NUEVOS REGISTROS ARQUEOLÓGICOS DE OCUPACIONES HUMANAS DEL HOLOCENO
TEMPRANO Y MEDIO EN LA REGIÓN DE PUNA DE LA PROVINCIA DE SALTA (NOROESTE DE
ARGENTINA). ANÁLISIS DE PUNTAS DE PROYECTIL HALLADAS EN ESTUDIOS DE IMPACTO
ARQUEOLÓGICO
NEW ARCHAEOLOGICAL RECORDS OF EARLY AND MIDDLE
HOLOCENE HUMAN OCCUPATIONS IN THE PUNA REGION OF SALTA PROVINCE (NORTHWESTERN
ARGENTINA): ANALYSIS OF PROJECTILE POINTS FOUND IN ARCHAEOLOGICAL IMPACT STUDIES
Claudio Javier Patané Aráoz
Investigador independiente
Salta
patanearaoz@yahoo.com
Rodolphe Hoguin
Instituto Interdisciplinario de Ciencias Básicas (ICB)
Laboratorio de Paleoecología Humana
Facultad de Ciencias Exactas y Naturales, Universidad Nacional de Cuyo
Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) Mendoza.
rhoguin@mendoza-conicet.gob.ar
Fecha de ingreso: 10/02/2025
Fecha de aceptación: 23/06/2025
Resumen
En este artículo presentamos estudios
realizados en una muestra lítica (n=15) proveniente de siete sitios de
cazadores-recolectores a cielo abierto registrados en estudios de impacto
arqueológico efectuados en diversas áreas de la región de Puna de la provincia
de Salta (noroeste de Argentina). En esta muestra se analizaron cadenas operativas y
unidades tecno-funcionales con el fin de reconstituir técnicas y métodos de
talla, así como la funcionalidad y el funcionamiento, identificando y
caracterizando las partes transformativas y prensiles de los artefactos. Presentaremos también una
caracterización inicial de cada uno de los sitios de procedencia de
esos instrumentos. Los registros de estos sitios y el análisis de esos
artefactos contribuyen a revertir vacíos de información arqueológica y permiten
ampliar el conocimiento actual sobre la ocupación humana durante el Holoceno
temprano y medio en la Puna de Salta.
Palabras clave: Puna
de Salta, cazadores-recolectores, estudios de impacto arqueológico, tecnología
lítica, Holoceno temprano y medio.
Abstract
This article presents studies carried out on a lithic
sample (n=15) from seven open-air hunter-gatherer sites recorded during
archaeological impact assessments conducted in various areas of the Puna region
of Salta Province (northwestern Argentina). Within this sample, operational
sequences and techno-functional units were analyzed in order to reconstruct
knapping techniques and methods, as well as the functionality and operation of
the artifacts, identifying and characterizing their transformative and
prehensile parts. We also provide an initial characterization of each site from
which these instruments originate. The records of these sites and the analysis
of these artifacts contribute to filling gaps in the archaeological record and
broaden current knowledge about human occupation during the Early and Middle
Holocene in the Puna of Salta.
Keywords: Puna of Salta, hunter-gatherers, archaeological impact
studies, lithic technology, Early and Middle Holocene.
Introducción
Recientes investigaciones sobre el
poblamiento humano en el noroeste de Argentina (NOA) durante el Holoceno
temprano y medio generaron importantes progresos e interesantes debates. La
región de Puna y su borde oriental son los espacios geográficos de mayor
relevancia en el marco general específico de estos avances y discusiones
(Aschero, 2000; Hoguin 2014; Martínez, 2018; Muscio, Varde y Restifo, 2020; Yacobaccio y
Morales, 2011; Yacobaccio, Morales y Hoguin 2017; entre otros). Esas
investigaciones incrementaron, gradualmente, nuestros conocimientos
(cronológicos, tecnología lítica, paleoambientales, sistemas de asentamiento)
sobre esta etapa de ocupación humana y sitúan allí los fechados más tempranos
en todo el NOA en lo relativo a los procesos de exploración y colonización
(Angiorama y del Bel, 2012; Aschero, 1984, 2010; Fernández Distel, 1989;
Hernández Llosa, 2001; Hoguin 2014; Kulemeyer y Laguna, 1996; López y Restifo,
2017; Yacobaccio, Catá, Morales, Joly, Solá, Cáceres, Oxman y Samec, 2014;
entre otros).
Sin embargo, en la
extensa geografía de la Puna que se despliega a lo largo de tres provincias del
NOA algunas áreas todavía permanecen inexploradas y las informaciones
disponibles sobre esas etapas del poblamiento humano son escasas y, en algunos
casos, directamente nulas.
Por otro lado, en las
últimas dos décadas se produjo un notable incentivo e incremento en programas,
a corto y largo plazo, de proyectos económicos asentados en las heterogéneas regiones
de la Puna del NOA. En la provincia de Salta, de igual manera que en el marco
general de todo nuestro país (e.g. Carballo Marina, Espinosa y Belardi,
1999; Lucero, Sacchi y Saletta, 2020; Ratto, 2001; 2009), a medida que se
planifican y desarrollan las diferentes etapas de cada uno de estos proyectos
(prospección, exploración inicial y avanzada, explotación) se deben
cumplimentar los procedimientos y requerimientos establecidos en las normativas
legales provinciales (Ley Provincial N07070 de Protección del Medio
Ambiente y su Decreto Reglamentario N03097/01) y nacionales (Ley
Nacional N025.675), para la gestión ambiental: Estudios de Impacto
Ambiental y Social (EsIAS) y, dentro de esos procedimientos legales, Líneas de
Base Arqueológicas (LBArq) y Estudios de Impacto Arqueológico (EIArq)
puntuales.
Los análisis y
resultados que se obtienen en las LBArq efectuadas en el contexto general de
los Estudios de Impacto Ambiental, aun reconociendo sus limitaciones, pueden
contribuir a revertir paulatinamente la falta de conocimiento arqueológico de
muchas áreas (Ratto y Orgaz, 2002:44-48;
Patané Aráoz, Piraino y Reale,
2020:4-5, 33-35), generar concientización, puesta en valor (Madero y Reigadas,
2002:206-208;
Ratto, 2009:368-374) y poseen, ciertamente, un gran potencial de articulación e
interacción con los proyectos de investigaciones académicas.
En este contexto, nuestro objetivo es
presentar los resultados obtenidos en estudios de puntas de proyectil
registradas en superficie de sitios arqueológicos ubicados en diferentes áreas
de la Puna de la provincia de Salta. Esos sitios fueron hallados en trabajos de
arqueología de contrato efectuados en más de una década. La muestra analizada
está compuesta por un total de n=15 artefactos líticos procedentes de siete
sitios de cazadores-recolectores a cielo abierto, localizados en el norte del
salar de Arizaro, norte del salar del Hombre Muerto, área aledaña a Olacapato,
sierra Ratones (laderas occidentales, orientales y meridionales), sur de
Salinas Grandes y quebrada del Toro, borde oriental de Puna (Figura 1).
Figura 1. Plano
de la provincia de Salta en la que se distinguen las ubicaciones de los siete
sitios de proveniencia de las PPTA analizadas en este trabajo (círculos con
fondo amarillo), 1: salar de Arizaro, 2: salar del Hombre Muerto, 3 y 4: sierra
Ratones / Coplayo (laderas occidentales y orientales), 5: Olacapato, 6: Salinas
Grandes, 7: Pampa Carachi.
