REFERENCIALIDAD A
NIVEL LOCAL EN
DISCURSOS EXPLICATIVOS EN QUECHUA HABLADO EN JUJUY
LOCAL
REFERENTIALITY IN EXPLANATORY SPEECH IN QUECHUA AS SPOKEN IN JUJUY
Marcelo Fortunato Zapana
Universidad
Nacional de Salta
Salta,
Argentina
marcelozapana@yahoo.com.ar
Fecha de ingreso: 20/01/2025
Fecha de aceptación: 03/09/2025
Resumen
En el año 2017, en Lagunillas del Farallón, Jujuy,
Argentina, se recogieron diez discursos orales en quechua hablado en Jujuy. En cuatro textos explicativos, se estudia el
sistema referencial a nivel local. Los objetivos son: a) identificar las
expresiones de anclaje referencial, b) analizar los grados de individuación de dichas
expresiones, y c) reconocer los
mecanismos de seguimiento referencial. El
marco teórico-metodológico utilizado está conformado por los aportes sobre la
referencialidad de Lehmann (2018) y de Comrie (1994,
1998). Entre los resultados obtenidos, se reconoce que, para el anclaje
referencial, las expresiones más empleadas son el nombre común sin determinante: atuq, (el)
zorro, allqus, (los) perros, etc. También se
utiliza la frase nominal con núcleo y
determinante posesivo: llamainiyki, tus
llamas, qallunchik, nuestra lengua, mamay, mi mamá, etc. Según el grado de individuación, los quechuahablantes prefieren operar con referentes concretos:
específicos y únicos. Para el seguimiento referencial, a nivel de la cláusula
simple, se reconoce el uso del sufijo reflexivo -ku.
A nivel interclausal, se identifican las cláusulas
dependientes con sufijo -paq y nominalizador -na y las que presentan el sufijo -spa.
Estas operan en relación con una cláusula control.
Palabras claves: referencialidad local, anclaje
referencial, individuación, seguimiento referencial, quechua jujeño.
Abstract
In 2017, ten
oral Quechua discourses spoken in Jujuy, Argentina, were collected in Lagunillas del Farallón. Four
explanatory texts were selected for the study of the local referential system.
The objectives are: (a) to identify the expressions used for referential
anchoring; (b) to analyze the degrees of
individuation of these expressions; and (c) to describe the mechanisms of
referential tracking. The theoretical and methodological framework draws on the
works on referentiality by Lehmann (2018) and Comrie (1994, 1998).
Among the
results, it was found that, for referential anchoring, the most frequently used
expressions are common nouns without determiners, such as atuq
‘fox’, allqus ‘dogs’, etc. Nominal phrases
with a head and possessive determiner are also used, for example, llamainiyki ‘your llamas’, qallunchik
‘our language’, mamay ‘my mother’, among
others. According to the degree of individuation, Quechua speakers tend to
operate with concrete referents—specific and unique ones. For referential
tracking, at the level of the simple clause, the reflexive suffix -ku is used. At the interclausal
level, dependent clauses with the suffix -paq
and the nominalizer -na, as well as those with
the suffix -spa, are identified; these operate in relation to a control
clause.
Keywords: local referentiality, referential anchoring, individuation,
referential tracking, Quechua of Jujuy people.
Introducción
En febrero del año
2017, se grabaron en Lagunillas del Farallón (provincia de Jujuy, Argentina)
diez discursos orales de quechuahablantes que viven
en ese pueblo. En cuatro de ellos, Llamainiyki,
Tus llamas, de Miguel Carmelo Acho; Qallunchik,
Nuestra lengua, de Eusebio Llampa; Haciendata michiq kayku, Acostumbrábamos
a pastorear la hacienda, de Felisa Trejo y en Haciendawan,
Con la hacienda, de Lucas Jesús Llampa, se estudiarán
algunos aspectos de su procesamiento referencial[1].
Según Lehmann (2018, p. 2), la referencia es una operación comunicativa
y, por lo tanto, un componente del discurso. Evoca una entidad, llamada
referente, en el universo discursivo a través de diversas expresiones (9). Agrega
que un referente es una representación de una parte de un universo discursivo.
Las operaciones
referenciales que se estudian son tres: el anclaje, la individuación y el
seguimiento referencial. Lehmann (2018,
p. 13) sostiene que anclar un referente implica
hacer que el interlocutor cree una representación en su conciencia. Para
presentar por primera vez un referente en el discurso, el hablante puede operar
con diferentes expresiones. Lehmann (2018, p. 11) propone una escala de
tales construcciones organizadas desde las formas más explícitas, en la forma
superior, a las menos explícitas, en la parte inferior. Este continuo se
presenta en el siguiente esquema:
Gráfico 1. Escala de expresiones
referenciales
|
+ explícito - explícito |
Frase nominal con núcleo y atributo |
|
Frase nominal con núcleo y especificador léxico posesivo |
|
|
Frase nominal con núcleo y determinante |
|
|
Nombre propio |
|
|
Sustantivo común |
|
|
Pronombre enfático |
|
|
Pronombre neutron |
|
|
Forma personal ligada (afijo) |
|
|
Forma personal cero |
Fuente: Lehmann (2018, p. 11)
Con
respecto a la segunda operación, la individuación, Lehmann (2018, p. 30)
expresa que es una operación lingüística que conduce desde una unidad del
sistema lingüístico a una unidad del discurso. Consiste en especificar
la identidad de los elementos significados. Como todo procedimiento gradual, puede
también explicitarse en un continuo. Este incluye cinco categorías: el
concepto, el referente genérico, el referente no específico, el referente específico
y el referente único.
El concepto es una
categoría abstracta en el que ninguna individuación está involucrada (Lehmann
2018, p. 31). Un ejemplo es “ser superior”, entendido como un opuesto o
diferente a “ser humano”. Un referente genérico es una especie comprendida en
un concepto. Ejemplos de referentes genéricos del concepto “ser superior”
pueden ser “principio relacional” o “deidad”. Ambos son seres superiores, pero
con propiedades constitutivas diferentes.
En tercer lugar,
un referente no específico es un subconjunto apropiado dentro de una especie. Se
propone como ejemplo de referente no específico de la especie ‘principio
relacional’ a ‘un ser que armoniza la naturaleza’, y de la especie ‘deidad’ a
‘un ser superior jerárquico’. Luego, un referente específico es un
individuo que se presenta a través de una frase nominal con núcleo y
especificador posesivo. Son ejemplos ‘Mi Pachamama’, referente específico de la
especie ‘principio relacional’, o ‘mi Dios todopoderoso’, especificidad de ‘deidad’.
Finalmente, un referente único se presenta cuando un solo individuo califica
como referente. Un nombre propio como ‘Jesucristo’ tiene una referencia
única y es ejemplo de esta quinta categoría.
El seguimiento
referencial (reference-tracking), tercera operación
estudiada, es la (re-) identificación de un referente particular cuando se lo
distingue de otros referentes co-presentes en el
discurso (Lehmann 2018, p. 22). Comrie (1994, p. 1) sostiene que un dispositivo de
seguimiento referencial incluye aquellos medios que permiten a un oyente
recuperar la relación de correferencia que ha sido pensada por un hablante. Presenta
una tipología basada en una dicotomía entre los dispositivos relacionados con
aspectos gramaticales inherentes y los relacionados con aspectos asignados. Cuando estudia el primer grupo, Comrie
se focaliza en los sustantivos con rasgos gramaticales que señalan o el número
o el género. En cambio, en el segundo grupo de dispositivos, considera que la
recuperación del referente se realiza a través de aspectos asignados a
determinadas unidades lingüísticas por parte de los hablantes.
