REFERENCIALIDAD A NIVEL LOCAL EN

DISCURSOS EXPLICATIVOS EN QUECHUA HABLADO EN JUJUY

 

LOCAL REFERENTIALITY IN EXPLANATORY SPEECH IN QUECHUA AS SPOKEN IN JUJUY

 

Marcelo Fortunato Zapana

Universidad Nacional de Salta

Salta, Argentina

marcelozapana@yahoo.com.ar

 

Fecha de ingreso: 20/01/2025

Fecha de aceptación: 03/09/2025

 

Resumen

En el año 2017, en Lagunillas del Farallón, Jujuy, Argentina, se recogieron diez discursos orales en quechua hablado en Jujuy. En cuatro textos explicativos, se estudia el sistema referencial a nivel local. Los objetivos son: a) identificar las expresiones de anclaje referencial, b) analizar los grados de individuación de dichas expresiones, y c) reconocer los mecanismos de seguimiento referencial. El marco teórico-metodológico utilizado está conformado por los aportes sobre la referencialidad de Lehmann (2018) y de Comrie (1994, 1998). Entre los resultados obtenidos, se reconoce que, para el anclaje referencial, las expresiones más empleadas son el nombre común sin determinante: atuq, (el) zorro, allqus, (los) perros, etc. También se utiliza la frase nominal con núcleo y determinante posesivo: llamainiyki, tus llamas, qallunchik, nuestra lengua, mamay, mi mamá, etc. Según el grado de individuación, los quechuahablantes prefieren operar con referentes concretos: específicos y únicos. Para el seguimiento referencial, a nivel de la cláusula simple, se reconoce el uso del sufijo reflexivo -ku. A nivel interclausal, se identifican las cláusulas dependientes con sufijo -paq y nominalizador -na y las que presentan el sufijo -spa. Estas operan en relación con una cláusula control.

Palabras claves: referencialidad local, anclaje referencial, individuación, seguimiento referencial, quechua jujeño. 

 

Abstract

In 2017, ten oral Quechua discourses spoken in Jujuy, Argentina, were collected in Lagunillas del Farallón. Four explanatory texts were selected for the study of the local referential system. The objectives are: (a) to identify the expressions used for referential anchoring; (b) to analyze the degrees of individuation of these expressions; and (c) to describe the mechanisms of referential tracking. The theoretical and methodological framework draws on the works on referentiality by Lehmann (2018) and Comrie (1994, 1998).

Among the results, it was found that, for referential anchoring, the most frequently used expressions are common nouns without determiners, such as atuq ‘fox’, allqus ‘dogs’, etc. Nominal phrases with a head and possessive determiner are also used, for example, llamainiyki ‘your llamas’, qallunchik ‘our language’, mamay ‘my mother’, among others. According to the degree of individuation, Quechua speakers tend to operate with concrete referents—specific and unique ones. For referential tracking, at the level of the simple clause, the reflexive suffix -ku is used. At the interclausal level, dependent clauses with the suffix -paq and the nominalizer -na, as well as those with the suffix -spa, are identified; these operate in relation to a control clause.

Keywords: local referentiality, referential anchoring, individuation, referential tracking, Quechua of Jujuy people.

 

 

Introducción

 

En febrero del año 2017, se grabaron en Lagunillas del Farallón (provincia de Jujuy, Argentina) diez discursos orales de quechuahablantes que viven en ese pueblo. En cuatro de ellos, Llamainiyki, Tus llamas, de Miguel Carmelo Acho; Qallunchik, Nuestra lengua, de Eusebio Llampa; Haciendata michiq kayku, Acostumbrábamos a pastorear la hacienda, de Felisa Trejo y en Haciendawan, Con la hacienda, de Lucas Jesús Llampa, se estudiarán algunos aspectos de su procesamiento referencial[1].

Según Lehmann (2018, p. 2), la referencia es una operación comunicativa y, por lo tanto, un componente del discurso. Evoca una entidad, llamada referente, en el universo discursivo a través de diversas expresiones (9). Agrega que un referente es una representación de una parte de un universo discursivo.

Las operaciones referenciales que se estudian son tres: el anclaje, la individuación y el seguimiento referencial. Lehmann (2018, p. 13) sostiene que anclar un referente implica hacer que el interlocutor cree una representación en su conciencia. Para presentar por primera vez un referente en el discurso, el hablante puede operar con diferentes expresiones. Lehmann (2018, p. 11) propone una escala de tales construcciones organizadas desde las formas más explícitas, en la forma superior, a las menos explícitas, en la parte inferior. Este continuo se presenta en el siguiente esquema:

 

Gráfico 1. Escala de expresiones referenciales

+ explícito

 

 

 

 

 

 

 

- explícito

Frase nominal con núcleo y atributo

Frase nominal con núcleo y especificador léxico posesivo

Frase nominal con núcleo y determinante

Nombre propio

Sustantivo común

Pronombre enfático

Pronombre neutron

Forma personal ligada (afijo)

Forma personal cero

 

Fuente: Lehmann (2018, p. 11)

 

Con respecto a la segunda operación, la individuación, Lehmann (2018, p. 30) expresa que es una operación lingüística que conduce desde una unidad del sistema lingüístico a una unidad del discurso. Consiste en especificar la identidad de los elementos significados. Como todo procedimiento gradual, puede también explicitarse en un continuo. Este incluye cinco categorías: el concepto, el referente genérico, el referente no específico, el referente específico y el referente único.

El concepto es una categoría abstracta en el que ninguna individuación está involucrada (Lehmann 2018, p. 31). Un ejemplo es “ser superior”, entendido como un opuesto o diferente a “ser humano”. Un referente genérico es una especie comprendida en un concepto. Ejemplos de referentes genéricos del concepto “ser superior” pueden ser “principio relacional” o “deidad”. Ambos son seres superiores, pero con propiedades constitutivas diferentes.

En tercer lugar, un referente no específico es un subconjunto apropiado dentro de una especie. Se propone como ejemplo de referente no específico de la especie ‘principio relacional’ a ‘un ser que armoniza la naturaleza’, y de la especie ‘deidad’ a ‘un ser superior jerárquico’. Luego, un referente específico es un individuo que se presenta a través de una frase nominal con núcleo y especificador posesivo. Son ejemplos ‘Mi Pachamama’, referente específico de la especie ‘principio relacional’, o ‘mi Dios todopoderoso’, especificidad de ‘deidad’. Finalmente, un referente único se presenta cuando un solo individuo califica como referente. Un nombre propio como ‘Jesucristo’ tiene una referencia única y es ejemplo de esta quinta categoría.

El seguimiento referencial (reference-tracking), tercera operación estudiada, es la (re-) identificación de un referente particular cuando se lo distingue de otros referentes co-presentes en el discurso (Lehmann 2018, p. 22). Comrie (1994, p. 1) sostiene que un dispositivo de seguimiento referencial incluye aquellos medios que permiten a un oyente recuperar la relación de correferencia que ha sido pensada por un hablante. Presenta una tipología basada en una dicotomía entre los dispositivos relacionados con aspectos gramaticales inherentes y los relacionados con aspectos asignados. Cuando estudia el primer grupo, Comrie se focaliza en los sustantivos con rasgos gramaticales que señalan o el número o el género. En cambio, en el segundo grupo de dispositivos, considera que la recuperación del referente se realiza a través de aspectos asignados a determinadas unidades lingüísticas por parte de los hablantes.

Desde el criterio del alcance discursivo, Comrie (1998, p. 338) distingue entre dispositivos de seguimiento referencial en el dominio local y en el extendido. Entiende a los rangos local y extendido como elementos que forman parte de un continuo. El dominio local, por ejemplo, incluye a los argumentos de un solo predicado. Progresivamente conceptualiza dominios más extendidos que incluyen los adjuntos del predicado, elementos en otras cláusulas, y finalmente elementos en diversas oraciones que conforman un discurso.

Para abordar la referencialidad en el dominio extendido, es necesario comprender que las lenguas indígenas sudamericanas expresan la relación entre dos eventos a través de estrategias diferentes a la subordinación de las lenguas indoeuropeas. Van Gijn, Haude y Muysken (2011, p. 10) reconocen tres grupos de procedimientos. En primer lugar, identifica las estrategias nominales en las que el verbo subordinado presenta un nominalizador (NMLZ). En contraste, en las verbales hay una combinación clausal de dos estructuras finitas que, a menudo, operan con un marcador de dependencia. Finalmente, en las estrategias integradoras hay dos elementos predicativos que están gramaticalmente integrados resultando, por ejemplo, una construcción verbal serial. El quechua, en este aspecto, presenta estrategias tanto nominales como verbales que permiten reconocer una relación entre una cláusula control y una dependiente.

Teniendo en cuenta lo expuesto, los objetivos del presente estudio son:

a) Identificar las expresiones de anclaje referencial en discursos explicativos orales en quechua hablado en Jujuy.

b) Analizar los grados de individuación de las expresiones referenciales utilizadas por los quechuahablantes jujeños.

c) Reconocer los mecanismos de seguimiento referencial utilizados en las explicaciones orales.

