LAS PRÁCTICAS FILOSÓFICAS LOCALES ENTRE 1974 Y 1984: ANTECEDENTES Y DIFICULTADES PARA DESARROLLAR UNA VIDA FILOSÓFICA EN LA EXPERIENCIA DE TERESA KUKY LEONARDI HERRÁN

 

 

LOCAL PHILOSOPHICAL PRACTICES BETWEEN 1974 AND 1984: BACKGROUND AND CHALLENGES TO DEVELOPING A PHILOSOPHICAL WAY OF LIFE IN THE EXPERIENCE OF TERESA KUKY LEONARDI HERRÁN

 

 

Andrea Victoria Vega Campos

Profesora en Filosofía y Licenciada en Filosofía.

Auxiliar Docente en el Instituto de Educación Media “Dr. Arturo Oñativia”. Docente en el Nivel Secundario y en el Nivel Superior no universitario en la Provincia de Salta.

andreavega181@gmail.com

https://orcid.org/0009-0006-4875-8066

 

ARK: https://id.caicyt.gov.ar/ark:/s16688090/wrgu5t1l0

 

 

FECHA DE INGRESO: 10/06/2026

FECHA DE ACEPTACIÓN: 13/06/2026

 

 

Resumen

 

Este artículo es parte de la tesis de licenciatura en Filosofía, titulada “La Filosofía como modo de vida. Indagaciones críticas en torno a nuestras prácticas locales” (2024), la cual se desarrolló en torno a la tensión entre vida y filosofía, y filosofía y vida. Fue por eso que para abordar la pregunta sobre cómo se inscribe la vida en la interrogación por la filosofía, luego de haber hecho el análisis conceptual y de antecedentes correspondientes, atendiendo a autores como Michel Foucault y Walter Benjamín, se optó por situar ese camino teórico en las prácticas filosóficas locales entre 1974 y 1984 a partir de la experiencia problemática de la filosofía que tuvo la poeta, docente y militante, Teresa Kuky Leonardi Herrán. De tal modo que, con el objetivo de analizar los antecedentes y las dificultades para desarrollar una vida filosófica en el marco de la experiencia académica de la filosofía y/o a través de la experiencia problemática de la filosofía durante la última Dictadura Cívico Militar en Argentina, se prestará atención al Plan de Estudios de la Carrera de Filosofía en la Universidad Nacional de Salta en tanto fuente de debate y experiencias de la filosofía, el ejercicio de la filosofía fuera de la Universidad Nacional de Salta a partir de 1974 y, a las experiencias problemáticas de la filosofía en la academia local después de la última Dictadura Cívico Militar.

 

Palabras clave: prácticas filosóficas, vida filosófica, experiencia, academia, problema

 

 

Abstract

 

This article derives from the author's undergraduate thesis in Philosophy, entitled Philosophy as a Way of Life: Critical Inquiries into Our Local Practices (2024). The thesis explored the tension between life and philosophy, and philosophy and life. To address the question of how life becomes inscribed within philosophical inquiry, the study first undertook a conceptual and historical review drawing on the work of authors such as Michel Foucault and Walter Benjamin. It then situated this theoretical framework within local philosophical practices between 1974 and 1984 through the complex philosophical experience of the poet, teacher, and political activist Teresa Kuky Leonardi Herrán.

Accordingly, this article aims to examine the background and the challenges involved in developing a philosophical way of life, both within the institutional framework of academic philosophy and through the problematic experience of philosophy during Argentina's last civic-military dictatorship. To this end, it analyzes the Philosophy curriculum at the National University of Salta as a source for understanding philosophical debates and practices; the practice of philosophy outside the National University of Salta from 1974 onward; and the problematic experiences of philosophy within the local academic community following the last civic-military dictatorship.

 

Key words: philosophical practices, philosophical way of life, experience, academia, problem

 

 

A modo de introducción

 

Este artículo se desprende de la tesis de licenciatura titulada “La Filosofía como modo de vida. Indagaciones críticas en torno a nuestras prácticas locales[1], y puntualmente del segundo capítulo de la misma llamado “Hacia una vida filosófica a través de la experiencia problemática de la filosofía y la memoria”. En este último la investigación se desplazó desde la pregunta sobre ¿cómo la vida puede inscribirse en la interrogación en torno a la filosofía?, hacia el cuestionamiento sobre ¿cómo se puede problematizar la vida en el presente y en tensión con la filosofía? Es por eso que allí se abordó la noción de “vida filosófica” como la posible respuesta a este interrogante, integrando, a partir de ella, tanto a la experiencia como a la memoria en función de la práctica filosófica. Ahora bien, ¿por qué regresar sobre el concepto de vida filosófica para problematizar a la vida en tensión con la filosofía? Uno de los motivos fue la necesidad de descifrar cómo la vida puede inscribirse en la interrogación en torno a la filosofía y no sólo instalarse a modo de problema filosófico. Así, las preguntas a trabajar fueron:

 

¿Es posible lograr una vida filosófica en la actualidad?