Desde el criterio del
alcance discursivo, Comrie (1998, p. 338) distingue
entre dispositivos de seguimiento referencial en el dominio local y en el
extendido. Entiende a los rangos local y extendido como elementos que forman
parte de un continuo. El dominio local, por ejemplo, incluye a los argumentos
de un solo predicado. Progresivamente conceptualiza dominios más extendidos que
incluyen los adjuntos del predicado, elementos en otras cláusulas, y finalmente
elementos en diversas oraciones que conforman un discurso.
Para abordar la referencialidad en el
dominio extendido, es necesario comprender que las lenguas indígenas
sudamericanas expresan la relación entre dos eventos a través de estrategias
diferentes a la subordinación de las lenguas indoeuropeas. Van Gijn, Haude y Muysken
(2011, p. 10) reconocen tres grupos de procedimientos. En primer lugar,
identifica las estrategias nominales en las que el verbo subordinado presenta
un nominalizador (NMLZ). En contraste, en las verbales hay una combinación clausal de dos estructuras finitas que, a menudo, operan
con un marcador de dependencia. Finalmente, en las estrategias integradoras hay
dos elementos predicativos que están gramaticalmente integrados resultando, por
ejemplo, una construcción verbal serial. El quechua, en este aspecto, presenta estrategias
tanto nominales como verbales que permiten reconocer una relación entre una
cláusula control y una dependiente.
Teniendo en cuenta
lo expuesto, los objetivos del presente estudio son:
a) Identificar las
expresiones de anclaje referencial en discursos explicativos orales en quechua
hablado en Jujuy.
b) Analizar los
grados de individuación de las expresiones referenciales utilizadas por los quechuahablantes jujeños.
c) Reconocer los
mecanismos de seguimiento referencial utilizados en las explicaciones orales.
Entre los
antecedentes de estudios sobre referencialidad en una lengua de la familia
quechua, es necesario considerar la tesis doctoral “Relaciones entre eventos y referencialidad
en quichua santiagueño: de la gramática al discurso” (Juanatey,
2020). La autora, en sendos capítulos, aborda la referencialidad a nivel local
(pp. 264-339) y a nivel global (pp. 341-390).
Juanatey (2020, p. 103) trabajó con un corpus compuesto por narraciones de
experiencia personal, conversaciones espontáneas, textos instruccionales, entre
otros, en quichua santiagueño. En contraste, la presente investigación se
realiza sobre un corpus de cuatro discursos explicativos enunciados en la
variedad quechua hablada en Jujuy. A partir de la diferencia de tipos
discursivos, se contrastan resultados de esta investigación con las
conclusiones presentadas por Juanatey en su tesis.
Esta autora considera,
como referencialidad a nivel local, las tres operaciones que pueden actualizarse
dentro de los límites oracionales. Con respecto al anclaje, explica que
predominan, en primer lugar, las frases nominales con sustantivo común y determinante.
El más utilizado es el numeral suk[2],
uno. El demostrativo proximal kay, este,
y el medial chay, ese, varían su distribución en función de las
relaciones que establecen con referentes ya mencionados.
En el dominio de la individuación (Juanatey 2020, pp. 337-338), sostiene que, para expresar un
referente específico, los consultantes emplean las frases nominales con el
demostrativo proximal kay, este, o con el
demostrativo medial chay, ese; o con sufijos posesivos. En cambio, si el
referente es no específico, los hablantes utilizan la frase nominal con
determinante numeral suk uno; la frase nominal
con cuantificadores como astawan, más, utukita, poco; tukuy,
todo; o el sustantivo común sin la marca de caso acusativo. Finalmente, Juanatey explica que un referente genérico se expresa
mediante sustantivos comunes.
Respecto del seguimiento
referencial, explica que en las cláusulas simples es posible indicar
correferencia entre los argumentos Agente y Paciente de un evento transitivo
gracias a un sufijo verbal reflexivo -ku. Si
tanto el argumento Agente como el Paciente actúan mutuamente uno sobre el otro,
se emplea el sufijo recíproco -naku. Para el
seguimiento referencial entre cláusulas (Juanatey
2020, pp. 338-339), estudia los diferentes argumentos de los eventos relacionados
considerando el nivel de reducción sintáctica de la cláusula dependiente.
Desde la
perspectiva metodológica, es necesario explicar que el corpus del presente
estudio consta de cuatro discursos explicativos orales. La traducción fue
realizada por el autor del estudio, por Eusebio Llampa
y por Milton Salas. La transcripción de los discursos se realizó según las
convenciones ortográficas presentadas por Plaza Martínez (2014) en su trabajo Pautas
para escribir el quechua normalizado. Se obvió una transcripción fonética que no es el objeto
de este trabajo. En algunos casos, en notas al
pie de página, se explican los fenómenos fonéticos y fonológicos que exhibieron
los quechuahablantes, al momento de enunciar sus
discursos.
Los enunciados se
presentan en tres líneas. La primera es la escritura en
quechua según las normas ortográficas mencionadas. La segunda línea es el
glosado según las convenciones de la lingüística tipológica, más precisamente
según las reglas presentadas por la universidad de Leipzig (Comrie,
Haspelmath y Bickel, 2015)[3]. La tercera
línea es una traducción libre y, cuando hace falta, se presenta una traducción
literal entre paréntesis. En la traducción libre, todas las palabras que no
están en los enunciados quechuas pero que son necesarias para una correcta
sintaxis en español se escriben entre paréntesis. En el caso de las oraciones
interrogativas quechuas, si hay un pronombre o sufijo interrogativo como ima o -chu no
se colocan signos de interrogación. Si la pregunta no tuviese alguna de esas
partículas interrogativas propias del quechua, sí se colocan los signos de
interrogación como en una oración en español.
Desarrollo
Análisis de Llamainiyki,
Tus llamas
El primer discurso
estudiado es una entrevista realizada por Eusebio Llampa
(ELL) a Miguel Carmelo Acho (MCA) en Lagunillas de Farallón, el sábado 11 de
febrero de 2017. Carmelo explica cómo cuida a sus llamas.
|
ELL (1)
Llama-i-ni-yki, |
llama-i-ni-yki, |
eh::: |
mashka |
|
Llama-EUF-EUF-POS 2 SG, |
llama-EUF-EUF-POS 2 SG, |
eh::: |
Cuántas |
|
ka-chka-n, |
mashka |
ka-chka-n |
|
COP-PROG-3 SG |
Cuántas |
COP-PROG-3 SG |
Tu(s) llama(s), tu(s) llama(s), ¿cuánta(s) son? ¿cuánta(s)
son? (Trad. lit. Tu llama, tu llama, ¿cuánta(s) está(n)
siendo? ¿cuánta(s) está(n) siendo?)