Entre los antecedentes de estudios sobre referencialidad en una lengua de la familia quechua, es necesario considerar la tesis doctoral “Relaciones entre eventos y referencialidad en quichua santiagueño: de la gramática al discurso” (Juanatey, 2020). La autora, en sendos capítulos, aborda la referencialidad a nivel local (pp. 264-339) y a nivel global (pp. 341-390).

Juanatey (2020, p. 103) trabajó con un corpus compuesto por narraciones de experiencia personal, conversaciones espontáneas, textos instruccionales, entre otros, en quichua santiagueño. En contraste, la presente investigación se realiza sobre un corpus de cuatro discursos explicativos enunciados en la variedad quechua hablada en Jujuy. A partir de la diferencia de tipos discursivos, se contrastan resultados de esta investigación con las conclusiones presentadas por Juanatey en su tesis.

Esta autora considera, como referencialidad a nivel local, las tres operaciones que pueden actualizarse dentro de los límites oracionales. Con respecto al anclaje, explica que predominan, en primer lugar, las frases nominales con sustantivo común y determinante. El más utilizado es el numeral suk[2], uno. El demostrativo proximal kay, este, y el medial chay, ese, varían su distribución en función de las relaciones que establecen con referentes ya mencionados.

            En el dominio de la individuación (Juanatey 2020, pp. 337-338), sostiene que, para expresar un referente específico, los consultantes emplean las frases nominales con el demostrativo proximal kay, este, o con el demostrativo medial chay, ese; o con sufijos posesivos. En cambio, si el referente es no específico, los hablantes utilizan la frase nominal con determinante numeral suk uno; la frase nominal con cuantificadores como astawan, más, utukita, poco; tukuy, todo; o el sustantivo común sin la marca de caso acusativo. Finalmente, Juanatey explica que un referente genérico se expresa mediante sustantivos comunes.

            Respecto del seguimiento referencial, explica que en las cláusulas simples es posible indicar correferencia entre los argumentos Agente y Paciente de un evento transitivo gracias a un sufijo verbal reflexivo -ku. Si tanto el argumento Agente como el Paciente actúan mutuamente uno sobre el otro, se emplea el sufijo recíproco -naku. Para el seguimiento referencial entre cláusulas (Juanatey 2020, pp. 338-339), estudia los diferentes argumentos de los eventos relacionados considerando el nivel de reducción sintáctica de la cláusula dependiente.

Desde la perspectiva metodológica, es necesario explicar que el corpus del presente estudio consta de cuatro discursos explicativos orales. La traducción fue realizada por el autor del estudio, por Eusebio Llampa y por Milton Salas. La transcripción de los discursos se realizó según las convenciones ortográficas presentadas por Plaza Martínez (2014) en su trabajo Pautas para escribir el quechua normalizado. Se obvió una transcripción fonética que no es el objeto de este trabajo. En algunos casos, en notas al pie de página, se explican los fenómenos fonéticos y fonológicos que exhibieron los quechuahablantes, al momento de enunciar sus discursos.

Los enunciados se presentan en tres líneas. La primera es la escritura en quechua según las normas ortográficas mencionadas. La segunda línea es el glosado según las convenciones de la lingüística tipológica, más precisamente según las reglas presentadas por la universidad de Leipzig (Comrie, Haspelmath y Bickel, 2015)[3]. La tercera línea es una traducción libre y, cuando hace falta, se presenta una traducción literal entre paréntesis. En la traducción libre, todas las palabras que no están en los enunciados quechuas pero que son necesarias para una correcta sintaxis en español se escriben entre paréntesis. En el caso de las oraciones interrogativas quechuas, si hay un pronombre o sufijo interrogativo como ima o -chu no se colocan signos de interrogación. Si la pregunta no tuviese alguna de esas partículas interrogativas propias del quechua, sí se colocan los signos de interrogación como en una oración en español.

 

Desarrollo

Análisis de Llamainiyki, Tus llamas

 

El primer discurso estudiado es una entrevista realizada por Eusebio Llampa (ELL) a Miguel Carmelo Acho (MCA) en Lagunillas de Farallón, el sábado 11 de febrero de 2017. Carmelo explica cómo cuida a sus llamas.

 

 

 

 

 

ELL (1) Llama-i-ni-yki,

llama-i-ni-yki,

eh:::

mashka

Llama-EUF-EUF-POS 2 SG,

llama-EUF-EUF-POS 2 SG,

eh:::

Cuántas

 

ka-chka-n,     

mashka

ka-chka-n

COP-PROG-3 SG

Cuántas

COP-PROG-3 SG

 

 Tu(s) llama(s), tu(s) llama(s), ¿cuánta(s) son? ¿cuánta(s) son? (Trad. lit. Tu llama, tu llama, ¿cuánta(s) está(n) siendo? ¿cuánta(s) está(n) siendo?)

 

MCA: (2) Eh:::

Ashka-lla

ka-n

eh:::

               Eh:::

mucho-EXCL

haber- 3 SG

eh:::

   

Mucho nomás hay

 

(3)  Mai

ochenta-jina

ka-chka-n

      A ver

ochenta-COMPR

COP- PROG-3 SG

ciertamente

      

A ver está(n) siendo como ochenta ciertamente

 

(4)   Kunan-qa

ancha- ta- puni

wañu- n 

 

       Ahora-TOP 

mucho- AC-VAL

morir- 3 SG

 

       

Y ahora muere(n) mucho definitivamente

 

(5)  Timporo,

mana

pastu

tiya[4]-n-chu

       Tiempo,

NEG

pasto

haber - 3 SG- NEG

    

(Por) tiempo, no hay pasto

 

(6) Eh::: urma-n

qhöcha- kuna- pi

urma-n

      Eh::: caer- 3 SG

laguna- PL- LOC

caer- 3 SG

    

Cae(n) en (las) lagunas

 

(7) Ashka

wañu-n,

ashka

wañu- n

      Mucho

morir- 3 SG

mucho

morir- 3 SG

     

Much(as) muere(n), much(as) muere(n)

 

(8) Ochenta

ka-chka-n

 

      Ochenta

COP- PROG- 3 SG

 

      

Está(n) siendo ochenta

ELL(9) Michi-nki-chu

mana-chu

o

sapa-lla

puri-n

          Pastorear- 2 SG-INT

NEG-INT

DISY

sola-EXCL

caminar- 3 SG

    

¿No pastoreas o camina(n) sola(s) nomás?

 

MCA: (10) Eh:::

sapa-lla

puri- n

                 Eh:::

solo- EXCL

caminar- 3 SG

        

Eh::: sola(s) nomás  camina(n)

 

(11) A veces

qawa-ri-mu-ni

fin de semana

qawa-ri-mu-ni

       A veces

ver- INC-CIS-1 SG

fin de semana

ver-INC- CIS-1 SG

 

iskay días-ta

 

 

dos  días- LOC

 

 

 

A veces::: comienzo a ver allá (el) fin de semana, comienzo a ver allá por dos días.

 

(12)  Kuti-mu-ni-lla

 

 

        Regresar-CIS-1 SG- EXCL

 

 

       

Ya regreso nomás. 

    

(13) Sapa-lla

puri-n

       Solo-EXCL

caminar- 3 SG

    

Sola(s) nomás camina(n)

 

ELL (14): Atuq-chu 

mikhu-n

mana

                  Zorro-INT

comer-3SG

NEG

 

¿El zorro no (se las) come?

 

(15) Imanan-taq[5]-ri

        INT - entonces - INT 

  

¿Y qué ocurre entonces?

 

MCA (16) Ima, ima, mana …

 

 

 

                  INT, INT,  NEG

 

 

 

     

 ¿Qué? ¿qué? No…

 

ELL (17) ¿Atuq,

zorro, 

zorro

mikhu-n

mana-taq[6]? eh:::

         ¿(El) zorro

zorro,

zorro

comer- 3 SG

NEG-entonces? eh:::

 

 ¿El zorro no (las) come entonces?

 

MCA: (18) pu

mikhu- lla-n

 

                   pu

comer- EXCL- 3 SG

 

         

 pu, come no más.

 

(19) Imach

 

  Qué será

 

 

 ¿Qué será?

 

(20) No

mana

ancha- ta-chu

pero

juk- kuna- ta

pero

        No

NEG

mucho-AC- NEG

pero

una- PL-AC

pero

tullu

tull-itu-ta

wanchi-n

 

flaca

flaca-DIM-AC

matar-3 SG

 

   

No, no mucho pero mata (a) alguna(s) flaca(s) flaquita(s).

 

(21) ELL: Eh:::

Ima-m,

ima,

ima,

ima-kuna-ta

chura-nki

                Eh:::

INT-VAL

INT,

INT,

INT- PL- AC

poner-2 SG

 

chay

llama-s-ta

mana

DEM.MED

llama-PL- AC

NEG

 

mikhu-na-n-paq

 

comer-NMLZ POST- POS 3SG-BEN

 

 

¿Qué, qué, qué, qué pones (vos) a esas llamas para que no (las) coma?