Fuente: elaboración propia
Es
importante señalar que, por las propias características de los trabajos que
originaron los descubrimientos de esos sitios, los registros disponibles son
generalmente de orden superficial y preliminares, por lo que no contamos con
fechados radiocarbónicos que puedan emplearse para establecer cronologías
absolutas. De todos modos, la cronología -relativa- establecida para cada uno
de los especímenes analizados en la muestra está determinada por comparaciones
-a escalas regional y macrorregional- con artefactos de sitios con
estratigrafía y fechados disponibles y por similitudes de atributos distintivos
de clases artefactuales (López y Restifo, 2017) o tipos morfológicos (sensu
Aschero 1988) tiempo-sensitivos/diagnósticos (Jones y Beck, 1992).
En una proporción mayoritaria la muestra analizada está compuesta por puntas de tipos
morfológico triangulares apedunculadas (PPTA de aquí en adelante). El diseño de
cabezal lítico triangular apedunculado, tuvo una amplia dispersión a escala
macrorregional y se las considera con un artefacto temporalmente
diagnóstico-sensitivo de sociedades cazadoras-recolectoras que ocuparon la Puna
durante el Holoceno temprano (Hoguin, 2014:342-344; López y Restifo,
2017:55-56; Hocsman, Martínez, Aschero
y Calisaya, 2012; Yacobaccio y Morales, 2011:344-347). De
acuerdo a lo que actualmente se sostiene, las etapas iniciales de exploración y
colonización humana en el NOA habrían iniciado entre finales del Pleistoceno y
principios del Holoceno temprano (Aschero, 2000; Yacobaccio y Morales, 2011;
Martínez, 2018).
Como marco de referencia
cronológico, las PPTA halladas en el norte de Chile se encuentran comprendidas
temporalmente dentro de dos fases del Holoceno temprano: Tuina (ca. 11.000
al 9500/9000 años AP) y Tambillo (ca. 9500/9000
años AP al 8500/8000 años AP). Para la fase Tuina, las PPTA se distinguen
por presentar base recta, confeccionadas en formas base en el que el eje
técnico es diferente al eje morfológico. Las PPTA de esta fase fueron halladas
en sitios con fechados comprendidos entre 10.900 y 8190 años AP. Mientras que
las PPTA de la fase Tambillo se caracterizan por presentar un diseño
morfológico en forma cupuliforme y base levemente escotada. Estas PPTA fueron
registradas en sitios chilenos dentro de un rango temporal comprendido entre
9590 y 7990 años AP (Núñez y Santoro, 1988; Núñez, Grosjean y Cartajena, 2005).
De igual manera, se debe
señalar también la presencia de puntas triangulares durante el Holoceno medio
(Hocsman 2006), tales como los diseños conocidos como puntas cordiformes de base escotada (López y
Restifo, 2017; Pintar, 2004), pentagonales y lanceolados cortos (gota) hacia
finales del Holoceno medio (López y Restifo, 2017; Muscio y Cardillo, 2019;
Restifo, 2013).
En estudios previos
sobre muestras de PPTA obtenidas en sitios del NOA se destacó que estas puntas
de proyectil se caracterizan por manufactura de técnicas simples, de baja
inversión y por una amplia variabilidad morfológica (Hocsman et al.,
2012: 65-66; Hoguin y Restifo, 2012). Con relación a las técnicas de caza, las PPTA
fueron asociadas a proyectiles de sistema de armas con propulsor en contextos
de caza (individual o de pocas personas) a distancia en espacios abiertos
(Aschero y Martínez, 2001:227-229; Martínez, 2007:144-145).
En lo relativo a la
región especifica de nuestro estudio, los registros de estas PPTA se limitan a
un sólo contexto cronológico obtenido en estratigrafía. Fueron halladas en la
capa F4 del sitio Alero Cuevas, con fechados comprendidos entre 9880 ± 100 años
AP y 8504 ± 52 años AP (López y Restifo, 2017:55-56). Las PPTA de ese sitio
fueron denominadas por los investigadores como Clases Artefactuales 1 (Tuina) y
2 (Tambillo). Por otro lado, los registros superficiales en la Puna de Salta de
estas PPTA, también escasos, se circunscriben al presente a sólo dos sitios,
ubicados en el salar de Llullaillaco (Mignone, 2015:372-373) y norte del salar
de Pocitos (López, Orsi, Seguí, Araya, Solá y Coloca, 2023:58-60).
Concretamente, en la muestra analizada en este trabajo se
encuentran presentes puntas de tipo Tambillo, de base escotada, ápice en forma
de cúpula, y bocas de lascado coincidentes, ubicadas cronológicamente a finales
del Holoceno temprano (Hoguin, 2014; Núñez y Santoro, 1988); también puntas
triangulares alargadas con base recta y base escotada, con
presencia de una acanaladura, aspectos relacionados con los artefactos
Huiculunche 2, de cronología escalonada entre el final del Holoceno temprano y
principios del Holoceno medio (De Souza, 2004; Hoguin 2014); puntas cordiformes,
diagnósticas de ocupaciones del Holoceno medio (López y Restifo, 2017; Pintar,
2004) y una reducida muestra de diseños lanceolados y pentagonales (con o sin
pedúnculo esbozado).
La
Puna de Salta: proyectos mineros, estudios de impacto y los registros de sitios
de cazadores-recolectores del Holoceno temprano y medio
La
Puna argentina es una extensa altiplanicie (> 3.500 msnm) ubicada entre los
19° y 27° de latitud sur, formando parte del Plateau Andino. Desde un
marco geopolítico, la región de Puna se despliega por el occidente de las
provincias de Jujuy, Salta y Catamarca, ocupando una superficie aproximada de
100.000 km2. Fue definida como Provincia Geológica por Turner (1972)
y, por sus principales características de volcanismo y tectónica, se la subdividió
en dos Subprovincias (Puna Septentrional [Jujeña] y Puna Austral
[Salto-Catamarqueña]) mediando el lineamiento de la mega-fractura de
Calama-Olacapato-El Toro (Alonso, Viramonte y Gutiérrez, 1984). La Puna se
encuentra delimitada al este entre la Cordillera
Oriental (tramo septentrional) y Sierras Pampeanas-Sierra de Famatina (tramo
austral), al oeste por la Cordillera Principal (continuación austral de la
Cordillera Occidental de Bolivia) y al sur por la cordillera de San
Buenaventura (Turner, 1972).
La topografía de la Puna presenta geoformas asociadas a la cordillera de los Andes,
caracterizada estructuralmente por bloques de orientación submeridiana, con
fallas inversas y pliegues que presentan rumbos dominantes en sentido
norte-sur. Por su morfología volcánica, los paisajes de Puna sobresalen por la
presencia de estratovolcanes que alcanzan en algunos casos más de 6000 metros
de altura y extensas cuencas cerradas (cuerpos salinos) (Alonso y Viramonte,
1987:394). En
este marco, en la Puna se presentan condiciones predominantes de gran aridez,
baja presión atmosférica, intensa radiación solar, hipoxia, marcada estacionalidad de temperatura y precipitaciones (Muscio, 1989). Todas estas condiciones generan ambientes variables y fragmentados,
en la que la biomasa se distribuye principalmente en zonas de concentración de
nutrientes (Yacobaccio, 1994).