¿Qué tipo de experiencia de la filosofía implicaría?

 

En un primer momento, se tomó de referencia al marco conceptual de los filósofos Michel Foucault (1999, 2003, 2017) y Walter Benjamin (2007), en busca de identificar: a) bajo qué condiciones es posible ese tipo de vida y, b) cuál sería la experiencia de la filosofía necesaria para el cuidado de la vida filosófica. Posteriormente se introdujo la diferenciación entre experiencia académica de la filosofía y la experiencia problemática de la filosofía[2].

Indicados dichos conceptos, los objetivos en este ensayo es situarlos en las prácticas filosóficas locales de la Universidad Nacional de Salta y, analizar los antecedentes y las dificultades para desarrollar una vida filosófica en el marco de la experiencia académica de la filosofía y/o a través de la experiencia problemática de la filosofía. Para ello se trabaja con la experiencia de la filosofía que tuvo Teresa Kuky Leonardi Herrán[3] en dicha Universidad y fuera de ella durante el periodo 1974-1984, a partir de su trayectoria como docente, poeta y militante salteña. A través de este caso se pretende delimitar tanto los contextos sociales y políticos que intervinieron en las experiencias de Leonardi vinculadas con la filosofía, como a la tensión entre los diferentes tipos de experiencias en torno a la filosofía. A partir de aquellos puntos de análisis lo que se quiere es indagar no sólo sobre los antecedentes de las prácticas filosóficas en la Universidad Nacional de Salta, sino también hacer un estudio de la experiencia local en torno a la filosofía para comenzar a pensar nuevos puntos de partida que permitan experiencias otras de una vida filosófica.

 

 

El Plan de Estudios de la Carrera de Filosofía en la Universidad Nacional de Salta: fuente de debate y experiencias de la filosofía

 

En base a las entrevistas realizadas a Ana Simesen de Bielke y Martín Herrán, se pueden distinguir tres eventos que atravesaron a Kuky Leonardi entre los años 1974 y 1984: 1) las jornadas de debate sobre la creación del plan de estudios de la Carrera de Filosofía en la Universidad Nacional de Salta, 2) la interrupción de su cargo docente universitario y, 3) su reincorporación como profesora universitaria luego de la última Dictadura Cívico Militar en Argentina. En estos tres eventos se pueden identificar diferentes contextos socio políticos y, cómo a partir de ellos Kuky pudo habitar nuevas experiencias de la filosofía imbricadas con sus vivencias y prácticas filosóficas. Tales experiencias se caracterizaron por diferenciarse de las experiencias académicas de la filosofía destinadas a la lectura, reproducción e interpretación de filósofos.

El primer evento se desarrolló durante el año 1974 en la Universidad Nacional de Salta, es decir, dos años después de que Kuky egresó de la carrera de Filosofía en Tucumán (1972). Lo que tenía en vilo al cuerpo docente de la carrera de filosofía en ese momento era: la invención del Plan de Estudios. Esta tarea implicaba discutir sobre cómo orientar teórica y conceptualmente dicho Plan de Estudios. Es por eso que, para incentivar el debate y la participación en una decisión tan compleja, se realizaron unas jornadas en las cuales participó Kuky activamente al igual que otros profesores. Según Ana Simesen de Bielke, en esas reuniones se daban “discusiones a muerte, sangrientas”, sobre todo porque había una puja entre dos bandos: los denominados “latinoamericanistas” frente a quienes querían continuar con un Plan de Estudios clásico y, a la vez, de corte latinoamericano. Quienes tenían una visión latinoamericanista, como Rodolfo Kusch[4], por ejemplo, querían que en el Plan de Estudios predomine algo propio de la zona, teniendo en cuenta a la consigna de la Universidad: “mi sabiduría viene de esta tierra”. Además, estaban impulsados por las ganas de cambiar todo el Plan y hacerlo no tan académico.

 Asimismo, tenían como base “lo colectivo” para plantear las posibilidades de hacer “otra cosa” respecto al estudio de la Filosofía y a la formación profesional. Mientras que en el otro bando sucedía lo contrario, debido a la preponderancia de una impronta más occidentalista. Cabe indicar que la postura de los latinoamericanistas se encontraba respaldada por lo que ya se había comenzado a gestar en 1973 a partir de la formulación del Anteproyecto de plan de estudios filosóficos de la UNSa (Universidad Nacional de Salta). El mismo contemplaba el principio de que “todo plan de estudios forma parte de una voluntad política” (p. 167). Esto habilitó a que se piense un anteproyecto situado y acorde al presente de la Argentina de ese momento, el cual estaba signado por la voluntad de reconstrucción nacional y la voluntad de liberación e integración latinoamericanas. Es por eso que las orientaciones seleccionadas para el plan de estudios eran la antropológica y la latinoamericana, entendiendo que:

 

este anteproyecto se apoya en la convicción de que la dimensión antropológica y la dimensión latinoamericana del proceso de liberación, que vive nuestro país, se encuentran dinámicamente en el suelo de una praxis socio-histórica concreta, que opera sobre unas estructuras socioeconómicas y culturales dependientes. La filosofía, como parte integrante de las ciencias del hombre y la cultura, es entendida en este anteproyecto como instrumento eficaz e insustituible al servicio de la liberación cultural del hombre y del pueblo dentro de la total praxis socio-histórica (Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales N°1, 1975, pp. 167-168)

 

En este anteproyecto el papel de la filosofía, el estudio académico y la formación profesional referidos a la misma, fueron problematizados a partir de tres ejes: a) la filosofía dentro del proceso de educación liberadora, b) la filosofía en una educación abierta y, c) la desprofesionalización de la filosofía. En el primero de ellos, se plantea el problema del papel que le cabe a la filosofía y a todo el proceso educativo-cultural en la ejecución de la praxis revolucionaria que podría interrumpir las estructuras de dependencia y posibilitar la educación liberadora. Esto en tanto que la filosofía había sido convocada para llevar a cabo estas prácticas debido a su pertinencia tanto en una reforma académica vinculada al plan de estudios, como en una reforma cultural que permita liberar a los hombres inscriptos en un contexto de reformas estructurales socio-económicas. En el segundo eje, se problematiza a la filosofía en función de su lugar en una educación abierta en la cual:

 

quiere insertarse la filosofía como medio necesario, aquella que promueve la capacidad radical del pueblo para convertirse en el sujeto agente de su propia historia, creando sus propios causes y sistemas sin someterlo, antes o después, al sistema previamente establecido por patrones de un pseudodesarrollo (Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales, N°1, 1975, pp. 169-170)

 

A su vez, en el tercer eje, se propone la desprofesionalización del filósofo y de la filosofía, ya que se entiende a ésta como “la preparación de recursos humanos para su inserción consciente en la praxis social al servicio de una cultura autóctona del pueblo y no como el equipamiento de docentes que hayan de tener en la docencia un medio de subsistencia” (Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales, N°1, 1975, p. 171). Bajo esta perspectiva se comprende a la docencia de la filosofía como un servicio que el filósofo cumple en una sociedad determinada para promocionar la cultura de todo el pueblo de múltiples modos, sin reducirla a la que se da en dentro de un aula.

Este abordaje permitió que sea repensada la cuestión de la inutilidad de la filosofía y se instaló como premisa que el nivel de productividad de la misma es el cultural. Es decir que, tal nivel estará plasmado en la inserción de quien se haya aventurado en un ciclo de reflexión y estudios filosóficos en el sistema de producción. Pero no se trata de cualquier modo de inserción, sino de uno consciente que abone a la praxis social inscripta dentro de la cultura y, a la formación de un sujeto histórico y cultural. En este sentido, en el anteproyecto en cuestión se consideraba que:

 

dentro de la misma Universidad, la desprofesionalización de la filosofía que se postula, implica el considerar los estudios filosóficos principalmente como un servicio que la filosofía ha de prestar, en todas las áreas y carreras que se importen en la Universidad, a la promoción cultural de los futuros profesionales, y no solamente como un ciclo cerrado o “carrera” destinada a los que se preparan como docentes de filosofía para el nivel medio o superior (Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales, N°1, 1975, p. 172)

 

Podría decirse que el anteproyecto de 1973 daba cuenta de una experiencia problemática de la filosofía en tanto que apostaba por una Filosofía Latinoamericana. Asumir la carrera desde este enfoque implicaba una redefinición del concepto de filosofía, como así también una renovación en los hábitos de lectura, de intereses investigativos, de enfoques pedagógicos e incluso de la propia perspectiva vital. Asimismo, partir de una Filosofía Latinoamericana también exigía abandonar la clásica subdivisión de materias (ética, lógica, metafísica, etc), ya que según lo que se indica en el anteproyecto, esta fragmentación “lejos de responder a genuinos intereses filosóficos responde a la fragmentación del saber filosófico operada en el siglo XVII, con nefastas y conocidas consecuencias posteriores” (Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales, N°1, 1975, p. 173). Por lo tanto, al generar estas modificaciones el desafío sería responder adecuadamente a una nueva carrera de Filosofía con sentido de creatividad tanto en lo que hace a la investigación como a la docencia y el servicio.

El contrapunto de la anterior postura sería, el bando considerado occidental u occidentalista, al cual se lo puede vincular con lo que se denominó experiencia académica de la filosofía. Si bien en este bando no se negaba a la corriente latinoamericana, ésta no tenía otra función que ampliar su panorama intelectual. Este grupo de docentes aún parecía estar influenciado por líneas de pensamiento desconectadas del quehacer del pensamiento filosófico local comprometido, y de la crítica hacia el canon filosófico tradicional. Es por ello que, una de sus características era promover experiencias académicas de la filosofía, en las cuales el pensamiento crítico de los/as estudiantes se basaba en problemáticas aisladas y en prácticas filosóficas teóricas sin incidencia en el contexto universitario o externo.