 

(22) MCA: Eh

Talaqchuq-ta

manchachi-na-s-ta

                  Eh

Sonajero- AC

espantar-NMLZ POST-PL-AC 

 

chura-nchik[7]

 

poner-1 PL INCL 

 

     

Eh  ponemos sonajero  (y) espantadores

 

(23)  Eh:::

también,

eh::: 

jisp’ay

poqoy-kuna-wan,

aceite

        Eh:::

también,

eh:::

orina

madura-PL-COM,

aceite

 

su

sí,

aceite

qhucha

aceite-kuna-wan

su

sí,

aceite

vencido

aceite-PL-COM

     

 También con orina(s) maduras, con aceites vencido(s)

 

(24) ELL: ¿Chura-n?

 

 

 

                 Poner- 3 SG

 

 

 

                

¿(Se) pone?

 

(25) MCA: Chura-n

sí.

              Poner-3 SG  

sí.

                

(Se) pone, sí.

 

(26) Chay

jich’a-pis-Ø

DEM MED

echar-AD-3SG

 

Eso(s) también echa(n).

 

(27) Espantan

algunos

Espantan

algunos

 

Espantan (a) algunos.

 

(28) ELL Eh:::

Ima

colores

chay

llama-yki-ri

               Eh::: 

INT

colores

DEM MED

llama-POS 2 SG- COP

 

T. lib.  ¿Y (de) qué colores (son) esa(s) tu(s) llama(s)?

 

(29) MCA: Eh llimpu-n                 

tukuy

colores,

eh::: t’ajllo …,

                  Eh color-POS 3 SG

todo

colores,

eh::: overo,

 

wankhalli  -s,  eh:::

yana-   s,

yana

huma-     s

tukuy

franjeada- PL , eh:::

negra-PL 

negra

cabeza- PL

todo

 

ima

a[8]

 

INT

pues

 

       

Todos los colores: overa(s), franjeadas, negras, cabezas negras, todo pues.     

 

 

En lo que se refiere al anclaje referencial, se reconoce, en primer lugar, una frase nominal con núcleo y especificador posesivo: llamaini-yki, tus llamas, en (1). Desde la perspectiva de la individuación, se trata de un referente específico: las llamas de Miguel Carmelo Acho. La presencia del especificador posesivo de segunda persona singular -yki confirma tal carácter. Desde el anclaje que se produce en (1), a la expresión llamainiyki se la puede seguir en muchos enunciados, precisamente hasta la intervención (13). Por ello, el dispositivo de seguimiento referencial utilizado corresponde al dominio extendido (Comrie 1998, p. 338). Recién en (14) se produce el anclaje de un nuevo referente: atuq, (el) zorro.

En este dominio extendido, el dispositivo utilizado por ambos quechuahablantes está relacionado con un aspecto gramatical inherente: el número singular. Lo particular de la expresión referencial llamainiyki es que, en ninguno de los trece enunciados en los que se realiza su seguimiento referencial, aparece el pluralizador quechua -kuna. Este fenómeno se explica en la particular elaboración de un sintagma nominal con especificador cuantificador en la lengua sudamericana. Un cuantificador, por ejemplo, pusaq chunka, ochenta, pluralizaría a todo el sintagma sin necesidad de agregar el sufijo pluralizador -kuna al sustantivo que es núcleo del grupo nominal. Se hubiese esperado que el hablante dijese pusaq chunka llama, ochenta llamas. Sin embargo, selecciona el especificador cuantificador en español ochenta en (3). A partir de este, hay trece verbos con sufijo verbal de tercera persona singular que tienen como sujeto a las ochenta llamas de don Acho. Por ejemplo: kachkan, está(n) siendo, en (1); kan, son, en (2); wañun, muere(n) en (4); urman, cae(n), en (6); purin, camina(n), en (9). Este seguimiento referencial, en el dominio extendido mencionado, permite inferir que la referencia llamainiyki está activa en las memorias de trabajo de los dos interlocutores. Esa accesibilidad es la que facilita su seguimiento a pesar de que, desde el enunciado (2) al (13), no se la repite ni se la pronominaliza y de que todos los verbos, trece en total, presentan información gramatical en número singular a través del sufijo -n.

Cuando el seguimiento referencial de llamaini-yki se identifica más allá del enunciado (14), se usa otro tipo de expresión referencial: una frase nominal con núcleo y determinante. Así reaparece en (21) en chay llamas, esas llamas, y en (28) chay llamayki, esas tu(s) llama(s). Esto sucede porque el referente, en estos fragmentos discursivos, ya no está activado.

En (14), se observa el anclaje de un nuevo referente, a través de una expresión referencial constituida por un nombre común: atuq, (el) zorro. Se trata de una referencia tomada del conocimiento enciclopédico (Lehmann 2018, p. 24) de quienes cuidan llamas en el mundo andino. Desde la perspectiva de la individuación, se trata de una referente genérico porque involucra un concepto semánticamente indeterminado, un ser animado incluido en el concepto de animal depredador de camélidos. Como es altamente accesible, se puede hacer su seguimiento referencial desde (14) hasta (21) a través de un dispositivo nuevamente relacionado con el aspecto gramatical inherente del número singular que presentan los sufijos verbales de los verbos mikhun, come, en (18) y (21), y wanchin, mata, en (20). Se trata de un mecanismo de seguimiento referencial en un dominio extendido (Comrie 1998, p. 338).

Además, un mecanismo de referencialidad a nivel interclausal se presenta en (21).

 

(21) ELL: Eh:::

Ima-m,

ima,

ima,

ima-kuna-ta

chura-nki

                Eh:::

INT-VAL

INT,

INT,

INT- PL- AC

poner-2 SG

 

chay

llama-s-ta

mana

DEM.MED

llama-PL- AC

NEG

 

 

mikhu-na-n-paq

 

comer-NMLZ POST- POS 3SG-BEN

 

 

¿Qué, qué, qué, qué pones (vos) a esas llamas para que no (las) coma? 

 

La pregunta presenta una cláusula control, imakunata churanki chay llamasta, y una cláusula dependiente, mana mikhunanpaq. Esta última, cuyo verbo presenta el nominalizador -na-, señala un argumento Agente independiente del de la cláusula control. Para ello, utiliza el sufijo posesivo de tercera persona singular, -n-. Este afijo señala la referencia del Agente de esta cláusula dependiente: el zorro. Una paráfrasis que incluya explícitamente a este argumento sería: ¿Qué pones (vos) a esas llamas para que (el zorro) no (las) coma[9]?

A raíz de la pregunta sobre los mecanismos utilizados por Miguel Carmelo Acho para cuidar a sus llamas de los ataques de los zorros, en (22) se observan nuevos anclajes referenciales con los nombres comunes Talaqchuqta, sonajero, y manchachinasta, espantaderos. La presentación de esos dispositivos disuasorios se completa en (23) con dos frases nominales con núcleo y atributo, jisp’ay poqoykuna, orina(s) maduras, y qhucha aceitekuna, aceites vencidos. Se trata de cuatro referentes que son tomados de una experiencia compartida sobre modos de cuidar a las llamas que pastan solas entre los cerros. Colocan sonajeros que pueden ser latas con algún elemento que haga ruido, o espantaderos; o sea, trapos o telas rociados con orinas maduras o aceites vencidos, olores que son desagradables a los zorros depredadores.

Considerando su grado de individuación, las cuatro expresiones referenciales mencionadas son de diversos tipos. Talaqchuqta, sonajero, y manchachinasta, espantaderos, de (22) son referentes genéricos porque cada una de ellas se involucra en un concepto (Lehmann 2018, p. 31), son especies comprendidas en el concepto “mecanismos disuasorios”. En contraste, jisp’ay poqoykuna, orinas maduras, y qhucha aceitekuna, aceites vencidos de (22) son referentes no específicos. Ambas constituyen subconjuntos adecuados que forma la extensión de la especie manchachinasta, espantaderos. En el seguimiento referencial de las cuatro expresiones referenciales mencionadas, se puede reconocer el pronombre demostrativo medial chay, eso(s), en (26) que opera anafóricamente con ellas.

Finalmente, en (28) se presenta el anclaje referencial de colores. A este sustantivo común, en español, se lo puede seguir referencialmente a través del sustantivo quechua llimpun en (29). Desde el grado de individuación, se trata de un concepto porque es abstracto y ninguna individuación está involucrada. En (29) se presentan referentes no específicos del concepto mencionado: t’ajllo, overo; wankhalli, franjeada; yana, negra; etc.

 

 

Análisis de Qallunchik, Nuestra lengua

 

El segundo discurso estudiado es explicativo-argumentativo. Fue pronunciado por Eusebio Llampa (ELL) y consta de catorce enunciados. Estos seguirán la numeración del primer discurso estudiado a fin de facilitar la comprensión de todo el artículo. Eusebio explica por qué habla y enseña la lengua quechua.