|
MCA: (2) Eh::: |
Ashka-lla |
ka-n |
eh::: |
|
Eh::: |
mucho-EXCL |
haber- 3 SG |
eh::: |
Mucho nomás hay
|
(3) Mai |
ochenta-jina |
ka-chka-n |
má |
|
A ver |
ochenta-COMPR |
COP- PROG-3 SG |
ciertamente |
A ver está(n) siendo como ochenta ciertamente
|
(4) Kunan-qa |
ancha- ta- puni |
wañu- n |
|
|
Ahora-TOP |
mucho- AC-VAL |
morir- 3 SG |
|
Y ahora muere(n) mucho definitivamente
|
(5) Timporo, |
mana |
pastu |
tiya[4]-n-chu |
|
Tiempo, |
NEG |
pasto |
haber - 3 SG- NEG |
(Por) tiempo, no hay pasto
|
(6) Eh:::
urma-n |
qhöcha- kuna- pi |
urma-n |
|
Eh::: caer- 3 SG |
laguna- PL- LOC |
caer- 3 SG |
Cae(n) en (las) lagunas
|
(7) Ashka |
wañu-n, |
ashka |
wañu- n |
|
Mucho |
morir- 3 SG |
mucho |
morir- 3 SG |
Much(as) muere(n), much(as) muere(n)
|
(8) Ochenta |
ka-chka-n |
|
|
Ochenta |
COP- PROG- 3 SG |
|
Está(n) siendo ochenta
|
ELL(9) Michi-nki-chu |
mana-chu |
o |
sapa-lla |
puri-n |
|
Pastorear- 2 SG-INT |
NEG-INT |
DISY |
sola-EXCL |
caminar- 3 SG |
¿No pastoreas o camina(n) sola(s) nomás?
|
MCA: (10) Eh::: |
sapa-lla |
puri- n |
|
Eh::: |
solo- EXCL |
caminar- 3 SG |
Eh::: sola(s) nomás camina(n)
|
(11) A
veces |
qawa-ri-mu-ni |
fin de semana |
qawa-ri-mu-ni |
|
A veces |
ver- INC-CIS-1 SG |
fin de semana |
ver-INC- CIS-1 SG |
|
iskay días-ta |
|
|
|
dos días- LOC |
|
|
A veces:::
comienzo a ver allá (el) fin de semana, comienzo a ver allá por dos días.
|
(12) Kuti-mu-ni-lla |
|
|
|
Regresar-CIS-1 SG- EXCL |
|
|
Ya regreso nomás.
|
(13) Sapa-lla |
puri-n |
|
Solo-EXCL |
caminar- 3 SG |
Sola(s) nomás camina(n)
|
ELL (14): Atuq-chu |
mikhu-n |
mana |
|
Zorro-INT |
comer-3SG |
NEG |
¿El zorro no (se las) come?
|
(15) Imanan-taq[5]-ri |
|
INT - entonces - INT |
¿Y qué ocurre entonces?
|
MCA (16) Ima, ima, mana … |
|
|
|
|
INT, INT, NEG |
|
|
|
¿Qué? ¿qué? No…
|
ELL (17) ¿Atuq, |
zorro, |
zorro |
mikhu-n |
mana-taq[6]?
eh::: |
|
¿(El) zorro |
zorro, |
zorro |
comer- 3 SG |
NEG-entonces? eh::: |
¿El
zorro no (las) come entonces?
|
MCA: (18) Sí pu |
mikhu- lla-n |
|
|
Sí pu |
comer- EXCL- 3 SG |
|
Sí pu, come no más.
|
(19) Imach |
|
|
Qué
será |
|
¿Qué
será?
|
(20) No |
mana |
ancha- ta-chu |
pero |
juk- kuna- ta |
pero |
||
|
No |
NEG |
mucho-AC- NEG |
pero |
una- PL-AC |
pero |
||
|
tullu |
tull-itu-ta |
wanchi-n |
|
||||
|
flaca |
flaca-DIM-AC |
matar-3 SG |
|
||||
No, no mucho pero mata (a) alguna(s) flaca(s)
flaquita(s).
|
(21) ELL: Eh::: |
Ima-m, |
ima, |
ima, |
ima-kuna-ta |
chura-nki |
|
Eh::: |
INT-VAL |
INT, |
INT, |
INT- PL- AC |
poner-2 SG |
|
chay |
llama-s-ta |
mana |
|
DEM.MED |
llama-PL- AC |
NEG |
|
mikhu-na-n-paq |
|
|
comer-NMLZ POST- POS
3SG-BEN |
|
¿Qué, qué, qué, qué pones (vos) a esas llamas
para que no (las) coma?
|
(22) MCA: Eh |
Talaqchuq-ta |
manchachi-na-s-ta |
|
Eh |
Sonajero- AC |
espantar-NMLZ POST-PL-AC |
|
chura-nchik[7] |
|
|
poner-1 PL INCL |
|
Eh
ponemos sonajero (y) espantadores
|
(23) Eh::: |
también, |
eh::: |
aceite |
||
|
Eh::: |
también, |
eh::: |
orina |
madura-PL-COM, |
aceite |
|
su |
sí, |
aceite |
aceite-kuna-wan |
|
|
su |
sí, |
aceite |
vencido |
aceite-PL-COM |
También con orina(s) maduras, con aceites vencido(s)
|
(24) ELL: ¿Chura-n? |
|
|
|
|
Poner- 3 SG |
|
|
|
¿(Se) pone?
|
(25) MCA: Chura-n |
sí. |
|
Poner-3 SG |
sí. |
(Se) pone, sí.
|
(26) Chay |
jich’a-pis-Ø |
|
DEM MED |
echar-AD-3SG |
Eso(s) también echa(n).
|
(27) Espantan |
algunos |
|
Espantan |
algunos |
Espantan (a) algunos.
|
(28) ELL Eh::: |
Ima |
colores |
chay |
llama-yki-ri |
|
Eh::: |
INT |
colores |
DEM MED |
llama-POS 2 SG- COP |
T. lib.
¿Y (de) qué colores (son) esa(s) tu(s) llama(s)?
|
(29) MCA: Eh llimpu-n |
tukuy |
colores, |
eh::: t’ajllo …, |
|
Eh color-POS 3 SG |
todo |
colores, |
eh::: overo, |
|
wankhalli -s, eh::: |
yana- s, |
yana |
huma- s |
tukuy |
|
franjeada- PL , eh::: |
negra-PL
|
negra |
cabeza- PL |
todo |
|
ima |
a[8] |
|
|
INT |
pues |
|
Todos los colores: overa(s), franjeadas,
negras, cabezas negras, todo pues.
En lo que se
refiere al anclaje referencial, se reconoce, en primer lugar, una frase nominal
con núcleo y especificador posesivo: llamaini-yki,
tus llamas, en (1). Desde la perspectiva de la individuación, se trata de
un referente específico: las llamas de Miguel Carmelo Acho. La presencia del especificador
posesivo de segunda persona singular -yki confirma
tal carácter. Desde el anclaje que se produce en
(1), a la expresión llamainiyki se la puede seguir en muchos enunciados, precisamente
hasta la intervención (13). Por ello, el dispositivo de seguimiento referencial
utilizado corresponde al dominio extendido (Comrie 1998,
p. 338). Recién en (14) se produce el anclaje de un nuevo referente: atuq, (el) zorro.