Regresando sobre las discusiones que se llevaron a cabo en 1974 sobre el Plan de Estudios, cabe indicar que en el marco confrontativo se daban fuertes discusiones entre personalidades como Manuel Santos, Ceverino Croato, Mario Casalla, Kusch, entre otros. Sin embargo, Ana Simesen de Bielke remarca la controversia que se generaba en ese momento, considerando lo enriquecedor de aquellos debates. De acuerdo con el relato de dicha entrevistada, toda esta lucha empezó a perfilarse en el seno del peronismo subdividido en: peronismo de izquierda, peronismo de derecha y peronismo de ultraderecha. En este contexto Kuky además de contribuir en las disputas en torno al Plan de Estudios, participaba del sector de izquierda no peronista, y su particularidad era que se consideraba una marxista-leninista. En cuanto a las jornadas, las mismas fueron suspendidas debido a la intervención del peronismo ortodoxo en la Universidad Nacional de Salta.

 

 

El ejercicio de la filosofía fuera de la Universidad Nacional de Salta a partir de 1974

 

Este último hecho dio lugar al siguiente evento identificado: la interrupción del cargo docente universitario de Kuky cuyo contrato no fue renovado el 31 de diciembre de 1974. Cabe indicar que el argumento sostenido para cesantear a Leonardi fue que la consideraban parte de la izquierda. Es así que, Kuky tras haber sido excluida de la Universidad Nacional de Salta se refugió en la docencia no universitaria y en la poesía. Es entonces cuando encuentra un espacio de mucha intensidad de vida en la docencia en el nivel primario, y en la poesía comprometida, la militante, la desgarrada y de los otros tipos. Estos desplazamientos laborales y creativos de Kuky coincidieron con un ambiente de pesadumbre en el país dado que, luego de su separación del ámbito universitario, además de la continuidad de los despidos también empezaron a ser más comunes las muertes, los asesinatos, las desapariciones y el exilio tanto de miembros de la Universidad como de quienes no asistían a la misma.

Según Martín Herrán, se podía percibir una angustia muy grande en sus padres (Teresa Leonardi y Francis Herrán) por lo que se venía y por lo que sucedió efectivamente en la última Dictadura Cívico Militar en 1976. Según Herrán (2025): “1976, 1977, 1978, parecía una dictadura eterna, era siniestro” (Vega Campos, 2025, Anexo II, p. 167). Es así que, Kuky empieza a dictar el espacio curricular Biología en la Escuela Normal y ejerce como docente en el nivel primario. Martín Herrán destaca que la docencia fue una constante en la vida de su madre, al igual que la entrega total a los niños y las niñas, a las maestras, al proyecto escolar, a la educación, y particularmente a unas prácticas educativas que fueran diferentes y enriquecedoras para los estudiantes. Esto era correspondiente con el deseo de Leonardi, quien siempre había querido ser una maestra del pueblo y para el pueblo. De acuerdo con el relato de Martín Herrán, Kuky, al ejercer como docente en la primaria y en el contexto de la Dictadura, trataba de hacer algo “intenso pero que al mismo tiempo no [aparentaba] ser otra cosa”. Es por eso que, al dar clases en cuarto y quinto grado, sus consignas estaban impregnadas de un mensaje solidario y fraterno para los niños, las niñas y sus familias. Otra cuestión a resaltar es que cuando Kuky daba clases y actividades buscaba involucrarse a través de un diálogo en el cual los estudiantes pudieran hablar de su realidad. Ana Simesen de Bielke añade a esto que Kuky solía decir que era feliz siendo maestra. Además, al ejercer la docencia en el nivel primario pudo ver que el único problema que tenían los chicos y las chicas para el aprendizaje era la pobreza. Simesen de Bielke destaca que Leonardi llegó a ser directora de la escuela primaria en la cual trabajaba, ocupándose de hacer un relevamiento de los estudiantes que tenían problemas de aprendizaje e identificando que la educación era una cuestión de comida y amor. Asimismo, Kuky trazó un vínculo directo entre la filosofía y la docencia entendiendo que, en la práctica cotidiana de un docente, si es que verdaderamente se ama la docencia en la escuela, se hace filosofía.

Tal y como explica Ana Simensen de Bielke, Leonardi “no podía entender los comportamientos estancos [...] Que la filosofía fuera nada más que una cuestión universitaria” (Vega Campos, 2024, Anexo I, 2025, p. 156). Esta trayectoria de Kuky en el nivel primario da cuenta de que durante los diez años que estuvo fuera de la universidad no dejó de vincularse con la filosofía, sino que tuvo experiencias de la misma fuera de la academia. Además, siguió realizando lecturas filosóficas, y de hecho fue cuando migró de la Filosofía Antigua hacia la Filosofía Política y al Existencialismo. Martín Herrán destaca que en esa época Kuky leyó mucho a Sartre y a los filósofos de la Escuela de Frankfurt. Asimismo, a través de lo poco que llegaba de Literatura a la Argentina, Kuky comenzó a esculpir su propia biblioteca inicialmente pequeña incorporando autores de la Literatura del compromiso. En ese momento también fue cuando empezó a leer a los poetas y prosistas que estuvieron y acompañaron procesos revolucionarios (Walsh, Gelman). En cuanto a su participación en el ámbito de la poesía salteña, Martín Herrán destaca que era un ambiente “terriblemente anti femenino”, al punto de que su madre tuvo que ser presentada por Holver Martínez Borelli (rector de la Universidad Nacional de Salta y poeta) como la “poeta Teresa Kuky Leonardi”, evitando así que la llamaran poetiza y le adjudiquen el sentido despectivo de la expresión. Al machismo predominante se le sumaba el prejuicio que había sobre Kuky por su compromiso político y por haber sido cesanteada en la Universidad Nacional de Salta. Por estas mismas razones, en 1977 a Leonardi le negaron un premio que le correspondía por su poesía. Sólo recibió un “premio paralelo” en reconocimiento de los poetas hacia ella[5]. Además, en esta época Leonardi atravesó situaciones similares al participar de concursos docentes en los cuales era rechazada “por razones políticas”.