 

ELL (30) Mmm

Bueno eh:::

Ñuqa[10]-p

suti-i-qa

Eusebio Llampa

 Mmm

Bueno eh:::

1 SG-GEN

nombre-POS 1SG-TOP

Eusebio Llampa

 

Mi nombre (es) Eusebio Llampa. (Trad. lit. De mí mi nombre (es) Eusebio Llampa)

 

(31) Ñuqa

ka- ni

de acá

1 SG

COP-1 SG

de acá

    

Yo soy de acá

 

(32) Eh:::

Rincona

digo,

Lagunillas

llaqta[11]-manta

        Eh:::

Rincona

digo,

Lagunillas

pueblo-LOC

        

Digo, (soy) de Rincona…, del pueblo de Lagunillas

 

(33) Kay-pi

paqari-ni,

kay-pi

kawsa-ni

DEM PROX-LOC

nacer-1 SG,

DEM PROX-LOC

vivir- 1 SG

    

Aquí nací, aquí viví

 

(34) Kay-pi

yacha-ku-q[12]

ka-ni

primaria- pi   

DEM-LOC

aprender- REFL-NMLZ 

COP-1 SG

primaria- LOC

    

Aquí acostumbraba a estudiar en (la) primaria

 

(35) Kunan,

kunan

p’unchaw-pi[13]

ni- ni

qallu-nchik[14]

       Hoy,

hoy

día-LOC

hablar- 1SG

lengua- POS 1 PL

 

allin-ta

rima-na-paq,

tukuy

yachay-wasi-pi

bien-AC

hablar-NMLZ POST- BEN

toda

saber-casa- LOC

   

eh:::    ka- chka- cha[15]

 

 

eh:::    COP- PROG – IMP 3 SG

 

 

   

Hoy en día hablo nuestra lengua para que se hable bien, (que) esté en toda(s) (las) escuela(s). (Trad. lit. Hoy en día hablo nuestra lengua para que se hable bien, (que) esté siendo en toda casa del saber)

 

(36) Eh:::  Allin-ta

rima-na-paq[16]

ima-pis,

ima-pis

Eh::: Bien- AC

hablar-NMLZ POST- BEN

cosa-INDEF,

cosa-INDEF

 

may-pi-pis

ri-nku

yacha- s

muna- q,  

muna-q

dónde-LOC-INDEF

ir- 3 PL

saber- ? 

querer-NMLZ 

querer-NMLZ ,

 

muna-q

muna-q-kuna[17]

 

querer-NMLZ ,

querer-NMLZ- PL

 

 

Eh, para que se hable bien cualquier cosa, en cualquier lugar (al que) vayan (los) estudiantes (Trad. lit. Para que se hable bien cualquier cosa, en cualquier lugar (al que) van (los) que quieren saber).

 

(37) Eh::: Chanta

qallu-pi

rima-ri,

rima-ri-chunku

Eh::: Después

lengua-LOC

hablar-INC

hablar-INC- IMP 3 PL

     

Después comiencen a hablar en la lengua

 

(38) mana

qallu-manta

qonqa-n-chu

qonqa

       NEG

lengua-GEN

olvidar-3 SG-NEG

olvidar

 

qonqa-chun-chu

 

 

olvidar-IMP 3 SG-NEG

 

 

  

No olvide(n), olvide(n) de (la) lengua, no (se) olvide(n)

 

(39) Chaymanta-qa 

eh:::  qallu-n-ta-qa

sumaq-ta

       Después- TOP

eh::: lengua-POS 3 SG-AC-TOP

hermoso-AC

 

apa-chu-n

may-pis    eh

eh  may-pi-kuna-pis

 

llevar-IMP- 3 SG

DEM- INDEF eh:,

eh  DEM-LOC-PL-INDEF,

 

 

eh::  ri-nkuchu

 

eh::  ir-IMP 3 PL

 

 

Después lleven su hermosa lengua (a) dondequiera, (donde) vayan.  

  

(40) Chaymanta

orgulloso

ka-n…  

pay-kuna

      Después

orgulloso

COP-3SG….

3 PL

 

ka-nkuchu

a 

COP-IMP 3 PL 

pues

       

Después, ellos estén orgullosos pues

 

(41) Chaymanta

ñuqa-pis

ni-ni

chay

secundaria-pi

          Después

1SG- AD

decir-1 SG

DEM MED

secundiaria- LOC

       

 eh ::: ya ::: 

yacha-chi

yacha-chi-ku-na-paq[18]

tukuy

 eh:::   ya::: 

saber-CAUS

saber-CAUS-RFL-NMLZ POST-BEN

toda

       

secundaria-pi

kay

Lagunilli-pis

Lagunilla-pi-pis

secundaria-LOC,

DEM PROX

Lagunillas-AD,

Lagunilla-LOC-AD

 

    Después, yo también hablo eso, en (la) secundaria, para que se (la) enseñe en toda(s) la(s) secundaria(s), aquí, también en Lagunillas. (Trad. lit. Después, yo también hablo eso, en (la) secundaria, para que se (la) haga saber en toda(s) la(s) secundaria(s), aquí, también en Lagunillas).

 

(42) Chaymanta-qa

allin-ta

tukuy

tukuy

suyu-man

        Después-TOP

bien-AC

toda,

toda

región-LOC

 

rima-nku-paq

a

 

hablar-3 PL- BEN

pues

 

       

Después, para (que la) hablen bien a toda (la) región.

 

En el discurso Qallunchik, nuestra lengua, se identifica en primer lugar el referente ñuqa, ‘yo’, en (30). Lehmann (2018, p. 15) sostiene que la deixis es la operación referencial que ancla un referente en algún componente de la situación de habla. Esto es lo que ocurre con este pronombre personal quechua. Desde el criterio de individuación, ñuqa remite a un referente único: Eusebio Llampa. Su seguimiento referencial nos permite distinguir los siguientes mecanismos. En primer lugar, en el dominio extendido, desde el enunciado (30) a (35), se lo puede seguir a través de los morfemas verbales de primera persona singular: kani en (31), paqarini y kawsani en (33), yachakuq kani en (34) y nini en (35). Por otro lado, ñuqa, yo, reaparece como ñuqa-pis, yo también, en (41).

Otro anclaje referencial se produce con Lagunillas en (32). Se trata de un nombre propio que reaparece a través del adverbio demostrativo proximal kay-pi, aquí, en dos ocasiones: (33) y (34). Más adelante, en (41), volverá a aparecer a través de un pronombre demostrativo proximal y del nombre propio: kay (…) Lagunallapipis, aquí también en Lagunillas.  

También se presenta una frase nominal con núcleo y determinante posesivo de primera persona plural exclusiva, qallu-nchik, ‘nuestra lengua’, en (35). Se trata de un referente específico porque se combina con un sufijo posesivo de primera plural exclusiva -nchik. Su seguimiento referencial se desarrolla a través del uso del mismo sustantivo común que forma parte de sintagmas posposicionales. Así en (37) se presenta qallu-pi, en (la) lengua; en (38) qallu-manta, de (la) lengua y en (39) qallu-n-ta-qa, su lengua.

En (36) se produce el anclaje referencial de yachas munaqkuna, literalmente ‘(los) que quieren aprender’ y en una traducción libre, (los) estudiantes. Llampa identifica este referente de su experiencia de runasimi yachachiq, profesor de la lengua runasimi. Desde la perspectiva de la individuación, se trata de un referente no específico porque es un subconjunto adecuado de un conjunto que forma la extensión de la especie ‘estudiantes’.

Se identifica un mecanismo de seguimiento referencial de yachas munaqkuna en un dominio extendido (Comrie 1998, p. 338) porque se puede seguir esta referencia en siete enunciados, desde (36) a (42). Hay dos mecanismos para este proceso. En primer lugar, se utiliza el pronombre personal de tercera persona plural paykuna, ellos, en (40). En segundo lugar, se emplea el sufijo verbal de tercera persona plural en modo imperativo. La primera mención está en (37):  rimari-chunku, comiencen a hablar. En (39) y (40), se presentan nuevamente verbos con el mismo sufijo verbal mencionado. En estos dos últimos casos, se observa un cambio en el orden de los morfemas gramaticales dado que el hablante dice: ri-nkuchu, vayan, (39) y ka-nkuchu, estén, en (40).

El seguimiento referencial de los estudiantes se completa con una cláusula control de (42): allinta tukuy suyuman rima-nku-paq, para (que la) hablen bien a toda (la) región. En este último enunciado se verifica también la inexistencia de formas pronominales para objeto directo en tercera persona porque la cláusula dependiente quechua no presenta una forma para su equivalente la del español que tendría como referencia a nuestra lengua. Nuevamente se presenta esta carencia que ya se había evidenciado en (21) del primer discurso.

 

Análisis de Haciendata michiq kayku, Acostumbrábamos a pastorear la hacienda

 

El tercer discurso analizado es explicativo. Fue pronunciado por doña Felisa Trejo (FT) que, al momento del registro, tenía entre setenta y ochenta años. Solo se estudian los primeros veintitrés enunciados de una explicación extensa sobre cómo pastoreaba sus ovejas siendo niña.