En la provincia de Salta, la Puna abarca
gran parte del departamento Los Andes (al oeste) y una pequeña porción del departamento La Poma (al norte). En esta región, la explotación de depósitos minerales (metales, no
metales y rocas de aplicación industrial) es, desde tiempos prehispánicos (e.g.
Cruz, Angiorama, Becerra, Braticevic y Comunidad Aborigen Atacama
de Cobres 2021; López, Coloca, Orsi, Araya, Seguí y Rosenbusch 2020; entre
otros) hasta el presente (Alonso y Viramonte, 1987:399-405; Alonso, 2010), una
importante actividad económica, industrial y con otros fines en la provincia de
Salta. En la actualidad numerosos proyectos a gran escala se encuentran
destinados principalmente a la extracción de recursos de alta demanda mundial
actual, como salmueras ricas en litio (Proyecto Mariana de Litio Minera
Argentina S.A. [salar de Llullaillaco], Rincón Lithium de Rio Tinto [salar de
Rincón], Salar Centenario Ratones de Eramine Sudamérica S.A. [salares de
Centenario y Ratones]; entre otros) y de oro y cobre (Proyecto Lindero de
Mansfield Minerals S.A. [salar de Arizaro] y Taca Taca de First Quantum
Minerals [salar de Taca Taca]; entre otros).
En ese contexto, uno de nosotros participó en
diversos estudios de impacto arqueológico requeridos por empresas mineras en la
Puna de Salta. Desde un primer momento de esas actuaciones profesionales
(Patané Aráoz, 2013), nos interesa presentar en revistas científicas algunos de
los registros más importantes obtenidos en esos trabajos. En particular, a lo
largo de estos años nuestro interés se orientó específicamente en los registros
de sitios tempranos de sociedades cazadoras-recolectoras. Los análisis que
presentamos aquí constituyen un nuevo aporte en esa dirección, contribuyendo en
la necesaria articulación e integración entre los análisis y resultados
obtenidos en investigaciones académicas y EIArq.
En
los siguientes párrafos presentaremos una breve
caracterización general de los siete sitios donde fueron hallados los
materiales líticos que componen la muestra analizada. Todos esos sitios son
asentamientos de cazadores-recolectores a cielo abierto y fueron descubiertos
en diferentes instancias de trabajos en el terreno en los últimos 15 años. Como
es usual en estos tipos de trabajos, inicialmente todos los sitios fueron
objeto de relevamientos superficiales-expeditivos. Sin embargo, es preciso destacar
que dos de estos sitios (SHM-S2-s2, TGEB-SN/1) fueron analizados posteriormente
con mayor detenimiento, aunque en situaciones poco deseadas como arqueología de
rescate.[1]
Sitio:
PAN-EIA-S/3
Sitio registrado en el
mes de mayo de 2019, coordenadas
geográficas: S24º21'32.7” - O67º25'41.7”,
altitud: 3480 msnm. Localización: norte del salar de Arizaro, extremo de
un abanico aluvial de la ladera sur del volcán Guanaquero, en un emplazamiento
bajo, cercano a paleocauces que desembocan en el salar donde se desarrolla una
vega de modestas dimensiones (Figura
2A).
El área de dispersión de los materiales líticos en
superficie es de aproximadamente 120 m2. En cercanías del sitio se
reconocieron dos parapetos, ubicados a unos 45 m y 100 m, hacia el este. Un sector
periférico del sitio, hacia el norte, se encuentra impactado por una huella por
la que transitan automóviles 4x4. El sitio está compuesto mayoritariamente por
desechos de talla, con una baja representatividad de artefactos formatizados y,
en menor medida, núcleos. Materia prima: basalto, andesita, obsidiana
(traslucida y gris veteada). Entre los artefactos formatizados, se registraron
raederas (con retoques bifaciales) y cierta cantidad puntas de proyectil
(enteras, fracturadas y preformas), entre ellas PPTA, Huiculunche 2 y
lanceoladas.
Sitio:
SHM-S2-S2
Sitio descubierto en el mes de mayo de 2014;
coordenadas geográficas: S25º17'25.0” -
O66º55'48.9”, altitud: 3978 msnm. Localización: norte del salar del Hombre
Muerto, en zona de contacto entre los faldeos meridionales del cerro Ratones y
el salar del Hombre Muerto, geomorfología típica de un ambiente de
barreal
(Figura 2B). De igual manera que en el sitio de
Arizaro, un sector de este sitio fue impactado parcialmente por una huella
utilizada por camionetas 4x4.
En una publicación anterior se presentaron estudios
preliminares efectuados en este sitio (Patané
Aráoz, Piraino y Reale 2020).
El sitio está compuesto por una extensa dispersión de
elementos líticos en superficie, cubriendo un área aproximada de 970 m2
y un parapeto asociado. En el sitio se registró el predominio de materias primas ígneas volcánicas (andesita y
obsidiana) y, en menor medida, rocas metamórficas (anfibolita, jaspilita y
cuarcitas). Con relación a las clases tipológicas registradas, se observaron
numerosos desechos de talla y en menor medida, artefactos formatizados y filos
naturales con rastros complementarios y baja cantidad de núcleos. Entre los
artefactos formatizados se registraron diversas categorías tecnológicas: puntas
de proyectil (y preformas), artefactos de filo retocado, raederas, artefacto de
punta retocada, con dos filos retocados (véase análisis en Patané Aráoz et al., 2020:17-24). Las
puntas de proyectil registradas en este sitio son sólo de tipo PPTA.
Sitio: TGEB-SN/1
Sitio registrado en el mes de julio de 2022,
coordenadas geográficas: S25º22’29.9” - O67º00’12.4”, altitud: 4.010 msnm.
Localización: extremo meridional de la sierra Ratones, a muy corta distancia de
los salares del Hombre Muerto (al sur) y Ratones (al este). El sitio fue
localizado en una zona contacto entre depósitos aluviales y
coluviales, recubiertos por el sistema aluvial actual que constituye el nivel
estratigráfico moderno, donde sus acumulaciones se desarrollan en una depresión
estructural (Figura
2C). En el área se encuentran presentes la Formación Sijes:
areniscas, gravas y pelitas grises verdosas y la Formación Incahuasi: coladas
basálticas y andesíticas-basálticas negras a grisáceas que floran en las zonas
elevadas de los cerros, recubriendo a la Formación Sijes.
Este sitio, no reportado inicialmente en la LBArq
de este proyecto, fue descubierto por nuestro grupo de trabajo al realizar
tareas de seguimiento y control arqueológico de la construcción de un
gasoducto. Esos hallazgos fueron informados a la empresa proponente y a la
empresa que se adjudicó la construcción y se les sugirió un cambio de traza del
gasoducto. Luego de evaluarse esa sugerencia, se nos comunicó la imposibilidad
de cambio de traza por cuestiones de tiempo, económicas y logísticas. Dada esta
situación se comunicó la situación al Museo de Antropología de Salta y se
solicitó el permiso correspondiente para realizar las tareas de rescate
arqueológico. En lo que refiere específicamente a este sitio, se efectuaron
diversas tareas orientadas a la delimitación espacial del sitio, recolecciones
de materiales en superficie y se excavó en el área del sitio que sería
impactada.