Si bien Kuky ya había iniciado su camino en la militancia a través de sus “lecturas políticas”[6], su compromiso y su participación en el “proyecto de liberación”, se podría decir que entre 1974 y 1984 comienza a gestarse su militancia por los Derechos Humanos. Esto significa, entre otras cosas, que Leonardi se arriesgó, en el marco de la última Dictadura Cívico Militar en Argentina a mantener su ideología política y a luchar activamente por las causas justas, con todo lo que eso implica. Esto no fue sencillo ya que, el contexto era incierto y la información sobre lo que pasaba no era concisa y certera. De hecho, tal y como indica Martín Herrán, Kuky empezó a enterarse de cosas que la prensa argentina ocultó entre 1977 y 1978 gracias a que el director de la Alianza Francesa le daba acceso al diario francés Le Monde. Si bien el contenido de este periódico respondía a la visión que tenía Europa sobre Argentina, informaba sobre lo que sucedía en los centros clandestinos de detención, por ejemplo. Esto fue algo muy importante para el núcleo familiar de Leonardi, dado que hasta ese momento sólo corrían rumores de que pasaba algo y se sabía sobre los fallecimientos cuando las respectivas familias los publicaban en los diarios. Asimismo, fueron valiosas las noticias que traía dicho director cuando iba a Francia, ya que las mismas eran sobre los “vecinos argentinos” que estaban haciendo campañas por los Derechos Humanos.

Así como las fuentes del director de la Alianza Francesa fueron fundamentales para la militancia de Kuky en este periodo, también lo fue el vínculo que hizo con la familia Arabel. Tal y como indica Martín Herrán, la señora Arabel era madre de un arquitecto que fue secuestrado en Salta en 1976, y generó un lazo con Kuky porque supo de su “microred” a través de la cual se contactaba con familias de desaparecidos. Según el entrevistado, hubo entre su madre y la familia Arabel una especie de conexión “por lo humano”, teniendo en cuenta que no tenían un compromiso ideológico tan marcado como el de su hijo asesinado Chicho Gallardo[7]. Martín Herrán comenta:

 

pero de todas maneras fueron realmente personas de una gran cultura, de una gran apertura humana e ideológica, yo estimo ahora que los vieron tan solos y tan desesperadamente solos a mis padres con todo su bagaje de cultura impresionante y de compromiso y sea tan difícil tener interlocutores, porque todo el mundo era espía, no todo el mundo, pero todos lados había espías. Te reunías con alguien que era del PC o que era antes del partido socialista ya te deschavaban, te denunciaban, era terrible eso. Entonces acá, bueno, se empezaron las visitas a ellos, al punto que fueron solidarios económicamente con nosotros en un momento de mucha necesidad (Vega Campos, 2025, Anexo II, p. 169)

 

Cabe indicar que Kuky estaba al tanto de que el poder nefasto y la violencia de ese momento se habían ensañado con ella, “no tanto como con sus queridos desaparecidos” dice Martín, pero ensañados al fin. Pese a esto, en el contexto de la Guerra de Malvinas Leonardi estuvo presente en las calles, en las marchas solidarizándose con los conscriptos que iban a la guerra, pidiendo justamente que no vayan. Cuando finalmente sucedió la tragedia de Malvinas, Kuky estaba activa en el campo de la poesía, participando de actos organizados en un “proceso de pseudo organización democrática” después de la guerra. También es cuando se empiezan a realizar actos en algunos gremios (unos pocos eran gremios combativos).

De esta manera, las diferentes vertientes del quehacer de Kuky (docencia, poesía y militancia) convergen en una experiencia problemática de la filosofía. Esto en tanto que, además de salir del ámbito universitario académico, Leonardi continuó su camino por la filosofía a través de prácticas que implican a un otro externo a dichos contextos. Asimismo, Kuky otra a partir de sus nuevos rumbos laborales y creativos. A riesgo político y social encontró su “decir veraz” en prácticas educativas, poéticas y militantes concretas que aportaron significativamente al pensamiento crítico de sus estudiantes y sus reducidos interlocutores. Además, continuó con su camino por la filosofía y, de hecho, ésta se tornó una herramienta crítica para cuestionar intempestivamente a su presente, e incluso intervenir en él. Esta experiencia problemática de la filosofía también se encuentra signada por el compromiso de Kuky en todas sus acciones lo cual le permitió transformarse y transformar su entorno. El contexto social y político que vivió Leonardi la forjó a trasladarse a un lugar ético-político que excede a las prácticas académicas de la filosofía (leer, interpretar y reproducir textos y autores), por lo cual además de abrirse a nuevas posibilidades de experiencias filosóficas pudo darle otro sentido a su camino poético y político.