 

 

FT (43) Lluqsa[19]-n[20] 

paqarin

jatari-q[21]

ka-yku

             Salida-COM

mañana

levantarse-NMLZ  

COP-1 PL EXCL

   

Con (la) salida…, acostumbrábamos (a) levantarnos (en la) mañana

 

(44) Cuatro de la mañana

jatari-spa-Ø

wayk’u-q[22]

      Cuatro de la mañana

levantarse-CONT-1PL EXCL

cocinar-NMLZ

 

ka-yku

 

COP-1PL EXCL

 

 

Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana, acostumbrábamos (a) cocinar

 

(45) Mate

ruwa-q

ka-yku,

       Mate

hacer-NMLZ

COP-1PL EXCL

   

Solíamos hacer mate

 

(46) mikhu-spa-Ø

ripu-q

ka-yku

comer-CONT-1 PL EXCL

irse-NMLZ

COP-1PL EXCL

   

Acostumbrábamos (a) irnos, comiendo.

 

(47) Así andamos

Lechi-ta

upya-q[23]

ka-yku

       Así andamos

leche-AC

beber-MNLZ 

COP-1PL EXCL

     

Así andamos. Acostumbrábamos (a) tomar leche.

 

(48) Ch’awa-q

ka-yku

oveja-s-ta[24]

       ordeñar-NMLZ

COP-1 PL EXCL

oveja-PL-AC

     

Acostumbrábamos (a) ordeñar (las) ovejas.

 

(49) Chanta

chay

mamita-y-qa

quesu-ta

ruwa-q

       Después

DEM MED

mamita-POS 1 SG-TOP

queso-AC

hacer-NMLZ

      

Después (de) eso, mi mamita (acostumbraba a) hacer queso

 

(50) Quesu-ta

ruwa-spa-Ø-qa

ña

q’aya-ntin[25]-qa

       Queso-AC

hacer-CONT-3SG-TOP

PERF

mañana-todo-TOP

 

chay[26]

mote-ta

chura-q

DEM MED

mote-AC       

poner-NMLZ

 

Haciendo queso, ya toda(s) la(s) mañana(s), luego (acostumbraba) poner mote.  

 

(51) Chay[27]

avio-n[28]

ripu-q

ka-yku

    DEM MED

avio-?

irse-NMLZ

COP- 1 PL EXCL

   

Luego, acostumbrábamos (a) irnos con avio.

 

(52) Así andamo

michi-q

hacienda-ta

       Así andamo

pastorear-NMLZ

hacienda-AC

    

Así andamo(s), (solíamos) patorear la hacienda.

 

(53) Tarde

chaya-q[29]

ka-yku

llanta

q’epiu[30]

        tarde

llegar-NMLZ

COP-1 PL EXCL

leña

cargada

    

Acostumbrábamos (a) llegar tarde, la leña cargada.

 

(54) A veces tarda

khuyay

tala[31]

ka-q

ka-yku

      A veces tarde

cansado

arruinado

estar-NMLZ

COP- 1 PL EXCL

       

A veces tarde, solíamos estar arruinado(s), cansado(s).

 

(55) A veces

tar-pu-a[32]q

ka-yku

granizada

       A veces

encontrar- APL 3>1-?-NMLZ

COP-1 PL EXCL

granizada

     

A veces, (la) granizada (solía) encontrarnos (a) nosotros

 

(56) Kay-kuna[33]

limpu[34]

punki-sqa

chaya-q

DEM PROX-PL

bien

hinchar-NMLZ

llegar-NMLZ

      

ka-yku

tarde.

COP-1 PL EXCL

tarde

 

(Con) estas, muy hinchadas, solíamos llegar tarde.

 

(57) Chayna

ka-q

       Así

COP-NMLZ

      

Así (solía) ser.

(58) Chay…

chayjina-ta

puri-mu-ni

        Así…

Así-AC 

caminar-CIS-1 SG

      

Así, así (yo) caminaba para aquí.

 

(59)  Chanta

allqus-ni-wan[35]

        Después

perros-EUF-COM

       

Después, con los perros…

 

(60) A veces con

       A veces con 

 

(61) Rabias-ku-spa-Ø-qa

allqus-ni-wan

kachari-na

ka-n[36]

Rabias-REFL-CONT-3SG-TOP

perros-EUF-COM

soltar-NMLZ

COP-3SG

 

ouja[37]-ta

oveja(s)-AC

 

Enojándose, con los perros (ella) acostumbraba a soltar las ovejas.

 

(62) Chanta

chay

ña

tarde

       Después

DEM MED

PERF

tarde

 

chaya-yku-chi-na-lla[38]

kay

montoncito[39]

llegar-1PL EXCL-CAUS-NMLZ POST-EXCL

DEM PROX

montoncito

     

Después (de) eso, ya tarde, teníamos que hacer llegar solo (como) ese montoncito.  

 

  (63) Mana

chaya-q

montoncito (…)

        NEG

llegar-NMLZ

montoncito (…)

       

No (solíamos) hacer llegar (en) montoncito,

 

(64) Chaya-chi-na-yku,

lazo en la cola

       Llegar-CAUS-NMLZ POST-1 PL EXCL ,

lazo en la cola

        

Que (nosotros) hagamos llegar (así), lazo en la cola.

 (65) Ah, así era. Mamita era delicada pa’ hacienda

 

 

En lo que se refiere al anclaje referencial, se observa el uso de forma personal 0 cuando la consultante para anclar Ñuqayku, nosotros, lo hace en el sufijo verbal de primera persona plural exclusiva -yku en el verbo ka-yku en (43). La referencia de este pronombre personal incluye a la consultante, doña Felisa, y a sus hermanos con los que realizarían las tareas de cuidado de las ovejas y a su madre. A partir de (49) distingue y ancla por separado a su ‘mamita’. Usa la primera plural exclusiva para dar cuenta de que queda fuera de ese referente el entrevistador que fue quien le hizo la pregunta disparadora de la explicación.

En cuanto a la individuación, el referente plural es único pero nunca son mencionados con ningún nombre propio. Se sabe que una es Felisa Trejo, pero se desconoce el nombre de sus hermanos. Se infiere que el entrevistador Llampa los conoce. Por eso, la consultante no los nombra.

El seguimiento referencial del primer referente Ñuqayku se realiza a través del sufijo de primera persona plural exclusiva -yku que se utiliza a lo largo de todo el discurso explicativo. En total aparece trece veces, siendo la primera en la intervención (43) y la última en la (64)[40]. Desde la perspectiva de Comrie (1994), este procedimiento está relacionado con el aspecto gramatical inherente del número plural. Desde el criterio del alcance discursivo (Comrie 1998, 338), el dispositivo pertenece al dominio extendido por la cantidad de intervenciones en las que aparece.

En dos ocasiones, el seguimiento referencial de Ñuqayku puede realizarse teniendo en cuenta el converbo -spa. Esto ocurre en las intervenciones (44) y (46).

 

 

(44) Cuatro de la mañana

jatari-spa-Ø

wayk’u-q

      Cuatro de la mañana

levantarse-CONT-1PL EXCL

cocinar-NMLZ

 

ka-yku

 

COP-1PL EXCL

 

 

Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana, acostumbrábamos (a) cocinar

 

(46) mikhu-spa-Ø

ripu-q

ka-yku

comer-CONT-1 PL EXCL

irse-NMLZ

COP-1PL EXCL

   

Acostumbrábamos (a) irnos, comiendo.

 

En (44) el Agente de la cláusula dependiente es Ñuqayku. Está elidido, pero se lo reconoce en el sufijo verbal -yku del verbo de la cláusula control wayk’uq kayku, acostumbrábamos (a) cocinar. Esta cláusula controla el Agente en: Cuatro de la mañana, jatari-spa-Ø, Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana. Igual fenómeno referencial ocurre en (46). El Agente de la cláusula control también es Ñuqayku en ripuq kayku, acostumbrábamos a irnos. Este también controla el argumento de la cláusula dependiente mikhu-spa-Ø, comiendo. En ambos casos, el sufijo -spa es el opera para realizar la continuidad referencial, descripta por la abreviatura CONT.

La frase nominal con sufijo posesivo de primera persona singular y su núcleo mamita-y-qa, mi mamita, es la que se ancla en (49). Desde la perspectiva de la individuación es un referente específico por la presencia del sufijo posesivo -y. Su seguimiento referencial se realiza en (50), en (61) y en (65). En (50), tenemos otro caso de continuidad referencial entre cláusula control y cláusula dependiente a partir del funcionamiento del converbo -spa:

 

 

(50) Quesu-ta

ruwa-spa-Ø-qa

ña

q’aya-ntin-qa

       Queso-AC

hacer-CONT-3SG-TOP

PERF

mañana-todo-TOP

 

chay

mote-ta

chura-q

DEM MED

mote-AC       

poner-NMLZ

 

Haciendo queso, ya toda(s) la(s) mañana(s), luego (acostumbraba) poner mote.    

 

El Agente de la cláusula control, chay moteta churaq, luego (acostumbraba) poner mote, es mamitay. Está elidido y se lo debe recuperar en el sufijo de tercera persona singular del verbo copulativo ka-n, también suprimido, de la cláusula control: churaq (kan), (ella acostumbraba) poner. En quechua se elide frecuentemente el verbo copulativo mencionado. Esta cláusula principal condiciona para que el Agente de la cláusula dependiente también sea mamitay. También está elidido el sufijo de tercera persona singular en el verbo de la cláusula dependiente: Quesuta ruwa-spa-Ø-qa ña q’ayantinqa, Haciendo queso ya toda(s) la(s) mañana(s).