El sitio
está compuesto por una dispersión de elementos líticos que cubre un área
aproximada de 6015
m2, un parapeto asociado y pocos fragmentos cerámicos (de tamaño
pequeño, toscos-utilitarios, erosionados). Dentro de esta superficie, se definió una
zona de mayor densidad y concentración de materiales (ca. 2380 m2),
ubicada en la porción este del sitio, que denominamos TGEB-SN/1-Z1. A partir de
esta zona la dispersión de materiales en superficie se extiende, hacia el
oeste, en una superficie aproximada de 3635 m2, a la que denominamos
como TGEB-SN/1-Z2. A diferencia de TGEB-SN/1-Z1, esta zona se caracterizó por
una marcada reducción en el número de materiales descartados y un mayor grado
de esparcimiento-distanciamiento entre ellos. En estos dos sectores del sitio
se efectuaron tareas de recolección asistemática de materiales de superficie.
Se recolectó un total de n=351 piezas líticas, desechos de talla (n=232),
núcleos (n=7), artefactos formatizados (n=96) e indefinidos (n=16). Entre los
artefactos formatizados se reconocieron, raspadores, raederas, artefactos con
filo formatizado, puntas de proyectil bifaciales. Entre estas últimas, una gran
proporción se encuentran enteras y algunas fracturadas y también preformas. Con
relación a los tipos morfológicos, además de las PPTA, se registró un gran
número de puntas de proyectil lanceoladas de borde denticulado y una de tipo El
Diablo. De acuerdo con los análisis macroscópicos de materias primas presentes,
se determinó la presencia mayoritaria de andesita (82%) y, en menor medida,
cuarcita, cuarzo, jaspilita, obsidiana máfica y félsica.
Sitios: TGEB-HA/1 Y HA/2
Sitios registrados en el
mes de agosto de 2023; coordenadas geográficas: TGEB-HA/1: S25º06'53.2" -
O66º53'00.4", altitud: 4.147 msnm / TGEB-HA/2: S25º07'00,1" -
O66º53'16.9", altitud: 4.145 msnm. Localización: Registros de dos PPTA halladas
en superficie de forma aislada, a unos 480 m de distancia entre ellas. Ubicadas
en zonas de pedemonte
del faldeo suroriental de la sierra Ratones / Copalayo, en terrenos con suave
pendiente, a muy corta distancia de un arroyo estacional con naciente en la
sierra y desembocadura en el salar
(Figura 2D).
Sitio: LBARQ-PSEE/PML-S1
Sitio registrado en el
mes de julio de 2023. Localización: a corta distancia de los salares de Rincón
y Cauchari y a unos 7 km, hacia el noroeste, de la localidad de Olacapato;
coordenadas geográficas: S24º06’14.0” - O66º46’45.3”, altitud: 3.986 msnm.
Registrado muy cerca de una
vega (Figura 2E). En
sector sur del sitio se identifican lomadas de baja altura, compuestas por
rocas metamórficas de bajo de grado (pizarras) de color verdosas, mientras que,
hacia norte del sitio, se expande la planicie del salar.
El sitio está compuesto
por una dispersión de elementos líticos en superficie, cubriendo un área
aproximada de 230 m2. En uno de los bordes de esa dispersión se
registró el impacto reciente por la construcción y uso de un puesto de un
poblador local. En el relevamiento superficial expeditivo realizado se
identificó una gran proporción de desechos de talla (lascas, microlascas) y, en
mucha menor medida, artefactos formatizados y núcleos. Materia prima: basalto,
andesita, obsidiana. Sólo se registró una punta de proyectil, de tipo PPTA.
Sitio: Cangrejillos S1
Sitio registrado en el mes de marzo de 2010;
coordenadas geográficas: S23º48'10.7" - O66º04'43.1”, altitud: 3.430 msnm.
Localización: extremo sur de Salinas Grandes. Es un cerro-isla que se dispone
naturalmente en aparente forma de V, con su vértice ubicado al sur (Figura 2F).
A unos 250 m, hacia el oeste, se despliega una vega que bordea una prolongación
de estos cerros-islas, donde se hallaron otros elementos líticos en superficie.
Al norte del sitio, en uno de sus extremos, se registró el impacto producido
por la instalación de un campamento de una empresa dedicada a la explotación de
sal. Ese campamento fue reacondicionado recientemente como una Hostería
turística.
Una síntesis sobre los registros
superficiales de este sitio fue presentada en un trabajo anterior (Patané Aráoz
2013:250-1). En Cangrejillos S1 los restos materiales cubren el flanco oeste
del cerro-isla, a lo largo de 1,9 km. En toda esa extensión la superficie del
terreno está prácticamente cubierta de desechos de talla y gran cantidad de
artefactos (de formatización sumaria, raspadores, raederas, cuchillos) y
núcleos. También es numerosa la cantidad de puntas de proyectil (y preformas)
presentes, diagnósticas de diferentes etapas del Holoceno, distinguiéndose
PPTA, Huiculunche 2, San Martin-Perchel, El Diablo, lanceoladas, Saladillo,
puntas pedunculadas pequeñas. Con relación a las materias utilizadas, se
registró una mayoritaria selección de cuarcita-metacuarcita de grano fino y en
menores proporciones, andesita, basalto y obsidiana.
Sitio:
PC/QT-EIA-S3
Sitio registrado en el mes de septiembre de 2017;
coordenadas geográficas: S24º30'06.3" - O65º47'07.8", altitud: 3.174
msnm). Localización: laderas occidentales de la sierra de Pascha-Chañi. Ubicado
específicamente sobre la parte distal de una peneplanicie
producto de coalescencia de depósitos de abanicos aluviales sinorogénicos que
se extienden desde el pie de la sierra de Pascha. En ese lugar, el sitio se
localiza sobre un área con pendientes leves y lomadas suaves e incisiones
(terrazas) que escurren en sentido oeste-este (Figura 2G).
Un estudio preliminar sobre este sitio fue
presentado en un trabajo anterior (Patané Aráoz, Piraino y Suzaño,
2020). El sitio está compuesto por una extensa
dispersión de elementos líticos en superficie y unos pocos fragmentos cerámicos
(toscos, erosionados, sin valor diagnóstico) que cubren un área aproximada de
6700 m2.
De acuerdo los análisis que realizamos en el sitio, entre la materia prima
empleada se determinó la presencia mayoritaria de cuarcitas y rocas máficas y,
en menor medida, obsidiana y rocas químicas (sílices: pedernal y cuarzo
blanco). En el sitio se registran gran cantidad de desechos de talla, numerosos
artefactos formatizados y cierta cantidad de núcleos. Entre los artefactos
formatizados, se reconocieron raederas, artefactos con filos retocados y
numerosas puntas de proyectil, PTTA, Huiculunche 2, San Martin-Perchel,
lanceoladas y Saladillo (véase análisis en Patané Aráoz et al.,
2020:166-171).
Figura
2. Vistas panorámicas de los sitios, (A) PAN-EIA-S/3, desde el este; (B) SHM-S2-s2,
desde el norte; (C) TGEB-SN/1, desde el sur; (D) TGEB-HA/1, desde el este; (E) LBArq-PSEE/PML-S1, desde el oeste; (F)
Cangrejillos S, desde el oeste y (G)
PC/QT-EIA-S3, desde el sur.