 

 

Experiencias problemáticas de la filosofía en la academia local después de la última Dictadura Cívico Militar

 

El tercer evento que se distinguió en un principio, se dio en el año 1984, es decir, cuando recientemente se había recuperado la democracia en la Argentina. Para la trayectoria docente de Kuky, este momento político fue significativo ya que a partir del mismo fue admitida nuevamente en la Universidad Nacional de Salta. Sin embargo, esta reincorporación no se dio en los mejores términos, teniendo en cuenta que a quienes habían sido cesanteados se los sentenció del siguiente modo, según Martín Herrán: “si quieren hacer un juicio a la UNSa, háganle juicio para ser indemnizados, si quieren ser admitidos, pero esperen, si quieren ser admitidos ahora tienen que renunciar al juicio” (Vega Campos, 2025, Anexo II, p. 187). Leonardi aceptó, muy a su pesar, ser reincorporada de esta manera, resignando el derecho a hacer un juicio al Estado por indemnización. Kuky tuvo que concursar cargos para las cátedras de Historia de la Filosofía Antigua y de Ética, lo cual no fue sencillo ya que en estas instancias hubo jurados que la perseguían ideológicamente. Pese a estas adversidades, y una vez que el profesor Hipólito Piñeiro asumió como decano normalizador, Leonardi comienza a dictar ad honorem el seminario titulado “Poder, autoridad y libertad”, con la asistencia de Ana Simesen de Bielke. Respecto a esto, Martín Herrán indica:

 

yo interpreto que ahí mi mamá encuentra de nuevo que puede ser útil a las causas populares en la universidad con la docencia ¿sí? Desde la filosofía propiamente dicha. Ya lo había sido al principio en el 73’ pero duró poco ¿viste?, duró un año y medio, pero acá bueno ya estaba en Antigua pero paralelamente a Antigua, como ella dice [referencia a Ana Simesen de Bielke], ella daba esos seminarios donde a los estudiantes les hace tomar una visión, una perspectiva crítica y analítica de la sociedad, de los problemas de la coyuntura y de los desafíos de tipo ideológico y políticos que había, así que ahí de nuevo estaba en la salsa, y paralelamente estaba en las reuniones de los partidos, o del PI, o del socialismo, estaba en la escuela, y hacía poesía, y además, me cocinaba, estaba ahí (Vega Campos, 2025, Anexo II, p. 174)

 

Tal y como indica el entrevistado, ni bien la dictadura comienza a abrir las puertas para una participación democrática empezando a admitir partidos políticos, Kuky empieza una militancia intensa a la vez que continuaba en la docencia primaria, sin haber sido reincorporada a la Universidad Nacional de Salta aún. Leonardi participó en partidos de izquierda, en partidos socialistas, en el PI (Partido Intransigente) y, en el Partido Obrero Revolucionario Posadista. De hecho, fue candidata suplente en la concejalía para un frente que incluía a este último partido y al Partido Comunista. Según Herrán, desde 1983 hasta 1990 su madre estuvo muy involucrada en la militancia. Sin embargo, su participación política no se limitaba a sus candidaturas y presencia en dichos partidos, es decir, a la militancia de la formalidad democrática. Sino que, Kuky se constituyó como una crítica de la democracia formal promoviendo la democracia real, lo cual para ella implicaba involucrarse, por ejemplo, en asambleas barriales a las que era invitada por militantes del Peronismo de Izquierda, del comunismo, del socialismo, o de agrupaciones como “Movimiento Todos por la Patria”. Es decir, ampliar la democracia al estar ahí, en el debate cultural, en el debate de videos, o en los debates políticos sobre algún evento histórico.

En este periodo Leonardi, después de la última Dictadura Cívico Militar en Argentina, se enfrentó con los sectores de la Iglesia y, con las cuestiones simbólicas (crucifijos en las escuelas, por ejemplo) problematizando la laicidad. Así también, realizó escritos en el formato de “cartas de lectores” concentrándose en cuestiones como, por ejemplo, “La conquista de América”, atacando al europeísmo, al eurocentrismo, al racismo y la posición de la Iglesia a la cual consideraba cómplice de la matanza de los pueblos originarios. De hecho, cuando se cumplió el quinto centenario del “descubrimiento” de América publicó escritos polémicos acerca del hecho conmemorativo. Más adelante, una vez que Kuky renunció a su cargo docente universitario, amplió su quehacer como poeta al comenzar a hacer talleres de poesía gratuitos en la biblioteca, en la Casa de la Cultura y, en el rectorado de la Universidad Nacional de Salta a los cuales concurrieron muchas mujeres.