El seguimiento del mismo referente se presenta también en el enunciado (61):

 

(61) Rabias-ku-spa-Ø-qa

allqus-ni-wan

kachari-na

ka-n

Rabias-REFL-CONT-3SG-TOP

perros-EUF-COM

soltar-NMLZ

COP-3SG

 

ouja-ta

oveja(s)-AC

 

Enojándose, con los perros (ella) acostumbraba a soltar las ovejas.

 

El Agente de la cláusula control, aunque elidido, corresponde que siga siendo mamitay, mi mamá, de (49). Puede hipotetizarse que la consultante dijo kacharina kan, (ella) acostumbraba a soltar. Esta cláusula restringe para que el argumento de la dependiente siga siendo ‘su madre’, aunque en Rabias-ku-spa-Ø-qa, enojándose, no hay marca morfológica de tercera persona del singular.

En (58) se presenta otro caso de anclaje con forma personal cero. El pronombre de primera persona singular, Ñuqa, no aparece explícitamente en este enunciado. Se lo recupera del sufijo verbal -ni en purimuni, (yo) caminaba.

Un último caso de anclaje referencial estudiado es el sustantivo común allqus, (los) perros, de (59) que vuelve a presentarse como sintagma posposicional en (61). Se trata de un referente específico dado que alude a los perros pastoreros que Felisa Trejo tenía cuando era pequeña o adolescente.

 

 

Análisis de Haciendawan, Con la hacienda

 

Este discurso explicativo de diez enunciados fue brindado por Lucas Jesús Llampa (L). Cuando grabó su discurso tenía cincuenta y sesenta años. Él explica cómo es un día de su vida.

 

L: (66) Bueno.

Paqarin-kuna-qa

timpu

jatari-ni

a veces

         Bueno.

Mañana-PL-TOP

temprano

levantarse-1 SG

a veces

 

jatari-ni

 

levantarse-1 SG

 

 

Bueno. (En) las mañanas, temprano me levanto, a veces, me levanto

 

 (67) sapa-y

qhawa-ku-ni 

         solo-?

cuidar-RFL-1 SG

 

(Yo) solo me cuido 

 

(68) Wayk’u-ku-ni

chanta-qa

ña

hasta

p’unchaw[41]

ña

    Cocinar-RFL-1 SG

después-TOP 

PERF

hasta

día

PERF

    

Me cocino después, ya día ya.

 

(69) Hacienda-y-man[42]

ri-pu-ku-ni

campu-man

   Hacienda-POS 1SG-LOC

ir-APL-RFL-1 SG

campo-LOC

     

Me voy a la…, hacia mi hacienda, hacia el campo.

 

(70) Tardi

chaya-ni

jun…,

tardi

chaya-ni

        Tarde

llegar-1 SG

jun…,

tarde

llegar-1 SG

 

khuski-ta[43]  

hacienda- wan

wasi-man[44]

junta-AC

hacienda-COM

casa-LOC

 

Llego tarde, llego tarde con (la) hacienda junta a la casa

 

(71)  Chanta-ta-lla[45]

mati-ta

ruwa-q-ku-ni[46]

upya-ku-ni[47]

Después-AC-EXCL

mate-AC

hacer-EUF-RFL-1 SG

tomar-RFL-1 SG  

     

Después me hago nomás (el) mate, me (lo) tomo.

 

(72)   Hacienda-y-qa

ña

chaya-chka-n[48]

wasi-man

        Hacienda- POS 1SG-TOP

PERF

llegar- PROG- 3 SG

casa- DIR

      

Mi hacienda ya está llegando a (la) casa

 

(73) Tarda-qa

ña

hacienda-y-ta

kancha-ta

      Tarde-TOP

PERF

hacienda-POS 1SG-AC

corral-LOC

  

pirqa-y-ku-ni[49]

pircar-EUF-APL-1 SG

 

Ya tarde, la encierro a mi hacienda al corral

 

(74)  Ñuqa-qa

ña

cena-y-ku-ni[50]

    1 SG-TOP

PERF

cenar-EUF-RFL-1 SG

     

Yo ya me ceno

 

(75)  Puñu-q

ripu-ni

wasi-y-man

        Dormir-NMLZ

irse-1 SG

casa-POS 1SG-DIR

       

 Me voy a dormir a mi casa.

 

En todo el discurso hay dos referentes anclados. El primero, Ñuqa, yo, se ancla con una forma personal 0. Se lo recupera, por primera vez, en el sufijo de primera persona singular -ni de (66). Se presenta, en total, doce veces a lo largo de toda la explicación. Es una referencia deíctica. Desde la perspectiva de la individuación, es un referente único puesto que se trata de don Lucas Jesús Llampa.

El segundo anclaje se observa con la frase nominal con núcleo y especificador léxico posesivo hacienday, mi hacienda. Esta palabra es otro caso de transferencia del español al quechua hablado en Jujuy. Aparece, por primera vez, en (69). Reaparece con la misma expresión referencial en (70), (72) y (73). Se trata de un referente específico porque está acompañado del sufijo posesivo de primera persona singular -y.

En lo que se refiere al seguimiento referencial a nivel clausal, se observa que, en el caso de Ñuqa, el hablante utiliza el sufijo reflexivo -ku en siete ocasiones. En una de ellas el sufijo -ku permite la correferencia entre los argumentos Agente y Paciente de un evento transitivo: qhawa-ku-ni, me cuido, en (67). En contraste, en los otros seis enunciados, el sufijo -ku- significa provecho para sí mismo. Esto ocurre en (68) wayk’u-ku-ni, me cocino; en (69) ri-pu-ku-ni, me voy a…; en (71) ruwa-q-ku-ni, me hago, y upya-ku-ni, me tomo; en (73) pirqa-y-ku-ni, me (la) encierro y en (74) cena-y-ku-ni, me ceno. Se trata de un dispositivo de seguimiento referencial relacionado con los aspectos gramaticales del persona y número y en el dominio extendido (Comrie 1998, p. 338).

En (71), se observa que el sufijo quechua -ta se combina con el adverbio chanta. Según Eusebio Llampa, en Lagunillas de Farallón, se escucha la expresión Chantata ruwanki, Después hacés. En este caso, el -ta cumple una función que no es acusativo y se combina con adverbio. En (73) se observa el sufijo -ta en kanchata, al corral. El valor de este sufijo, en este caso, tendría que ser de locativo para mantener el significado de la oración. Si no fuese un cambio analógico del hablante, se infiere una polivalencia del sufijo -ta. En este sentido, Juanatey sostiene que el sufijo -ta tiene como función usual la de acusativo, pero también marca argumentos sujetos con verbos inergativos y verbos copulativos (Juanatey, 2020, p. 304).

 

Conclusiones

 

Se presentan las conclusiones en tres apartados relacionados con los tres objetivos del presente estudio.

I. Con respecto al anclaje referencial, se distinguen entre referentes que se anclan y despliegan en el discurso y otros que se anclan pero que no vuelven a ser retomados por el hablante. Las siguientes conclusiones se elaboran sólo teniendo en cuenta a los primeros que son dieciocho en total.

La expresión referencial más utilizada por los explicadores quechuahablantes es el sustantivo común sin ningún tipo de determinante. Aparece en seis ocasiones: atuq, (el) zorro, en (14); talaqchuq-ta, sonajero, y manchachinas-ta, espantaderos, en (22); colores en (28); hacienda-ta en (52); y allqus, (los) perros, en (59). La construcción que le sigue en preferencia es la frase nominal con núcleo y determinante posesivo. Se identifican cuatro ejemplos: llamainiyki, tus llamas, en (1); qallunchik, nuestra lengua, en (35); mamay, mi mamá, en (49) y hacienday, mi hacienda, en (69). El tercer lugar de las preferencias lo ocupa la frase nominal con núcleo y atributo. Se identificaron tres casos: jisp’ay poqoykuna, orina(s) maduras, en (23); qhucha aceitekuna, aceites vencidos, en (23); y yachas munaqkuna, (los) que quieren aprender, en (36). En cuarto lugar, se utiliza la forma personal cero. Se trata de los pronombres personales que se anclan como categoría vacía. Se los recupera en los sufijos verbales de persona y número de los verbos utilizados. Los tres ejemplos reconocidos son ñuqayku, nosotros, en (43); ñuqa, yo, en (58) y ñuqa, yo, en (66). Finalmente, se identifica un solo pronombre enfático, o sea, explícito en el discurso: ñuqa, yo, en (30), y un solo sustantivo propio: Lagunillas en (32).

Se observa la presencia dominante de expresiones referenciales en el polo de lo más explícito. Si se tomara al sustantivo común como límite de explicitud se puede reconocer catorce anclajes en el polo de lo explícito y solo cuatro anclajes en el polo de los menos explícito.

 

 

Gráfico 2. Escala de expresiones referenciales en explicaciones en quechua

 

+ explícito

 

 

 

 

 

 

 

 

- explícito

Frase nominal con núcleo y atributo

tres anclajes

Frase nominal con núcleo y especificador léxico posesivo

cuatro anclajes

Frase nominal con núcleo y determinante

 

Nombre propio

un anclaje

Sustantivo común

seis anclajes

Pronombre enfático

un anclaje

Pronombre neutro

 

Forma personal ligada (afijo)

 

Forma personal cero

tres anclajes

 

Fuente: elaboración propia.