En este dominio
extendido, el dispositivo utilizado por ambos quechuahablantes
está relacionado con un aspecto gramatical inherente: el número singular. Lo particular de la expresión referencial llamainiyki es que, en ninguno de los trece
enunciados en los que se realiza su seguimiento referencial, aparece el pluralizador quechua -kuna. Este fenómeno se explica
en la particular elaboración de un sintagma nominal con especificador
cuantificador en la lengua sudamericana. Un cuantificador, por ejemplo, pusaq chunka,
ochenta, pluralizaría a todo el sintagma sin necesidad de agregar el sufijo pluralizador -kuna al sustantivo que es núcleo del
grupo nominal. Se hubiese esperado que el hablante dijese pusaq
chunka llama, ochenta llamas. Sin embargo,
selecciona el especificador cuantificador en español ochenta en (3). A
partir de este, hay trece verbos con sufijo verbal de tercera persona singular
que tienen como sujeto a las ochenta llamas de don Acho. Por ejemplo: kachkan, está(n) siendo, en (1); kan, son,
en (2); wañun, muere(n) en (4); urman, cae(n), en (6); purin,
camina(n), en (9). Este seguimiento referencial, en el dominio extendido
mencionado, permite inferir que la referencia llamainiyki
está activa en las memorias de trabajo de los dos interlocutores. Esa accesibilidad
es la que facilita su seguimiento a pesar de que, desde el enunciado (2) al (13),
no se la repite ni se la pronominaliza y de que todos
los verbos, trece en total, presentan información gramatical en número singular
a través del sufijo -n.
Cuando
el seguimiento referencial de llamaini-yki se identifica más
allá del enunciado (14), se usa otro tipo de expresión referencial: una frase nominal con núcleo y determinante. Así reaparece en (21) en chay llamas, esas
llamas, y en (28) chay llamayki, esas tu(s)
llama(s). Esto sucede porque el referente, en estos fragmentos discursivos, ya
no está activado.
En (14), se
observa el anclaje de un nuevo referente, a través de una expresión referencial
constituida por un nombre común: atuq, (el)
zorro. Se trata de una referencia tomada del conocimiento enciclopédico
(Lehmann 2018, p. 24) de quienes cuidan llamas en el mundo andino. Desde la
perspectiva de la individuación, se trata de una referente genérico porque involucra un concepto semánticamente
indeterminado, un ser animado incluido en el concepto de animal depredador de
camélidos. Como es altamente accesible, se puede hacer su seguimiento
referencial desde (14) hasta (21) a través de un dispositivo nuevamente relacionado
con el aspecto gramatical inherente del número singular que presentan los
sufijos verbales de los verbos mikhun, come,
en (18) y (21), y wanchin, mata, en (20). Se
trata de un mecanismo de seguimiento referencial en un dominio extendido (Comrie 1998, p. 338).
Además,
un mecanismo de referencialidad a nivel interclausal
se presenta en (21).
|
(21) ELL: Eh::: |
Ima-m, |
ima, |
ima, |
ima-kuna-ta |
chura-nki |
|
Eh::: |
INT-VAL |
INT, |
INT, |
INT- PL- AC |
poner-2 SG |
|
chay |
llama-s-ta |
mana |
|
DEM.MED |
llama-PL- AC |
NEG |
|
mikhu-na-n-paq |
|
|
comer-NMLZ POST- POS
3SG-BEN |
|
¿Qué, qué,
qué, qué pones (vos) a esas llamas para que no (las) coma?
La
pregunta presenta una cláusula control, imakunata
churanki chay llamasta,
y una cláusula dependiente, mana mikhunanpaq. Esta última, cuyo verbo presenta el nominalizador -na-, señala un argumento Agente
independiente del de la cláusula control. Para ello, utiliza el sufijo posesivo
de tercera persona singular, -n-. Este afijo señala la referencia del
Agente de esta cláusula dependiente: el zorro. Una paráfrasis que incluya
explícitamente a este argumento sería: ¿Qué
pones (vos) a esas llamas para que (el zorro) no (las) coma[9]?
A raíz de la pregunta sobre los mecanismos utilizados
por Miguel Carmelo Acho para cuidar a sus llamas de los ataques de los zorros,
en (22) se observan nuevos anclajes referenciales con los nombres comunes Talaqchuqta, sonajero, y manchachinasta,
espantaderos. La presentación de esos dispositivos disuasorios
se completa en (23) con dos frases nominales con núcleo y atributo, jisp’ay poqoykuna, orina(s) maduras, y qhucha aceitekuna, aceites vencidos.
Se trata de cuatro referentes que son tomados de una experiencia compartida sobre
modos de cuidar a las llamas que pastan solas entre los cerros. Colocan
sonajeros que pueden ser latas con algún elemento que haga ruido, o espantaderos; o sea, trapos o telas rociados con orinas
maduras o aceites vencidos, olores que son desagradables a los zorros
depredadores.
Considerando su grado de individuación, las
cuatro expresiones referenciales mencionadas son de diversos tipos. Talaqchuqta, sonajero, y manchachinasta,
espantaderos, de (22) son referentes genéricos porque cada una de
ellas se involucra en un concepto (Lehmann 2018, p. 31), son especies
comprendidas en el concepto “mecanismos disuasorios”. En contraste, jisp’ay poqoykuna, orinas maduras, y qhucha aceitekuna, aceites vencidos
de (22) son referentes no específicos. Ambas constituyen subconjuntos
adecuados que forma la extensión de la especie manchachinasta,
espantaderos. En el seguimiento referencial de las
cuatro expresiones referenciales mencionadas, se puede reconocer el pronombre
demostrativo medial chay, eso(s), en (26) que opera anafóricamente con
ellas.
Finalmente, en (28)
se presenta el anclaje referencial de colores. A este sustantivo común,
en español, se lo puede seguir referencialmente a través del sustantivo quechua
llimpun en (29). Desde el grado de
individuación, se trata de un concepto porque es abstracto y ninguna
individuación está involucrada. En (29) se presentan referentes no específicos
del concepto mencionado: t’ajllo, overo; wankhalli, franjeada; yana,
negra; etc.
Análisis de Qallunchik,
Nuestra lengua
El segundo
discurso estudiado es explicativo-argumentativo. Fue pronunciado por Eusebio Llampa (ELL) y consta de catorce enunciados. Estos seguirán
la numeración del primer discurso estudiado a fin de facilitar la comprensión
de todo el artículo. Eusebio explica por qué habla y enseña la lengua quechua.