Fuente:
Elaboración de los autores
Metodología
y resultados obtenidos en los análisis realizados
Como
se dijo anteriormente, la muestra analizada está compuesta por un total de n=15
artefactos líticos (Tabla 1; véase Figura 3).
Tabla 1. Procedencias de los artefactos líticos analizados en este
trabajo
|
Sitio |
Región |
n= |
|
PAN-S3 |
Norte salar Arizaro |
2 |
|
SHM-S2-s2 |
Norte salar Hombre Muerto |
3 |
|
TGEB-SN1 |
Sur Sierra Ratones |
3 |
|
TGEB-HA-1/Ha-2 |
Oeste Sierra Ratones-Copalayo |
2 |
|
LBArq-PSEE/PML-S1 |
Olacapato |
1 |
|
Cangrejillos-S1 |
Sur Salinas Grandes |
2 |
|
PC/QT-EIA-S3 |
Oeste Sierra Pascha-Chañi |
2 |
Fuente: Elaboración
propia
La metodología empleada para el análisis de la muestra se
basó en el estudio de cadenas operativas (Inizan, Reduron, Roche y Tixier,
1995) y de Unidades Tecno-Funcionales (UTF) (Boëda, 2013), con el fin de
reconstituir técnicas y métodos de talla, así como la funcionalidad y el
funcionamiento identificando y caracterizando las partes prensiles de los
artefactos, en base a criterios morfológicos y tecnológicos de los filos. En
este sentido, se seleccionaron solamente los artefactos con UTF transformativas
correspondiendo a ápices de puntas de proyectil.
Figura 3. Representación gráfica de
gran parte de la muestra lítica analizada en este trabajo especificando sus
procedencias. 1.
Punta triangular alargada (TGEB-HA1- oriente
sierra Ratones), 2. Pentagonal (LBARQ-PSEE/PML-S1-Olacapato), 3. Tambillo (PAN-EIA-S/3-norte salar Arizaro), 4.
Cordiforme (PAN-EIA-S/3-norte salar Ariaro), 5. Tambillo (Cangrejillos
S1-Salinas Grandes), 6. Pentagonal (pedúnculo esbozado) (Cangrejillos
S1-Salinas Grandes), 7. Gota (TGEB-SN1-sur sierra Ratones), 8. Triangular
(TGEB–SN1-sur sierra Ratones), 9. Triangular equilátera (TGEB-SN1-sur sierra
Ratones), 10. Triangular alargada (PC/QT-EIA-S3-Pampa Carachi), 11. Triangular alargada (PC/QT-EIA-S3-Pampa Carachi),
12. Triangular alargada (PC/QT-EIA-S3-Pampa Carachi), 13. Tambillo (TGEB- HA2-oriente sierra
Ratones).
Fuente: Elaboración de los autores
No se analizaron particularmente las materias primas, ya
que la muestra está constituida en una gran proporción por andesita (80%), mientras que el resto
está compuesto por obsidiana (n=1), cuarcita (n=1) y vulcanita (n=1).[2]
Las puntas se clasificaron según su morfología y se
midieron su largo, ancho y espesor. En la muestra total, se identificaron las
UTF prensiles a partir de su morfología, delineación de los filos y patrones de
formatización. Se contrastaron con la morfología para examinar tendencias.
También, en base a la morfología de las extracciones, se determinaron las
técnicas de talla; la presión
dejando extracciones más alargadas, invasivas y rasantes, mientras que la
percusión directa, extracciones más cortas y hondas.
Se aclara que, en caso
de poseer varias secuencias, la técnica puede ser mixta (e.g. adelgazamiento
por percusión directa y finalización por presión). También se aclaró más
específicamente con qué técnica de talla se realizaron las UTF prensiles. Para
estas últimas, también se identificó la posición de las bocas de lascado (todas
siendo bifaciales): alterna (se alterna un filo directo y otro indirecto;
Figura 3: 2, 3, 5, 7 y
9), alternante (se alternan los lascados sobre un mismo filo; Figura 3: 1, 6, 7, 10, 11 y 12) o TJS
(tratamiento jerárquico de las superficies: se adelgazó una cara y luego otra;
por cara sucesiva según Hocsman, 2006; Figura 3: 4 y 8). Finalmente, se reconstruyeron las
secuencias de talla responsables de su manufactura, y se discutirá en el marco
de qué cadenas operativas y sistemas técnicos se produjeron y se usaron estos
artefactos, a partir también de la evidencia regionalmente disponible. De la
misma manera, se realizará su adscripción cronológica preliminar.
Con relación a los resultados
obtenidos en nuestro análisis, la muestra está compuesta por una heterogeneidad
de morfologías, con 20% de triangular/pentagonal (Figura 3: 2) y de Tambillo (Figura 3: 3 y 5) respectivamente, y
una proporción menor de morfologías variadas (Figura 4A). Los artefactos de
morfología triangular alargada (Figura 3: 1, 10, 11 y 12) presentan la mayor
variabilidad en sus dimensiones, mientras que los de otras morfologías (gota,
Tambillo, pentagonal, equilátera) forman grupos con rangos menos variables en
sus dimensiones (Figura 4B y C), aunque esa afirmación debe tomarse con
recaudos dada el bajo tamaño de muestra.
Figura 4. (A)
Representación porcentual de las morfologías presentes en la muestra; (B)
Proyección bidimensional del largo y ancho de los artefactos; (C) Proyección
bidimensional del ancho y del espesor de los artefactos.
Fuente:
Elaboración de los autores
Entre las UTF prensiles, dominan las bases escotadas y
convexas (respectivamente 40 y
33 %), y en menor proporción (20%), las bases rectas (Figura 5A). También,
se puede observar la presencia de muescas laterales en una de las puntas
Tambillo. En los otros casos, si bien no se destaca claramente esta
característica, se observan concavidades laterales. Estas muescas y
concavidades podrían estar relacionadas con ataduras laterales para reforzar el
enastilamiento axial.
Para las técnicas de talla, la presión es la técnica
dominante (40%) y luego, la percusión directa (20%) (Figura 5C). En el resto de la muestra (40%) no se pudo identificar la técnica. La
mayoría de las puntas fueron elaboradas mediante dos secuencias de talla (80%), en un solo caso
(6,6%) con tres secuencias, y en dos casos (13,3%) con una sola secuencia. En
cuanto a la posición de los lascados, la dominante es bifacial alternante
(46,6%), seguido por el Tratamiento Jerárquico de las Superficies (33,3%). En
este último caso, la mayoría corresponde a bases escotadas (n=5, sobre un total
de 6). Finalmente, se han identificado en menor medida extracciones alternas (i.e.
alternando filos con lascados directos e indirectos) o mixtas (una secuencia
unifacial y la otra, bifacial, o al revés).
Figura 5. (A) Representación porcentual de las Unidades
Tecno-Funcionales transformativas (UTFt); (B) Representación
porcentual de las Unidades Tecno-Funcionales prensiles (UTFp); (C)
Representación porcentual de las técnicas de talla identificadas para la
manufactura de los artefactos.