 

 

Juanatey (2020, p. 104), en un corpus de discursos narrativos, conversacionales, e instruccionales, en quichua santiagueño, concluyó que la construcción más utilizada para el anclaje es la frase nominal con sustantivo común y que el determinante más utilizado es el numeral suk, uno. En el corpus de discursos explicativos, ningún referente se ancló con el determinante juk. El tipo discursivo, sea narrativo o bien explicativo, incide para que los hablantes seleccionen distintos tipos de expresiones para ejecutar su anclaje referencial.

ll. En cuanto al criterio de individuación, en los cuatro discursos explicativos se reconoce estas categorías. En primer lugar, hay un concepto: colores en (28). También hay dos referentes genéricos del concepto “dispositivo disuasorio para zorros”: talaqchuqta, sonajero, y manchachinasta, espantaderos, de (22). Se identifican cuatro referentes no específicos a través de frases nominales con núcleo sin especificador léxico posesivo: atuq, (el) zorro, en (14); jisp’ay poqoykuna, orinas maduras y qhucha aceitekuna, aceites vencidos, en (23) y yachas munaqkuna, (los) que quieren aprender, en (36). En contraste, hay seis referentes específicos. Estos se actualizan mediante sintagmas nominales con núcleo y determinante posesivo: llamainiyki, tus llamas, en (1); qallunchik, nuestra lengua, en (35); mamitay, mi mamita, en (49); hacienda-ta en (52); allqus, (los) perros, en (59); y hacienday, mi hacienda, en (69). Aunque el ejemplo hacienda de (52) y allqus, (los) perros, en (59) carecen de sufijos posesivos, el referente es específico porque la consultante Felisa Trejo habla de su hacienda y de sus perros.

Finalmente, hay cinco referentes únicos. Uno de ellos se reconoce a través del nombre propio Lagunillas en (32). Los otros cuatro se pueden identificar a través de pronombres personales. Tres de ellos son elididos por los hablantes: ñuqayku, nosotros, en (43) que alude a Felisa Trejo y a sus hermanos; ñuqa, yo, de (58) que refiere a Felisa Trejo y el ñuqa de (66) que alude a Lucas Jesús Llampa. Solo un pronombre está explícito: ñuqa, yo, de (30) que remite a Eusebio Llampa.

Los referentes específicos, en el corpus de discursos explicativos, se expresan con frases nominales que contienen un núcleo y un especificador léxico posesivo. Si el referente es no específico, explica Juanatey (2020, pp. 337-338) refiriéndose a su corpus de discursos narrativos, se utiliza la frase nominal con determinante numeral juk, uno. En los discursos explicativos estudiados, las referencias no específicas se expresan mediante sustantivos comunes escuetos. El único concepto y los dos referentes genéricos identificados también se expresan con sustantivos comunes.

Si se considera al referente no específico como referente abstracto y límite entre las cinco categorías presentadas, el cuadro de selecciones por parte de los explicadores quechuahablantes queda organizado de la siguiente forma:

 

 

Gráfico 3. Escala de categorías de individuación en explicaciones en quechua

 

abstracto

 

 

 

 concreto

concepto

un caso

referente genérico

dos casos

referente no específico

cuatro casos

referente específico

seis casos

referente único

cinco casos

 

Fuente: elaboración propia.

 

 

Se observa que, al tratarse de discursos explicativos, los hablantes operan con un concepto, dos referencias genéricas y cuatro no específicas. El uso de estas siete referencias abstractas está justificado por la meta que buscan los consultantes quechuahablantes: hacer comprender un dominio de la realidad que los circunda. Al mismo tiempo, se evidencia una preferencia de los hablantes para utilizar, incluso en discursos explicativos, once referentes concretos: seis específicos y cinco únicos.  

III. En lo que se refiere al seguimiento referencial, a nivel local, se expondrán conclusiones relacionadas con dos aspectos: el nivel de la cláusula simple y el nivel interclausal.

            a) A nivel de la cláusula simple, en los cuatro discursos, se identifica un ejemplo de correferencia entre los argumentos Agente y Paciente de un evento transitivo a través de un sufijo verbal reflexivo -ku. Esto solo ocurre en el cuarto discurso, Haciendawan, con mi hacienda, en su solo enunciado: el (67). En el verbo qhawa-ku-ni, me cuido, el Agente Ñuqa, yo, se correferencia con el Paciente a través del sufijo reflexivo.

b) A nivel interclausal, en la lengua quechua, la conexión entre dos eventos se presenta como una relación entre una cláusula control y una dependiente. En el corpus estudiado de cuatro discursos explicativos, se identificaron dos formas que Juanatey (2020, p. 338) presenta para comprender cómo se resuelve la interpretación de un argumento de una cláusula dependiente.

La primera es la que presenta una cláusula dependiente con sufijo -paq y nominalizador de posterioridad -na. Esta cláusula señala una referencia independiente de la referencia de la cláusula control. Por ejemplo, la pregunta en (21) presenta una cláusula control, imakunata churanki chay llamasta, ¿Qué ponés a esas llamas…, y una cláusula dependiente, … mana mikhunanpaq, para que (el zorro) no (las) coma? Esta última, cuyo verbo presenta el nominalizador -na-, señala la referencia mediante el sufijo posesivo de tercera persona singular -n-. Este posesivo señala el Agente de esta cláusula dependiente: el zorro. Otro ejemplo de este tipo aparece en Qallunchik, nuestra lengua, en (41). La cláusula control dice Chaymanta ñuqapis nini chay secundariapi (), Después, yo también hablo eso, en (la) secundaria, (…).  En tanto, la cláusula dependiente dice … yacha-chi-ku-na-paq, …para que se (la) enseñe. En este último caso, la inexistencia de algún sufijo posesivo permite traducir la oración como impersonal.

La segunda forma de identificar un argumento en una cláusula dependiente es la que presenta cuando se opera con el sufijo -spa. En este caso, el referente de la cláusula control se continúa en la dependiente. Van Gijn et al. (2011, p. 9) dicen que el sufijo quechua de mismo sujeto -spa no toma una marca personal, mientras que el sufijo de distinto sujeto -pti si requiere una marca personal. Del corpus de cuatro discursos estudiados, solo en Haciendata michiq kayku, Acostumbrábamos a pastorear la hacienda, aparecen ejemplos de este tipo. En dos ocasiones, con -spa se realiza el seguimiento referencial del referente Ñuqayku. Por ejemplo, en (44): Cuatro de la mañana jatarispawayk’uq kayku, Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana, (nosotros) acostumbrábamos (a) cocinar. En (50), la consultante usa el mismo procedimiento, pero para hacer el seguimiento referencial de mamitay, mi mamá: Quesuta ruwaspa-Ø-qa ña q’ayantinqa chay moteta churaq, Haciendo queso ya toda(s) la(s) mañana(s), luego (mi mamita acostumbraba) poner mote.

La reflexión sobre el seguimiento referencial interclausal concluye con el reconocimiento del dispositivo utilizado, teniendo en cuenta las taxonomías de Comrie (1994, 1998). Las más utilizadas son las que se relacionan con un aspecto gramatical inherente (persona y número) y que, al mismo tiempo, presenta un alcance extendido. Esto ocurre en seis casos. El primero es llamainiyki, tus llamas, (1) que en trece enunciados subsiguientes reaparece a través de un mismo sufijo de tercera persona singular.  Los otros casos similares suceden con atuq, zorro, en (14); con ñuqa, yo, de (30); con yachas munaqkuna, (los) que quieren aprender, en (36); con Ñuqayku, nosotros, en (43); y con ñuqa, yo, en (66).

Estas conclusiones se relacionan solo con la referencialidad en el orden local (Juanatey 2020, pp. 264-339). Queda por investigar cómo opera la referencialidad en discursos explicativos a nivel global en el que, por ejemplo, debiera estudiarse el funcionamiento del sufijo topicalizador -qa, entre otras operaciones específicas.

 

 

Referencias bibliográficas

 

Cerrón Palomino, R. (1994). Quechumara. Estructuras paralelas de las lenguas quechua y aimara. Centro de Investigación y Promoción del Campesinado.

Comrie, B. (1994). Towards a typology of reference-tracking devices. Manuscrito inédito.

Comrie, B. (1998). Reference-tracking: description and explanation. STUF - Language Typology and Universals 52, (3-4), 335–346.

Comrie, B., Haspelmath, M. y Bickel, B. (2015). The Leipzig Glossing Rules: conventions for interlinear morpheme-bymorpheme glosses. Recuperado de   https://www.eva.mpg.de/lingua/pdf/Glossing-Rules.pdf [Consulta: 10/04/2021]

Qhichwa Suyup Simi Pirwa. Diccionario de la Nación Quechua. (2013). Consejo Educativo de la Nación Quechua. En línea: http:// www.proeibandes.org > uploads > 2019/04> 4Diccionario. [Consulta: 24/07/2020].