|
ELL (30) Mmm |
Bueno eh::: |
Ñuqa[10]-p |
suti-i-qa |
Eusebio Llampa |
|
Mmm |
Bueno eh::: |
1 SG-GEN |
nombre-POS 1SG-TOP |
Eusebio Llampa |
Mi nombre (es) Eusebio Llampa. (Trad. lit. De mí mi
nombre (es) Eusebio Llampa)
|
(31) Ñuqa |
ka- ni |
de acá |
|
1 SG |
COP-1 SG |
de acá |
Yo soy de acá
|
(32) Eh::: |
Rincona… |
digo, |
Lagunillas |
llaqta[11]-manta |
|
Eh::: |
Rincona… |
digo, |
Lagunillas |
pueblo-LOC |
Digo, (soy) de Rincona…,
del pueblo de Lagunillas
|
(33) Kay-pi |
paqari-ni, |
kay-pi |
kawsa-ni |
|
DEM PROX-LOC |
nacer-1 SG, |
DEM PROX-LOC |
vivir- 1 SG |
Aquí nací, aquí viví
|
(34) Kay-pi |
yacha-ku-q[12] |
ka-ni |
primaria- pi |
|
DEM-LOC |
aprender- REFL-NMLZ |
COP-1 SG |
primaria- LOC |
Aquí acostumbraba a estudiar en (la)
primaria
|
(35) Kunan, |
kunan |
p’unchaw-pi[13] |
ni- ni |
qallu-nchik[14] |
|
Hoy, |
hoy |
día-LOC |
hablar- 1SG |
lengua- POS 1 PL |
|
allin-ta |
rima-na-paq, |
tukuy |
yachay-wasi-pi |
|
bien-AC |
hablar-NMLZ
POST- BEN |
toda |
saber-casa-
LOC |
|
eh::: ka- chka- cha[15] |
|
|
|
eh::: COP- PROG – IMP 3 SG |
|
|
Hoy en día hablo
nuestra lengua para que se hable bien,
(que) esté en toda(s) (las) escuela(s).
(Trad. lit. Hoy en día hablo nuestra lengua para que se hable bien, (que) esté
siendo en toda casa del saber)
|
(36) Eh:::
Allin-ta |
rima-na-paq[16] |
ima-pis, |
ima-pis |
|
Eh::: Bien- AC |
hablar-NMLZ POST- BEN |
cosa-INDEF, |
cosa-INDEF |
|
may-pi-pis |
ri-nku |
yacha- s |
muna- q, |
muna-q |
|
dónde-LOC-INDEF |
ir- 3 PL |
saber- ? |
querer-NMLZ |
querer-NMLZ , |
|
muna-q |
muna-q-kuna[17] |
|
|
querer-NMLZ , |
querer-NMLZ- PL |
|
Eh, para que se hable
bien cualquier cosa, en cualquier lugar (al que) vayan (los) estudiantes (Trad.
lit. Para que se hable bien cualquier cosa, en
cualquier lugar (al que) van (los) que quieren saber).
|
(37) Eh::: Chanta |
qallu-pi |
rima-ri, |
rima-ri-chunku |
|
Eh::: Después |
lengua-LOC |
hablar-INC |
hablar-INC- IMP 3 PL |
Después comiencen a hablar en la
lengua
|
(38) mana |
qallu-manta |
qonqa-n-chu |
qonqa |
|
NEG |
lengua-GEN |
olvidar-3 SG-NEG |
olvidar |
|
qonqa-chun-chu |
|
|
|
olvidar-IMP 3 SG-NEG |
|
|
No olvide(n), olvide(n) de (la)
lengua, no (se) olvide(n)
|
(39) Chaymanta-qa |
eh::: qallu-n-ta-qa |
sumaq-ta |
|
Después- TOP |
eh::: lengua-POS 3 SG-AC-TOP |
hermoso-AC |
|
apa-chu-n |
may-pis eh |
eh may-pi-kuna-pis |
|
|
llevar-IMP- 3 SG |
DEM- INDEF eh:, |
eh DEM-LOC-PL-INDEF, |
|
|
eh:: ri-nkuchu |
|
|
eh::
ir-IMP 3 PL |
|
Después lleven su hermosa lengua (a)
dondequiera, (donde) vayan.
|
(40) Chaymanta |
orgulloso |
ka-n… |
pay-kuna |
|
Después |
orgulloso |
COP-3SG…. |
3 PL |
|
ka-nkuchu |
a |
|
COP-IMP 3 PL |
pues |
Después, ellos estén orgullosos pues
|
(41) Chaymanta |
ñuqa-pis |
ni-ni |
chay |
secundaria-pi |
|
Después |
1SG- AD |
decir-1 SG |
DEM MED |
secundiaria- LOC |
|
eh
::: ya ::: |
yacha-chi |
yacha-chi-ku-na-paq[18] |
tukuy |
|
eh:::
ya::: |
saber-CAUS |
saber-CAUS-RFL-NMLZ POST-BEN |
toda |
|
secundaria-pi |
kay |
Lagunilli-pis |
Lagunilla-pi-pis |
|
secundaria-LOC, |
DEM PROX |
Lagunillas-AD, |
Lagunilla-LOC-AD |
Después, yo también hablo eso, en (la)
secundaria, para que se (la) enseñe en toda(s) la(s) secundaria(s), aquí,
también en Lagunillas. (Trad. lit. Después, yo
también hablo eso, en (la) secundaria, para que se (la) haga saber en toda(s)
la(s) secundaria(s), aquí, también en Lagunillas).
|
(42) Chaymanta-qa |
allin-ta |
tukuy |
tukuy |
suyu-man |
|
Después-TOP |
bien-AC |
toda, |
toda |
región-LOC |
|
rima-nku-paq |
a |
|
|
hablar-3 PL- BEN |
pues |
|
Después, para (que la) hablen bien a toda
(la) región.
En el discurso Qallunchik, nuestra lengua, se identifica en
primer lugar el referente ñuqa, ‘yo’, en (30).
Lehmann (2018, p. 15) sostiene que la deixis es la operación referencial que ancla
un referente en algún componente de la situación de habla. Esto es lo que
ocurre con este pronombre personal quechua. Desde el criterio de individuación,
ñuqa remite a un referente único:
Eusebio Llampa. Su seguimiento referencial nos
permite distinguir los siguientes mecanismos. En primer lugar, en el dominio
extendido, desde el enunciado (30) a (35), se lo puede seguir a través de los
morfemas verbales de primera persona singular: kani
en (31), paqarini y kawsani en (33), yachakuq
kani en (34) y nini en (35). Por otro
lado, ñuqa, yo, reaparece como ñuqa-pis, yo también, en (41).
Otro anclaje referencial
se produce con Lagunillas en (32). Se trata de un nombre propio que reaparece a través
del adverbio demostrativo proximal kay-pi,
aquí, en dos ocasiones:
(33) y (34). Más adelante, en (41), volverá a aparecer a través de un pronombre
demostrativo proximal y del nombre propio: kay (…)
Lagunallapipis, aquí también en Lagunillas.
También se presenta una frase nominal con
núcleo y determinante posesivo de primera persona plural exclusiva, qallu-nchik, ‘nuestra lengua’, en (35). Se trata de un referente específico porque
se combina con un sufijo posesivo de primera plural exclusiva -nchik. Su seguimiento referencial se desarrolla a través del uso del mismo
sustantivo común que forma parte
de sintagmas posposicionales. Así en (37) se presenta
qallu-pi, en (la) lengua; en (38) qallu-manta, de (la) lengua y en (39) qallu-n-ta-qa,
su
lengua.
En (36) se produce el anclaje referencial de yachas munaqkuna,
literalmente ‘(los) que quieren aprender’ y en una traducción libre, (los) estudiantes. Llampa
identifica este
referente de su experiencia de runasimi yachachiq, profesor de la lengua runasimi. Desde
la perspectiva de la individuación, se trata de un referente no específico porque
es un subconjunto adecuado de un conjunto que forma la extensión de la especie ‘estudiantes’.