 

 

A modo de conclusión

 

Estas prácticas de Kuky en democracia dan cuenta de la experiencia problemática de la filosofía. Esto en tanto que Leonardi no redujo su quehacer docente a la enseñanza clásica de la filosofía en la academia, sino que supo problematizar el presente socio político proponiendo espacios y metodologías alternativos, concretando la conexión directa con lugares y personalidades externos a la Universidad, y fomentando el pensamiento crítico en base a prácticas colectivas. Pese a las condiciones riesgosas que atravesaba Leonardi en ese momento, ella ya llevaba una vida otra que iba más allá de la comprensión, la reproducción de textos académicos, e incluso de la Universidad. Por lo cual el quehacer filosófico para Kuky no podía limitarse a las prácticas tradicionales ni al marco universitario. Además, la poesía y la militancia le habían otorgado no sólo otro lenguaje para hacer filosofía sino también interlocutores otros que habitaban diferentes espacios culturales y políticos. La particularidad de estas participaciones sociales de Kuky es que tuvieron la función de ser el megáfono tanto de las grandes poetas salteñas como de los sectores sociales menos favorecidos, lo cual es de gran importancia teniendo en cuenta el machismo preponderante en el circuito poético y la desigualdad social de la Salta de aquel entonces. Tal y como indica Rosa Machado (2025) en su entrevista, lo que quería Kuky era contemporalizar con todos, y lo hizo tejiendo vínculos, cuestionando a la democracia misma, practicando la escucha activa y la comprensión del otro, algo que iba a contracorriente de los principios individualistas que regían en el contexto posterior a la última Dictadura Cívico Militar. Kuky hizo filosofía a partir de una experiencia problemática de la misma, ocupándose de cuestiones tabú y dándole lugar a quienes antes no lo tenían. Tanto esto último como las experiencias de Kuky que se expusieron anteriormente, son puntos claves para comenzar a pensar nuevos puntos de partida que permitan experiencias otras de una vida filosófica en el presente.

 

 

Referencias bibliográficas

 

Revista de Filosofía Latinoamericana y Ciencias Sociales, N°1, 168-183.

Benjamin, W. (2007). Experiencia y pobreza. En Obras. Libro II, volumen 1 (pp. 216-222). Abada Editores.

Foucault, M. (1999). Estética, ética y hermenéutica. Ediciones Paidós Ibérica, S.A.

Foucault, M. (2003). Historia de la sexualidad 2: El uso de los placeres. Siglo Veintiuno Editores S.A.

Foucault, M. (2017). El coraje de la verdad: el gobierno de sí y de los otros II. Curso en el Collège de France 1983-1984. Fondo de Cultura Económica.

Vega Campos, A. V. (2025). La filosofía como modo de vida. Indagaciones críticas en torno a nuestras prácticas locales. Anexo I. Entrevista a Ana Simesen de Bielke. Tesis de grado. Trabajo inédito. Universidad Nacional de Salta. Facultad de Humanidades. 

Vega Campos, A. V. (2025). La filosofía como modo de vida. Indagaciones críticas en torno a nuestras prácticas locales. Anexo II. Entrevista a Martín Herrán. Tesis de grado. Trabajo inédito. Universidad Nacional de Salta. Facultad de Humanidades. 

Vega Campos, A. V. (2025). La filosofía como modo de vida. Indagaciones críticas en torno a nuestras prácticas locales. Anexo IX. Entrevista a Patricia Patocco. Tesis de grado. Trabajo inédito. Universidad Nacional de Salta. Facultad de Humanidades. 

Vega Campos, A. V. (2025). La filosofía como modo de vida. Indagaciones críticas en torno a nuestras prácticas locales. Anexo X. Entrevista a Rosa Machado. Tesis de grado. Trabajo inédito. Universidad Nacional de Salta. Facultad de Humanidades. 

 

 

 



[1] Esta tesis fue dirigida por la Doctora en Humanidades (Área Filosofía) Natalia Gil, y la Licenciada en Filosofía Belén Scigalsky.