Fuente: Elaboración
de los autores
Es importante señalar
también la predominancia de las operaciones de formatización, por sobre las de
desbaste, ya que en varios casos se pudo identificar que el eje técnico no
coincidía con el eje morfológico. En dos casos, se pudo también identificar que
la forma base fue una lasca primaria. En estos casos y en otros más, se destaca
la parcialidad de la formatización, con lascados que no recubrieron
completamente alguna de las caras; pero en la mayoría, la formatización es
importante, ya que los lascados cubre al menos parcialmente las dos caras, sino
totalmente. Además, la mayoría de los artefactos consta de al menos dos
secuencias de formatización, y la incidencia de la reactivación es baja
(identificada en un solo caso). Esa variabilidad en las operaciones de
formatización de los instrumentos se relaciona con estructuras adicionales y
conductas técnicas priorizando el ofrecimiento (affordance), es decir el
aprovechamiento de UTF naturalmente presentes (superficies, ángulos y/o filos)
para manufacturar el artefacto con relativamente poca modificación por talla
(Boëda, 2013; Pérez et al. 2020), las distintas etapas de las cadenas
operativas resultan independientes entre sí, particularmente entre la
formatización y el desbaste. Se priorizan las operaciones de formatización para
obtener las UTF buscadas, así como los filos naturalmente disponibles y/o
obtenidos casualmente en las operaciones de desbaste.
Discusión
Al comenzar a delinear
este trabajo, consideramos que la presentación de los resultados obtenidos en
los estudios de las puntas de proyectil debía contextualizarse dentro de un
primer análisis de los sitios de proveniencia.
Reconocemos que este
análisis estará condicionado por los sesgos inherentes a los registros que se
obtienen en los estudios de impacto. En esos trabajos no se cuenta con el
tiempo suficiente y el personal especializado requerido para trabajar en el
terreno, generalmente no se efectúan excavaciones ni recolecciones sistemáticas
de materiales y no se cuentan con los fechados radiocarbónicos necesarios para
determinar las edades de ocupación de esos sitios, por mencionar algunas de las
dificultades que se presentan. De todos modos, los registros y análisis
preliminares pueden emplearse como una primera vía de aproximación que estará
sujeta, evidentemente, a la realización de nuevos y más profundos estudios en
el futuro.
Como es característico
de este tipo de ambiente árido, esos sitios se caracterizan por una alta
visibilidad, resultado de bajas tasas de sedimentación que definen contextos
mayoritariamente superficiales y alta obstrusividad arqueológica, producto del
marcado contraste cromático visible en las zonas de hallazgos, donde las concentraciones
de materiales arqueológicos se distinguen claramente entre la coloración típica
de gran parte de la superficie actual del terreno en la Puna.
Desafortunadamente, una
gran proporción de esos sitios presentan evidencias de impactos antrópicos
recientes. Más allá de los dos sitios donde se debieron realizar tareas de
rescate, es importante destacar que todos esos impactos no causaron la
destrucción total de esos sitios. Como se explicitó, esas alteraciones fueron
parciales, en áreas alejadas de las zonas de mayor concentración de materiales.
Con relación a las
localizaciones de estos sitios, una proporción mayoritaria de ellos (Arizaro,
sierra Ratones, Hombre Muerto, Olacapato, Pampa Carachi) se ubican dentro de la
subprovincia geológica Puna Austral, mientras que sólo uno de ellos fue
localizado en la Puna Septentrional.
Por otro lado,
advertimos que los sitios no se restringen a un mismo o similar rango
altitudinal. Por el contrario, se despliegan a lo largo de diferentes pisos
puneños (bajos, intermedios y altos), comprendidos entre 3.100 y 4.100 msnm. Estos datos,
en principio, son significativos en tanto distinguen ocupaciones humanas de
grupos cazadores-recolectores en diferentes áreas puneñas para los periodos de
tiempos considerados en este trabajo.
Con relación a los tipos
de relieves donde fueron hallados esos sitios, tres de ellos se ubican en zonas
de contacto directo entre pedemonte y salares (Arizaro, Hombre Muerto,
Cangrejillos), uno de ellos en pedemonte cercano a salar (Ratones), otro en un
sector de serranías a distancia media de un salar (sierra Ratones). Dentro de
esa variabilidad en los relieves, las áreas seleccionadas para la instalación
de esos asentamientos comparten similares características generales. Todos
ellos se encuentran ubicados en áreas llanas, con bajas pendientes naturales y
de cómodo tránsito. Tres de esos sitios (Arizaro, salares del Hombre Muerto y
Ratones) se encuentran en ambientes libres de restricciones visuales (como las
que podrían ocasionar cerros o lomadas), mientras que los restantes cuatro
(Pampa Carachi, Olacapato, Salinas Grandes y sierra Ratones) se ubican muy
cerca de elevaciones naturales (lomadas).
Seis de esos sitios se
componen por dispersiones de elementos líticos en superficie y uno de ellos
corresponde a hallazgos aislados en el terreno. Cuatro de estos sitios
(Arizaro, Salar del Hombre Muerto, Pampa Carachi, sierra Ratones) presentan
arquitectura típica de la Puna (parapetos) (Aschero y Martínez, 2001; Moreno,
2010:135-146) asociada espacialmente a esas dispersiones y en dos de ellos
(sierra Ratones y Pampa Carachi) se registraron otros tipos de materiales
asociados en superficie: fragmentos cerámicos, de tipo tosco-utilitario,
erosionados y sin valor diagnóstico.
Comparativamente, las superficies
de dispersión de materiales en superficie y los conjuntos líticos exhiben
significativas diferencias en los términos de densidad y variabilidad
artefactual, lo que nos provee de un primer marco de referencia para inferir
intensidad y función de esos sitios. Por un lado, se determinó que tres de esos
sitios (sur de sierra Ratones, Salinas Grandes y Pampa Carachi) están
compuestos por densas concentraciones de materiales en superficies extensas (> 6.000 m2). Mientras que los
restantes sitios (Arizaro, sierra Ratones occidente y oriente, Olacapato,
Hombre Muerto) se caracterizan por densidades artefactuales menores, en
superficies mucho más reducidas (entre 120 a 900 m2). Esa diferencia en la superficie total de
dispersión de materiales redunda también en un marcado contraste, con relación
a las variaciones del número y tipos de artefactos presentes en superficie
entre los dos conjuntos de sitios.
Sobre la base de lo
observado en superficie, los tres sitios de mayor superficie se componen por
grandes cantidades de desechos de talla, cierta variedad de artefactos
formatizados y, en menor medida, núcleos. Más concretamente, en los tres sitios
se registran en superficie amplias gamas de categorías funcionales
artefactuales que se infieren pudieron estar orientadas a la realización de
múltiples actividades en esos sitios, relacionadas con diferentes fases de
procesamiento de recursos. En este mismo sentido, es preciso señalar que
análisis tecno-morfológicos, morfológicos-funcionales y sobre materias primas
fueron presentados anteriormente en otras publicaciones.