Se
identifica un mecanismo de seguimiento referencial de yachas munaqkuna en un dominio
extendido (Comrie 1998, p. 338) porque se puede
seguir esta referencia en siete enunciados, desde (36) a (42). Hay dos
mecanismos para este proceso. En primer lugar, se utiliza el pronombre personal
de tercera persona plural paykuna, ellos,
en (40). En segundo lugar, se emplea el sufijo verbal de tercera persona plural
en modo imperativo. La primera mención está en (37): rimari-chunku,
comiencen a hablar. En (39) y (40), se presentan nuevamente verbos con el mismo
sufijo verbal mencionado. En estos dos últimos casos, se observa un cambio en
el orden de los morfemas gramaticales dado que el hablante dice: ri-nkuchu, vayan, (39) y ka-nkuchu,
estén, en (40).
El
seguimiento referencial de los estudiantes se completa con una cláusula control
de (42): allinta tukuy
suyuman rima-nku-paq, para (que la) hablen bien a toda (la) región. En
este último enunciado se verifica también la inexistencia de formas
pronominales para objeto directo en tercera persona porque la cláusula
dependiente quechua no presenta una forma para su equivalente la del
español que tendría como referencia a nuestra lengua. Nuevamente se presenta
esta carencia que ya se había evidenciado en (21) del primer discurso.
Análisis de Haciendata
michiq kayku, Acostumbrábamos
a pastorear la hacienda
El tercer discurso analizado es explicativo.
Fue pronunciado por doña Felisa Trejo (FT) que, al
momento del registro, tenía entre setenta y ochenta años. Solo se estudian los
primeros veintitrés enunciados de una explicación extensa sobre cómo pastoreaba
sus ovejas siendo niña.
|
paqarin |
jatari-q[21]
|
ka-yku |
|
|
Salida-COM |
mañana |
levantarse-NMLZ |
COP-1 PL EXCL |
Con (la) salida…, acostumbrábamos (a)
levantarnos (en la) mañana
|
(44) Cuatro de la mañana |
jatari-spa-Ø |
wayk’u-q[22] |
|
Cuatro de la mañana |
levantarse-CONT-1PL EXCL |
cocinar-NMLZ |
|
ka-yku |
|
|
COP-1PL EXCL |
|
Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana, acostumbrábamos (a) cocinar
|
(45) Mate |
ruwa-q |
ka-yku, |
|
Mate |
hacer-NMLZ |
COP-1PL EXCL |
Solíamos hacer mate
|
(46) mikhu-spa-Ø |
ripu-q |
ka-yku |
|
comer-CONT-1
PL EXCL |
irse-NMLZ |
COP-1PL
EXCL |
Acostumbrábamos (a)
irnos, comiendo.
|
(47) Así andamos |
Lechi-ta |
upya-q[23] |
ka-yku |
|
Así andamos |
leche-AC |
beber-MNLZ |
COP-1PL EXCL |
Así andamos. Acostumbrábamos (a) tomar
leche.
|
(48) Ch’awa-q |
ka-yku |
oveja-s-ta[24] |
|
ordeñar-NMLZ |
COP-1 PL
EXCL |
oveja-PL-AC |
Acostumbrábamos (a) ordeñar (las)
ovejas.
|
(49) Chanta |
chay |
mamita-y-qa |
quesu-ta |
ruwa-q |
|
Después |
DEM MED |
mamita-POS 1 SG-TOP |
queso-AC |
hacer-NMLZ |
Después (de) eso, mi mamita
(acostumbraba a) hacer queso
|
(50) Quesu-ta |
ruwa-spa-Ø-qa |
ña |
q’aya-ntin[25]-qa |
|
Queso-AC |
hacer-CONT-3SG-TOP |
PERF |
mañana-todo-TOP |
|
chay[26] |
mote-ta |
chura-q |
|
DEM MED |
mote-AC |
poner-NMLZ |
Haciendo queso, ya toda(s) la(s)
mañana(s), luego (acostumbraba) poner mote.
|
(51) Chay[27] |
avio-n[28] |
ripu-q |
ka-yku |
|
DEM MED |
avio-? |
irse-NMLZ |
COP- 1 PL EXCL |
Luego, acostumbrábamos (a) irnos con avio.
|
(52) Así andamo |
hacienda-ta |
|
|
Así andamo |
pastorear-NMLZ |
hacienda-AC |
Así andamo(s),
(solíamos) patorear la hacienda.
|
(53) Tarde |
chaya-q[29] |
ka-yku |
llanta |
q’epiu[30] |
|
tarde |
llegar-NMLZ |
COP-1 PL EXCL |
leña |
cargada |
Acostumbrábamos (a) llegar tarde, la
leña cargada.
|
(54) A veces tarda |
khuyay |
tala[31] |
ka-q |
ka-yku |
|
A veces tarde |
cansado |
arruinado |
estar-NMLZ |
COP- 1 PL EXCL |
A veces tarde, solíamos estar
arruinado(s), cansado(s).
|
(55) A veces |
tar-pu-a[32]q |
ka-yku |
granizada |
|
A veces |
encontrar- APL 3>1-?-NMLZ |
COP-1 PL EXCL |
granizada |
A veces, (la) granizada (solía)
encontrarnos (a) nosotros
|
(56) Kay-kuna[33] |
limpu[34] |
punki-sqa |
chaya-q |
|
DEM PROX-PL |
bien |
hinchar-NMLZ |
llegar-NMLZ |
|
ka-yku |
tarde. |
|
COP-1 PL EXCL |
tarde |
(Con) estas, muy hinchadas, solíamos
llegar tarde.
|
(57) Chayna |
ka-q |
|
Así |
COP-NMLZ |
Así (solía) ser.
|
(58) Chay… |
chayjina-ta |
puri-mu-ni |
|
Así… |
Así-AC |
caminar-CIS-1 SG |
Así, así (yo) caminaba para aquí.
|
(59)
Chanta |
allqus-ni-wan[35] |
|
Después |
perros-EUF-COM |
Después, con los perros…
|
(60) A veces con |
|
A veces con |
|
(61) Rabias-ku-spa-Ø-qa |
allqus-ni-wan |
kachari-na |
ka-n[36] |
|
Rabias-REFL-CONT-3SG-TOP |
perros-EUF-COM |
soltar-NMLZ |
COP-3SG |
|
ouja[37]-ta |
|
oveja(s)-AC |
Enojándose, con los perros (ella) acostumbraba
a soltar las ovejas.
|
(62) Chanta |
chay |
ña |
tarde |
|
Después |
DEM MED |
PERF |
tarde |
|
chaya-yku-chi-na-lla[38] |
kay |
montoncito[39] |
|
llegar-1PL EXCL-CAUS-NMLZ POST-EXCL |
DEM PROX |
montoncito |
Después (de) eso, ya tarde, teníamos
que hacer llegar solo (como) ese montoncito.
|
(63) Mana |
chaya-q |
montoncito
(…) |
|
NEG |
llegar-NMLZ |
montoncito (…) |
No (solíamos) hacer llegar (en)
montoncito,
|
(64) Chaya-chi-na-yku, |
lazo
en la cola |
|
Llegar-CAUS-NMLZ POST-1 PL EXCL , |
lazo en la cola |
Que (nosotros) hagamos llegar (así),
lazo en la cola.