[2] La experiencia académica es aquella que se encuentra arraigada al estudio teórico del canon filosófico, al cursado de una carrera universitaria, un espacio curricular, o incluso al ejercicio de una profesión. En ella el quehacer filosófico es comprendido como la actividad de cualquier otro espacio de conocimiento académico, es decir, basado en la productividad. Esto último no quiere decir que la institucionalización de la filosofía y su sistematización en el marco de la educación y la formación de profesionales del área no sea necesaria. Por el contrario, es de suma importancia contar con conocimientos básicos del campo de la filosofía para luego emitir una postura y/o aportes. Sin embargo, bajo este tipo de experiencia de la filosofía la posibilidad de cuestionar a la práctica filosófica en relación al discurso filosófico y a la problematización de uno mismo, se torna por lo menos lejana. En cambio, la experiencia problemática de la filosofía propone una posibilidad de una práctica filosófica que apuesta por la problematización del presente ético-político basada en la problematización de uno mismo. Lograr o practicar una experiencia problemática de la filosofía consiste en realizar una experiencia práctica de la filosofía en la cual uno se reconozca en busca de una transformación dentro de un entorno que también será indagado. De esta manera, será posible ir más allá de la plataforma del pensamiento filosófico estudiado bajo la experiencia académica de la filosofía, para animarse a realizar prácticas de sí y, a la vez, un análisis de esas prácticas en el presente. Asimismo, la experiencia problemática de la filosofía permitirá que quienes se ocupan de la filosofía desarrollen una perspectiva crítica sobre el pensamiento filosófico de la actualidad, excediendo incluso al ámbito académico. Esto en tanto que, podrán reunirse la transformación de sí con la necesidad de abordar las problemáticas urgentes en el marco de la filosofía. La experiencia problemática de la filosofía no es otra cosa que una invitación a exceder lo que nos ofrece la academia como saberes filosóficos que se repiten en tanto contenidos teóricos para llevar a cabo prácticas filosóficas que nos convoquen desde la crisis de uno mismo consigo mismo y con los otros.

[3] Teresa Kuky Leonardi Herrán nació en Salta en 1938. Egresada de Filosofía, ejerció la docencia primaria y universitaria. En 1982 es co-fundadora de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos. Comprometida con las problemáticas sociales participó activamente en la vida política y en las luchas gremiales. Su obra poética ha sido galardonada con diferentes premios y menciones. Ha sido incluida en varias antologías, entre las cuales figuran Poesía del Noroeste Argentino Siglo XX, de Santiago Sylvester; 200 años de poesía argentina, de Monteleone; y Poesía social y revolucionaria del siglo XX, compilada por Jorge Brega. Coordina desde 1995 talleres de poesía y escritura creativa. Publicó trabajos de crítica literaria en periódicos y revistas especializadas. Tradujo al castellano la obra poética de Jean Follain, de Albertine Sarrazin y de Jacques Bel. Falleció el 26 de marzo de 2019 en Salta Capital.

[4] Rodolfo Kusch (1922-1979) fue profesor de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires y también en la Universidad Nacional de Salta. Durante sus 57 años de vida escribió numerosos artículos para diarios y revistas como Contorno, Centro, La Gaceta Literaria, entre otras; elaboró centenares de ensayos que plasmó en nueve libros y algunos de ellos, como a los compilados en Indios, porteños y dioses, les puso voz por Radio Nacional. También incursionó en el teatro con obras como “La muerte del Chacho”, “Credo Rante. En Tango y Credo", "La leyenda de Juan Moreira”, y "Tango Misho". Argentina.gob.ar. Presidencia de la Nación/Cultura. (25 de junio de 2022). Celebramos los 100 años del nacimiento de Rodolfo Kusch. https://www.argentina.gob.ar/noticias/celebramos-los 100-anos-del-nacimiento-de-rodolfo-kusch

[5] Respecto a la situación de su madre en el ámbito poético Martín Herrán indica: “En el ámbito poético mi mamá era, se presentó en varias ocasiones a concursos de poesías locales y en algunas de esas ocasiones fue boicoteada por los jurados, los jurados eran designados políticamente por repetidos ministros de cultura o secretarios de cultura o directores, y no convenía ¿sí? Mi mamá había, en algún momento, yo no me acuerdo, porque ella publicaba en los diarios, antes de la dictadura, poemas de tipo intimista, muy muy bellos poemas, algunos sobre Vietnam, alguno que tenía un compromiso. Entonces empieza a ser una persona no muy aceptada en la prensa ¿sí? En los suplementos literarios” (Vega Campos, 2025, Anexo II, p. 170).

[6] Martín Herrán en su entrevista indica que “En aquellos tiempos mi madre y padre eran ambos muy lectores de revistas de tipo político. Aquí en Salta no llegaban demasiado, pero de alguna manera mi mamá se hacía mandar, mi padre también, del exterior y de Buenos Aires, revistas políticas [sobre política internacional y la nacional]”. (Vega Campos, 2025, Anexo II, p. 166).

[7] Ramón Gerardo Chicho Gallardo fue un arquitecto, militante del PRT que acompañó el gobierno del también desaparecido Miguel Ragone ocupando el cargo de director de Planificación Urbana de la gestión del intendente de Salta Capital, Gerardo Bavio. Fue él quien introdujo por primera vez en Salta el concepto de planificación urbana para mejorar los barrios y los servicios, desde la periferia hacia el centro, “comenzando por los barrios más pobres”, según recordó Bavio. Fue secuestrado y desaparecido el 5 de agosto de 1976, cuando iban camino a su casa en el residencial barrio Tres Cerritos de Salta Capital. Página 12 (04 de diciembre de 2024). Terrorismo de Estado en Salta. Agosto, el mes aciago de la dictadura. Por Elena Corvalan. https://www.pagina12.com.ar/282413-agosto-el-mes-aciago-de-la-dictadura/