Juanatey, M. (2020). Relaciones entre eventos y referencialidad en quichua santiagueño:

de la gramática al discurso. Tesis doctoral inédita. Universidad De Buenos Aires, Facultad de Filosofía y Letras: Buenos Aires.

Lehmann, C. (2018). Reference. Manuscrito inédito.

Plaza Martínez, P. O. (2014). Pautas para escribir el quechua normalizado. Universidad Mayor de San Simón.

Van Gijn, R., Haude, K. y Muysken, P. (2011). Subordination in South America. An overview. R. Van Gijn, K. Haude y P. Muysken. (Eds.) Subordination in Native South American Languages. John Benjamins Publishing Company, 1-23.

Zapana, M. (2021). Modalidad en discursos orales en quechua jujeño. Andes, Antropología e Historia, Vol. 32, (2), 1-33.



[1] Otros tres discursos de ese corpus, Allinta kanchata ruwana, ‘Hay que hacer bien el corral’; Señaladata ruwachkanku, ‘Están haciendo la señalada’ y Talinaman riq kani, ‘Acostumbraba ir a Talina’, fueron estudiados en ‘Modalidad en discursos orales en quechua jujeño’ (Zapana, 2021).

[2] Juanatey, en el quichua santiagueño, registró el numeral suk. En las convenciones de escritura utilizadas para transcribir los discursos en quechua hablado en Jujuy, se lo transcribe juk.

[3] Las convenciones de glosamiento utilizadas son las siguientes:

1: primera persona, 2: segunda persona, 3: tercera persona, 1˃2: primera persona sujeto y segunda persona objeto, AC:  acusativo, APL: aplicativo, AS: asertivo, CAUS: causativo, BEN: benefactivo, CIS: cislocativo, COM: comitativo, COMPR: comparativo, CONT: continuidad, COP: copulativo, CVB: converbo, DEM: demostrativo, DIR: direccional, DISY disyuntivo, EUF: eufónico, EST: estativo, EXCL: exclusivo, GEN: genitivo, GER: gerundio, INC: incoativo, INDF: indefinitivizador, IMP: imperativo, INCL: inclusivo, INT: interrogativo, IPFV: imperfectivo, LIM: limitativo, LOC: locativo, MED: medial, MET: metadiscursivo conversacional, NEG: negativo, NMLZ nominalizador, PAS: pasado, PTCP: participio, PERF: perfectivo, PL: plural, POS: posesivo, POST: posterioridad, PRS: presente, PROG: progresivo, PROX: proximal, RFL: reflexivo, SG: singular, TOP: topicalizador.

[4] El consultante pronuncia /tianchu/.

[5] El consultante pronuncia /Imanantajri/

[6] El consultante pronuncia /¿Atuj, zorro, zorro mikhun manataj?/

[7] El consultante pronuncia /Eh talajchojta manchachinasta churanchaj/

[8] El consultante pronuncia /tukuimás/

[9] La pregunta de (21) Iman churanki chay llamasta mana mikhunanpaq, ¿Qué ponés a esas llamas para que no (las) coma?, permite una reflexión sobre las formas pronominales quechuas. La oración interrogativa en español requiere el pronombre personal átono las. En contraste, en la interrogación en lengua quechua no se observa la presencia de tal forma que también operaría en el seguimiento referencial de llamainiyki, tu(s) llama(s).

 

[10] El consultante Eusebio Llampa pronuncia /ñoqa/

[11] El consultante pronuncia /llajta/

[12] El consultante pronuncia /yachakuj/

[13] El consultante pronuncia /p’unchaypi/

[14] El consultante pronuncia /qallunchej/

[15] El consultante pronuncia / kasiacha/

[16] El consultante pronuncia /-paj/

[17] El consultante pronuncia /yachas munajkuna/

[18] El consultante pronuncia /yachachikunapaj/

[19] La consultora pronuncia /llojsan/ una palabra que, en Qhichwa Suyup Simi Pirwa. Diccionario de la Nación Quechua (2013, 112), aparece como lluqsina. Se infiere que hay una síncopa de los sonidos -in- en el interior de lluqsina.

[20] En el comitativo -wan hay una síncopa del sonido -wa.

[21] En jatari-q, la informante pronuncia /jatarij/. El NMLZ -j es una realización fonética de -q.

[22] La consultante dice /wayk’uj/. En todo el discurso, todos los NMLZ son pronunciados con la fricativa -j en lugar de la consonante oclusiva -q.

[23] En la pronunciación del verbo upyay, la consonante bilabial p se transforma en fricativa  j y se produce la síncopa de la fricativa palatal y. Por ello, la consultante pronuncia ujaj en lugar de upya-q.

[24] Se observan una transferencia sintáctica del español al quechua en lo referido al orden verbo-objeto directo en lugar de objeto directo-verbo de la lengua sudamericana. También se observa la transferencia morfológica del español cuando la consultora pluraliza oveja-s-ta con la ‘s’ española.

[25] La consultante pronuncia /q’aya-ntan-qa/ como variante de q’aya-ntin-qa. El sufijo -ntin- presenta diversos significados. Probablemente, es realización fonética del sufijo -nti-.

[26] Se infiere que la consultante quiere decir chaymanta, luego. Por ello, se lo traduce como un adverbio temporal.

[27] Nuevamente, se infiere que la consultante pretende decir chaymanta, luego.

[28] Es dificultoso escuchar el sufijo -n en avio. De allí que se señale ese sufijo con un signo de pregunta.

[29] La consultante pronuncia el verbo chayay, llegar, como /chajaj/.

[30] El sufijo -u que acompaña al verbo q’epiy puede ser el sufijo que se usa en el adjetivo quepiu del español andino que presenta una síncopa de la -d- y la modificación fonética de -o por -u. Su equivalente en el español estándar es quepido con el significado de ‘cargado’.

[31] Tala es variante léxica del quechua jujeño que significa ‘viejo’, ‘rotoso’, ‘arruinado’. Se desconoce el origen de esta palabra. En Qhichwa Suyup Simi Pirwa. Diccionario de la Nación Quechua. (2013, 230), para ‘rotoso’ se usa thanta.

[32] En tarpuaq, el verbo tariy, encontrar o hallar, presenta apócope de -i. Además, se observa el agregado epentético de -a- que quizás funciona como eufónico.

[33] Se evidencia el uso del deíctico kaykuna, estas, que se refieren a las manos de la consultante Trejo.

[34] Limpu es una variante lexemática del quechua hablado en Jujuy que significa ‘muy’.

[35] La consultante pronuncia /allqosnian/

[36] La consultante pronuncia /kaj/. Para facilitar la traducción se lo transcribe kan.

[37] La consultante pronuncia /ouja/ como variante de owija.

[38] El sintagma chaya-yku-chi-na-lla presenta el nominalizador -na que funciona como complementizador (Cerrón Palomino 1994, 174) con matiz de obligatoriedad.

[39] Cuando la consultora expresa ‘este montoncito’ se refiere a un montoncito de ovejas.

[40] El sufijo de primera persona plural exclusiva aparece en los enunciados (43), (44), (45), (46), (47), (48), (51), (53), (54), (55), (56), (62) y (64).

[41] El consultante a la palabra p’unchaw la pronuncia /p’unchay/.

[42] Don Lucas pronuncia /haciendeiman/. Hay un cambio fonético que podría ser un idiolecto.

[43] El adjetivo khuska, junta, es propio de la variedad lingüística boliviana. Aparece en Qhichwa Suyup Simi Pirwa. Diccionario de la Nación Quechua (2013, 92). Llama la atención la construcción de este adjetivo con sufijo de AC. En el texto, se infiere que el AC del sustantivo ‘hacienda’ se trasladó al adjetivo khuski.

[44] El consultante dijo /Tardi chaa-ni jun…, tardi chaa-ni khuski-ta hacienda-n wasi-man/. El verbo chayay cuando es pronunciado por el consultor Llampa, presenta “síncopa”, o sea, pérdida del sonido y en el medio de la palabra. Téngase en cuenta que chayay, llegar, se diferencia fonológicamente de ch’allay, brindar, celebrar.

[45] En el discurso, Chantata presenta el agregado del sonido /ll/ que se infiere que es el exclusivo -lla, nomás, con apócope de /a/.

[46] El verbo ruway en el quechua jujeño hablado presenta síncopa del fonema fricativo semiconsonante bilabial /w/. Además, el consultante Lucas lo pronuncia /ruaj/ con el agregado de /-j/ al final del verbo.

[47] El verbo upyakuni es pronunciado por el consultante /ujakuni/

[48] En la pronunciación del presente progresivo /chayashan/, el sufijo /sha/ es variante fonética del quechua jujeño, diferente a /-sa/. Ambas son realizaciones fonéticas del sufijo -chka.

[49] El consultante pronuncia al verbo pirqay como /perqaykuni/. El verbo pircay que significa hacer pirca o pared, aquí tiene el significado de encerrar entre las pircas a la hacienda. Hay epéntesis de -y en perqaykuni, probablemente con una función eufónica.

[50] El verbo quechua cenaykuni presenta un agregado del sonido /y/ antes del sufijo -ku, o sea al interior de la palabra. Este agregado de sonido se llama epéntesis.