Inicialmente podría
plantearse la hipótesis que esos sitios caracterizados por una mayor densidad
de registros materiales superficiales y con mayor representación de categorías
funcionales artefactuales líticas serían evidencias que identificarían a las
bases residenciales de cazadores-recolectores (Binford, 1980, 1982; Thomas,
1983). En estas bases de residencia, como punto focal de sus estrategias de
movilidad y subsistencia, los registros superficiales darían cuenta de la
realización de una gran diversidad de tareas (comprendiendo un amplio rango de
procesos de manufactura y mantenimiento de artefactos, procesamiento y consumo
de recursos, etc.). Resulta interesante señalar que esos tres sitios (Salinas
Grandes, Pampa Carachi y sur de sierra Ratones) se encuentran localizados a los
pies de lomadas no muy elevadas. Estos relieves probablemente generaron
protección natural para las personas en esos campamentos contra factores
climáticos adversos típicos de la Puna (por ejemplo, fuertes ráfagas de
viento). Es importante indicar también que dos de esos sitios (Salinas Grandes
y sur de sierra Ratones) y los sitios PAN-EIA-S/3 (norte de Arizaro),
Cangrejillos-S1 (Salinas Grandes), LBARQ-PSEE/PML-S1
(Olacapato), TGEB-HA/1-HA/2 (faldeo suroriental de la
sierra Ratones / Copalayo) se encuentran localizados en estrecha cercanía
espacial con fuentes de agua (vegas y arroyos de curso estacional). En el
heterogéneo paisaje puneño y con distribución discontinua de recursos vitales,
puede plantearse la hipótesis que esos sitios estuvieron localizados muy cerca
de “Zonas de Concentración de Nutrientes” (ZCN) (sensu Yacobaccio,
1994), microambientes restringidos espacialmente, pero con mayores ofertas de recursos críticos (agua y bióticos)
para uso de los grupos cazadores-recolectores.
Sin embargo, advertimos
que los datos empleados para argumentar estas hipótesis sobre la funcionalidad
de esos sitios de mayor superficie no son suficientes. En este sentido, debemos
recurrir a una datación relativa de algunos sitios. Considerando los tipos
morfológicos de puntas de proyectil como artefactos tiempo-sensitivos, las
ocupaciones de los sitios Cangrejillos S1 (Salinas Grandes) y PC/QT-EIA-S3
(Pampa Carachi) parecen haber sido persistentes (Schlanger, 1992) a lo largo
del Holoceno, sin descartarse discontinuidades en el tiempo. En esos dos sitios
se registraron artefactos diagnósticos de Holoceno temprano: PPTA equilátera
(tipo Tuina o no), Tambillo; Holoceno medio: Huiculunche 2, San Martin, El
Diablo, lanceoladas, Saladillo y Holoceno tardío: puntas pedunculadas pequeñas.
Por lo tanto, no estamos en condiciones de afirmar concluyentemente que
Cangrejillos S1 y PC/QT-EIA-S3 fueran campamentos base, en tanto es factible que
las extensas dispersiones de materiales y las variabilidades de las categorías
funcionales artefactuales que se observan en superficie en ambos sitios fueran
el resultado de sucesivas acumulaciones-superposiciones de ocupaciones y
actividades llevadas a cabo en prolongados periodos de tiempo. Para complejizar
aún más, algunos especialistas señalaron anteriormente, por medio de estudios
etnoarqueológicos, que en ocasiones algunos campamentos base de
cazadores-recolectores fueran reocupados posteriormente por grupos de
propósitos especiales (Binford, 1982; Kelly, 1995).
Por otra parte, los
sitios de superficie más reducidas (Arizaro, sierra Ratones occidente y
oriente, Olacapato, Hombre Muerto) se caracterizan fundamentalmente por bajas
densidades de artefactos descartados y escasa variabilidad instrumental.
Pensamos que estos sitios cumplirían las expectativas arqueológicas de los
campamentos logísticos de actividades específicas. Campamentos caracterizados
por grupos pequeños de personas especializados en determinadas tareas
(extractivas) mientras se encontraban alejados de sus campamentos base
(Binford, 1980, 1982; Thomas, 1983). La gran mayoría de los sitios de menor
superficie se localizan en áreas espaciosas, sin restricciones visuales, sin la
protección de las elevaciones naturales y en estrecha cercanía de fuentes de
agua. En estos términos, puede pensarse que esos lugares fueron seleccionados
por las ventajas que pudieran proveer para el desarrollo de actividades
específicas, como la caza. Todos estos sitios contaban con muy buena
perspectiva general de todo el entorno natural y, como se dijo en un párrafo
anterior, se localizaron muy cerca de microambientes con buena oferta de
recursos críticos (ZCN) en los que la congregación de animales seguramente
propició la actividad de caza de esos grupos móviles de tareas.
A diferencia de los
campamentos base y por las características y requerimientos propios de su
función, en estos sitios los registros materiales se distribuyen en reducidas
superficies, caracterizados por escasa variabilidad instrumental, con bajos
repertorios de funciones primarias presentes en los grupos tipológicos,
infiriéndose orientaciones tecnológicas para actividades limitadas-específicas
(Binford, 1980; Thomas, 1983:80; Nelson, 1991).
De
estos sitios interpretados preliminarmente como campamentos logísticos, sólo
uno de ellos se ubica dentro de un radio cercano a un asentamiento que pudo
funcionar como base residencial. El sitio SHM-S2-s2 se localiza a unos 15 km,
hacia el sureste y bordeando el salar del Hombre Muerto, de TGEB-SN/1.
Consideramos factible que SHM-S2-s2, sitio en el que la materia prima
registrada y las PPTA son similares a las empleadas en TGEB-SN/1, fuera un
asentamiento utilizado como campamento de actividades específicas por partidas
de pocas personas, dentro de un radio logístico, para actividades de caza,
desde donde luego retornarían hacia la base residencial. Similar hipótesis
puede plantearse para TGEB-HA1 y HA2, localizado a unos 16 km, hacia el noreste
y bordeando las laderas orientales de la sierra Ratones. Sin perder de vista
que TGEB-HA1 y HA2 son hallazgos aislados, puede considerarse que esos
registros serían evidencias materiales de uso de ese espacio por esas partidas
de cazadores. Por otro lado, la falta de registros de bases residenciales en
cercanías de los demás sitios interpretados como campamentos logísticos no debe
interpretarse directamente como una “ausencia” de ellos. Más bien, consideramos
que la falta de esos registros puede deberse a los sesgos propios de los
trabajos de impacto ya que no se tiene la oportunidad (ni el tiempo suficiente)
para efectuar relevamientos superficiales intensivos por áreas extensas, sino
por áreas delimitadas a los polígonos que serán impactados.
Retomando
los planteos de Aschero y Martínez sobre los diferentes modelos de técnicas de
caza de camélidos silvestres a lo largo del Holoceno, las PPTA fueron incluidas
por esos investigadores como parte de un sistema de armas característico del
Holoceno temprano (Aschero y Martínez, 2001:235).
Considerando
los sitios interpretados aquí como campamentos logísticos, todos ellos se
encuentran emplazados en áreas llanas, con muy buena perspectiva de todo el
entorno y sin restricciones naturales (cerros, montañas). El uso de las PPTA en
esos sitios puede interpretarse concordantemente con el modelo de caza en
espacios abiertos (Aschero y Martínez, 2001:227-9), como sistemas de armas de
gran alcance, apoyada con uso de propulsor.