(65) Ah, así era. Mamita era delicada pa’ hacienda
En
lo que se refiere al anclaje referencial, se observa el uso de forma personal 0
cuando la consultante para anclar Ñuqayku, nosotros,
lo hace en el sufijo verbal de primera persona plural exclusiva -yku en el verbo ka-yku
en (43). La referencia de este pronombre personal incluye a la consultante,
doña Felisa, y a sus hermanos con los que realizarían las tareas de cuidado de
las ovejas y a su madre. A partir de (49) distingue y ancla por separado a su
‘mamita’. Usa la primera plural exclusiva para dar cuenta de que queda fuera de
ese referente el entrevistador que fue quien le hizo la pregunta disparadora de
la explicación.
En
cuanto a la individuación, el referente plural es único pero nunca son
mencionados con ningún nombre propio. Se sabe que una es Felisa Trejo, pero se
desconoce el nombre de sus hermanos. Se infiere que el entrevistador Llampa los conoce. Por eso, la consultante no los nombra.
El seguimiento
referencial del primer referente Ñuqayku se
realiza a través del sufijo de primera persona plural exclusiva -yku que se utiliza a lo largo de todo el discurso
explicativo. En total aparece trece veces, siendo la primera en la intervención
(43) y la última en la (64)[40].
Desde la perspectiva de Comrie (1994), este
procedimiento está relacionado con el aspecto gramatical inherente del número
plural. Desde el criterio del alcance discursivo
(Comrie 1998, 338), el dispositivo pertenece al
dominio extendido por la cantidad de intervenciones en las que aparece.
En dos ocasiones, el
seguimiento referencial de Ñuqayku puede
realizarse teniendo en cuenta el converbo -spa. Esto
ocurre en las intervenciones (44) y (46).
|
(44) Cuatro de la mañana |
jatari-spa-Ø |
wayk’u-q |
|
Cuatro de la mañana |
levantarse-CONT-1PL EXCL |
cocinar-NMLZ |
|
ka-yku |
|
|
COP-1PL EXCL |
|
Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana, acostumbrábamos (a) cocinar
|
(46) mikhu-spa-Ø |
ripu-q |
ka-yku |
|
comer-CONT-1
PL EXCL |
irse-NMLZ |
COP-1PL
EXCL |
Acostumbrábamos (a)
irnos, comiendo.
En (44) el Agente de
la cláusula dependiente es Ñuqayku. Está
elidido, pero se lo reconoce en el sufijo verbal -yku
del verbo de la cláusula control wayk’uq
kayku, acostumbrábamos (a) cocinar. Esta cláusula
controla el Agente en: Cuatro de la mañana, jatari-spa-Ø, Levantándo(nos) (a las) cuatro de la mañana. Igual fenómeno referencial
ocurre en (46). El Agente de la cláusula control también es Ñuqayku en ripuq kayku, acostumbrábamos a irnos. Este también controla
el argumento de la cláusula dependiente mikhu-spa-Ø,
comiendo. En ambos casos, el sufijo -spa es el opera para realizar
la continuidad referencial, descripta por la abreviatura CONT.
La
frase nominal con sufijo posesivo de primera persona singular y su núcleo mamita-y-qa, mi mamita, es la que se ancla en (49).
Desde la perspectiva de la individuación es un referente específico por la
presencia del sufijo posesivo -y. Su seguimiento referencial se realiza en
(50), en (61) y en (65). En (50), tenemos otro caso de continuidad referencial
entre cláusula control y cláusula dependiente a partir del funcionamiento del converbo -spa:
|
(50) Quesu-ta |
ruwa-spa-Ø-qa |
ña |
q’aya-ntin-qa |
|
Queso-AC |
hacer-CONT-3SG-TOP |
PERF |
mañana-todo-TOP |
|
chay |
mote-ta |
chura-q |
|
DEM MED |
mote-AC |
poner-NMLZ |
Haciendo queso, ya toda(s) la(s)
mañana(s), luego (acostumbraba) poner mote.
El Agente de la cláusula control, chay moteta churaq, luego
(acostumbraba) poner mote, es mamitay. Está
elidido y se lo debe recuperar en el sufijo de tercera persona singular del
verbo copulativo ka-n, también suprimido, de la cláusula control: churaq
(kan), (ella acostumbraba) poner. En quechua se elide
frecuentemente el verbo copulativo mencionado. Esta cláusula principal condiciona
para que el Agente de la cláusula dependiente también sea mamitay. También
está elidido el sufijo de tercera persona singular en el verbo de la cláusula
dependiente: Quesuta ruwa-spa-Ø-qa ña q’ayantinqa, Haciendo queso ya toda(s) la(s)
mañana(s).
El seguimiento del mismo referente se presenta
también en el enunciado (61):
|
(61) Rabias-ku-spa-Ø-qa |
allqus-ni-wan |
kachari-na |
ka-n |
|
Rabias-REFL-CONT-3SG-TOP |
perros-EUF-COM |
soltar-NMLZ |
COP-3SG |
|
ouja-ta |
|
oveja(s)-AC |
Enojándose, con los perros (ella)
acostumbraba a soltar las ovejas.
El Agente de la cláusula control, aunque elidido,
corresponde que siga siendo mamitay, mi mamá, de (49).
Puede hipotetizarse que la consultante dijo kacharina kan, (ella) acostumbraba a soltar. Esta cláusula restringe para que el
argumento de la dependiente siga siendo ‘su madre’,
aunque en Rabias-ku-spa-Ø-qa, enojándose, no hay marca morfológica de tercera persona del singular.
En (58) se presenta otro caso de anclaje con forma
personal cero. El pronombre de primera persona singular, Ñuqa, no aparece
explícitamente en este enunciado. Se lo recupera del sufijo verbal -ni en purimuni, (yo)
caminaba.
Un último caso de anclaje referencial estudiado es el
sustantivo común allqus, (los)
perros, de (59) que vuelve a presentarse como sintagma posposicional
en (61). Se trata de un referente específico dado que alude a los perros
pastoreros que Felisa Trejo tenía cuando era pequeña o adolescente.
Análisis de Haciendawan, Con la hacienda
Este discurso
explicativo de diez enunciados fue brindado por Lucas Jesús Llampa
(L). Cuando grabó su discurso tenía cincuenta
y sesenta años. Él explica cómo es un día de su vida.
|
L: (66) Bueno. |
Paqarin-kuna-qa |
timpu |
jatari-ni |
a veces |
|
Bueno. |
Mañana-PL-TOP |
temprano |
levantarse-1 SG |
a veces |
|
jatari-ni |
|
|
levantarse-1 SG |
|
Bueno. (En)
las mañanas, temprano me levanto, a veces, me levanto
|
(67)
sapa-y |
qhawa-ku-ni |
|
solo-? |
cuidar-RFL-1
SG |
(Yo) solo me
cuido
|
(68) Wayk’u-ku-ni |
chanta-qa |
ña |
hasta |
p’unchaw[41] |
ña |
|
Cocinar-RFL-1 SG |
después-TOP |
PERF |
hasta |
día |
PERF |
Me cocino
después, ya día ya.