Ahora
bien, retomado los análisis de la muestra lítica, en este trabajo analizamos
diversos tipos morfológicos de puntas de proyectil, entre ellas de tipo
Tambillo y de bases escotadas, características de finales del Holoceno temprano
y principios del Holoceno medio (de Souza, 2004; Hoguin 2014; López, y Restifo 2017;
Núñez y Santoro, 1988). En algunos de esos ejemplares se identificaron aspectos
presentes en las puntas Tuina (e.g. eje morfológico distinto al eje
técnico, base recta), pero no exclusivos de ellas. Paralelamente, se analizó
otro tipo morfológico conocido como puntas cordiformes (n=2), diagnósticas del
Holoceno medio (Pintar, 2004; López y Restifo, 2017). De esta manera, el
conjunto analizado correspondería a un rango cronológico relativamente amplio,
abarcando Holoceno temprano y medio, implicando una reocupación de los sitios a
través un largo período.
Por
otro lado, las conductas técnicas evidenciadas a través del análisis lítico
están presentes a todo lo largo de las ocupaciones humanas, y no tienen un
valor diagnóstico en términos culturales y/o tecnológicos. En la Puna de Jujuy
se destaca la importancia de las operaciones de formatización durante todo el
Holoceno medio, aunque durante este período para manufacturar los artefactos,
se desarrollan tanto las operaciones de desbaste como de formatización en el
marco de cadenas operativas relativamente integradas, mientras que durante el
Holoceno temprano predominan conductas técnicas relacionadas con el
ofrecimiento (affordance) y cadenas operativas adicionales (sensu Boëda, 2013; Pérez et al.,
2020). Para el Holoceno temprano, suele haber también una variedad mayor de
materias primas para las puntas de proyectil, incluyendo las no locales como la
obsidiana, mientras que dominan las materias primas locales (cuarcita y/o
andesita) para el resto del equipo instrumental (Hoguin y Restifo 2012; Hoguin 2019).
En la muestra lítica
también se destacó la diversidad de las UTF prensiles, posiblemente relacionada
con distintos tipos de enmangamiento vinculados con diversas técnicas de caza y
sistemas de armas, algo ampliamente documentado para el Holoceno medio en la
Puna argentina (Aschero y Martínez, 2001; Moreno, 2016; Ratto, 2003; Restifo,
2013). Particularmente, debe señalarse que los pedúnculos esbozados son también
comunes durante este período. Asimismo, una práctica común del Holoceno medio,
que suele desaparecer para el Holoceno tardío, consiste en el enastilamiento de
instrumentos diferentes a las puntas de proyectil (Hoguin 2023), hecho observado puntualmente para esta
muestra. En definitiva, se trata de cadenas operativas flexibles, y de
distintas trayectorias con una importancia de la formatización por presión para
obtener los artefactos deseados.
Palabras finales
Los sitios arqueológicos reportados en este trabajo se
sitúan en los cuatro puntos cardinales de la región de Puna de la provincia de
Salta (véase Figura 1), todos ellos son asentamientos de grupos
cazadores-recolectores a cielo abierto y se despliegan dentro de un muy amplio
rango altitudinal (entre 3100 y 4100 msnm). De acuerdo a los antecedentes
disponibles en Salta, los registros de estos sitios en más de una década de
trabajos en el terreno extienden considerablemente el número de sitios
conocidos y áreas ocupadas durante el Holoceno temprano y medio. Ciertamente,
los registros de estos sitios abren interesantes perspectivas de análisis e
interpretaciones, que indudablemente deberán profundizarse, sobre
identificación de las rutas migratorias tempranas, estrategias de movilidad y
uso del espacio por grupos cazadores recolectores durante el Holoceno temprano
y medio en la región de Puna de Salta. En este mismo sentido, será importante
también articularlos con los registros y análisis de otros investigadores de
sitios arqueológicos con similares rangos temporales en la Puna de Salta.
En párrafos anteriores reconocimos que
nuestros análisis sobre estos sitios a cielo abierto y las hipótesis
presentadas sobre sus funciones son preliminares. Indudablemente, los registros
que se obtienen en trabajos de impacto, los sesgos inherentes y la falta de
información contextual impiden que avancemos o profundicemos más en esas
interpretaciones. En la gran mayoría de esos sitios se deberán efectuar nuevos
trabajos, incluyéndose excavaciones y estudios sistemáticos de muestras
recolectadas en el terreno para analizarlas con suficiente tiempo en gabinete.
De esa forma se podrán generar mayores precisiones sobre las actividades
llevadas a cabo en cada uno de ellos, se contarán con mejores argumentos para
caracterizarlos funcionalmente y, de obtenerse material orgánico en
estratigrafía, se contará con dataciones absolutas para determinar fechas de
ocupaciones.
Por otro lado, debemos destacar que la
información y los análisis presentados aquí permiten dar un paso más en el
conocimiento sobre aspectos puntuales de la tecnología lítica de las sociedades
cazadoras-recolectoras que poblaran la Puna del NOA. De igual manera, esos
resultados podrán ser empleados como una nueva base de datos que puede
articularse con las investigaciones académicas llevadas a cabo a escala local y
regional, tanto como para estudios comparativos de otros investigadores con
registros similares de otros sitios del NOA y de otros países andinos.
Finalmente, nos interesa puntualizar la relevancia de los
trabajos de impacto arqueológico como una forma de producción actual de
conocimiento científico. Por medio de la cobertura de extensos territorios
puneños con relevamientos arqueológicos superficiales y de la presentación de
informes técnicos se generan continuamente cuerpos de datos cuya importancia no
se limita exclusivamente en la puesta en marcha de planes de gestión del
patrimonio. Sin dejar de reconocer sus limitaciones, los estudios de impacto
arqueológico pueden generar informaciones novedosas y, en algunos casos,
particularmente relevantes para esas regiones del NOA poco exploradas.
Agradecimientos
Al Lic. Leonardo
Mercado, Director del Museo de Antropología de Salta, por su interés en
nuestros estudios y los permisos otorgados. A los Dres. Christian Vitry y
Gabriel López por sus amables permisos para analizar materiales registrados en
sus zonas de investigaciones. Al Ing. Marcelo Alejandro Gutiérrez por su
continua buena predisposición y ayuda logística para nuestros traslados al
terreno. A Javier L. Piraino, Sofia D. Garzón, M. Joel Ajallá, Gabriel A.
Álvarez, Deborah M. Ñañiz, J. Yamila Sastre, Lucia A. Luna Figueroa,
integrantes de nuestro grupo de trabajo, por su entusiasmo en cada una de las
labores en el terreno. Al Mgster. Héctor Regidor, recientemente incorporado a
nuestro grupo de trabajo, siempre muy bien predispuesto a colaborar en todo lo necesario.
Al Dr. Néstor Suzaño por su generosa ayuda con el análisis geomorfológico de
los lugares de hallazgos. A los evaluadores, sus comentarios y sugerencias
permitieron mejorar la calidad del trabajo.
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[1] En los casos donde esos sitios fueron
hallados en áreas autorizadas por la provincia de Salta para investigaciones de
equipos académicos, se solicitaron los correspondientes permisos a los
directores de esos proyectos para efectuar estos análisis.
[2] En anteriores publicaciones de algunos de estos sitios
registrados en estudios de impacto que pudimos analizar con mayor detalle y
tiempo presentamos un primer estudio sobre materias primas y probables
procedencias de los materiales líticos recolectados en superficie; sitio SHM-S2-s2 (Patané Aráoz, Piraino y Reale
2020); sitio
PC/QT-EIA-S3 (Patané Aráoz, Piraino
y Suzaño 2020).