|
(69) Hacienda-y-man[42] |
ri-pu-ku-ni |
campu-man |
|
Hacienda-POS 1SG-LOC |
ir-APL-RFL-1 SG |
campo-LOC |
Me voy a la…, hacia mi hacienda, hacia
el campo.
|
(70) Tardi |
chaya-ni |
jun…, |
tardi |
chaya-ni |
|
Tarde |
llegar-1 SG |
jun…, |
tarde |
llegar-1 SG |
|
khuski-ta[43]
|
hacienda- wan |
wasi-man[44] |
|
junta-AC |
hacienda-COM |
casa-LOC |
Llego tarde, llego tarde con (la)
hacienda junta a la casa
|
(71)
Chanta-ta-lla[45] |
mati-ta |
ruwa-q-ku-ni[46] |
upya-ku-ni[47] |
|
Después-AC-EXCL |
mate-AC |
hacer-EUF-RFL-1 SG |
tomar-RFL-1 SG |
Después me hago nomás (el) mate, me
(lo) tomo.
|
(72)
Hacienda-y-qa |
ña |
chaya-chka-n[48] |
wasi-man |
|
Hacienda- POS 1SG-TOP |
PERF |
llegar- PROG- 3 SG |
casa- DIR |
Mi hacienda ya está llegando a (la)
casa
|
(73) Tarda-qa |
ña |
hacienda-y-ta |
kancha-ta |
|
Tarde-TOP |
PERF |
hacienda-POS 1SG-AC |
corral-LOC |
|
pirqa-y-ku-ni[49] |
|
pircar-EUF-APL-1 SG |
Ya tarde, la encierro a mi hacienda al corral
|
(74)
Ñuqa-qa |
ña |
cena-y-ku-ni[50] |
|
1 SG-TOP |
PERF |
cenar-EUF-RFL-1 SG |
Yo ya me ceno
|
(75)
Puñu-q |
ripu-ni |
wasi-y-man |
|
Dormir-NMLZ |
irse-1 SG |
casa-POS 1SG-DIR |
Me voy a dormir a mi casa.
En todo el discurso hay dos referentes anclados. El
primero, Ñuqa, yo, se ancla con una
forma personal 0. Se lo recupera, por primera vez, en el sufijo de primera
persona singular -ni de (66). Se presenta, en total, doce veces a lo
largo de toda la explicación. Es una referencia deíctica. Desde la perspectiva
de la individuación, es un referente único puesto que se trata de don Lucas
Jesús Llampa.
El segundo anclaje se observa con la frase nominal
con núcleo y especificador léxico posesivo hacienday,
mi hacienda. Esta palabra es otro caso de transferencia del español al
quechua hablado en Jujuy. Aparece, por primera vez, en (69). Reaparece con la
misma expresión referencial en (70), (72) y (73). Se trata de un referente
específico porque está acompañado del sufijo posesivo de primera persona
singular -y.
En lo que se refiere al seguimiento referencial a
nivel clausal, se observa que, en el caso de Ñuqa, el hablante utiliza el sufijo reflexivo
-ku en siete ocasiones. En una de ellas el
sufijo -ku permite la correferencia entre los argumentos Agente y
Paciente de un evento transitivo: qhawa-ku-ni, me cuido, en (67). En contraste,
en los otros seis enunciados, el sufijo -ku- significa provecho para sí
mismo. Esto ocurre en (68) wayk’u-ku-ni, me cocino; en (69) ri-pu-ku-ni, me voy a…; en (71) ruwa-q-ku-ni, me hago, y upya-ku-ni, me tomo; en (73) pirqa-y-ku-ni, me (la) encierro y en (74) cena-y-ku-ni, me ceno. Se trata de un dispositivo de seguimiento referencial relacionado con los aspectos
gramaticales del persona y número y en el dominio extendido (Comrie 1998, p. 338).
En (71), se
observa que el sufijo quechua -ta se combina con
el adverbio chanta. Según Eusebio Llampa, en
Lagunillas de Farallón, se escucha la expresión Chantata
ruwanki, Después hacés.
En este caso, el -ta cumple una función que no
es acusativo y se combina con adverbio. En (73) se observa el sufijo -ta en kanchata, al
corral. El valor de este sufijo, en este caso, tendría que ser de
locativo para mantener el significado de la oración. Si no fuese un cambio
analógico del hablante, se infiere una polivalencia del sufijo -ta. En este sentido, Juanatey
sostiene que el sufijo -ta
tiene como función usual la de acusativo, pero también marca argumentos sujetos
con verbos inergativos y verbos copulativos (Juanatey, 2020, p. 304).
Conclusiones
Se presentan las conclusiones en tres
apartados relacionados con los tres objetivos del presente estudio.
I. Con respecto al anclaje referencial, se
distinguen entre referentes que se anclan y despliegan en el discurso y otros
que se anclan pero que no vuelven a ser retomados por el hablante. Las
siguientes conclusiones se elaboran sólo teniendo en cuenta a los primeros que
son dieciocho en total.
La expresión referencial
más utilizada por los explicadores quechuahablantes
es el sustantivo común sin ningún tipo de determinante. Aparece en seis
ocasiones: atuq, (el) zorro, en (14); talaqchuq-ta, sonajero, y manchachinas-ta,
espantaderos, en (22); colores en (28); hacienda-ta en (52); y allqus, (los) perros, en (59). La
construcción que le sigue en preferencia es la frase nominal con núcleo y
determinante posesivo. Se identifican cuatro ejemplos: llamainiyki, tus llamas, en (1); qallunchik, nuestra lengua, en (35); mamay, mi mamá, en (49) y hacienday, mi hacienda, en (69). El tercer lugar de las
preferencias lo ocupa la frase nominal con núcleo y atributo. Se identificaron
tres casos: jisp’ay poqoykuna,
orina(s) maduras, en (23); qhucha aceitekuna, aceites vencidos, en (23); y yachas munaqkuna, (los) que quieren
aprender, en (36). En cuarto lugar, se utiliza la forma personal cero. Se trata
de los pronombres personales que se anclan como categoría vacía. Se los
recupera en los sufijos verbales de persona y número de los verbos utilizados.
Los tres ejemplos reconocidos son ñuqayku,
nosotros, en (43); ñuqa, yo, en (58) y ñuqa, yo, en (66). Finalmente, se identifica un solo
pronombre enfático, o sea, explícito en el discurso: ñuqa, yo, en (30), y un solo
sustantivo propio: Lagunillas en (32).
Se observa la
presencia dominante de expresiones referenciales en el polo de lo más explícito.
Si se tomara al sustantivo común como límite de explicitud se puede reconocer catorce
anclajes en el polo de lo explícito y solo cuatro anclajes en el polo de los
menos explícito.
Gráfico 2. Escala de expresiones referenciales en explicaciones
en quechua
|
+ explícito - explícito |
Frase nominal con núcleo y atributo |
tres anclajes |
|
Frase nominal con núcleo y especificador léxico
posesivo |
cuatro anclajes |
|
|
Frase nominal con núcleo y determinante |
|
|
|
Nombre propio |
un anclaje |
|
|
Sustantivo común |
seis anclajes |
|
|
Pronombre enfático |
un anclaje |
|
|
Pronombre neutro |
|
|
|
Forma personal ligada (afijo) |
|
|
|
Forma personal cero |
tres anclajes |
Fuente: elaboración propia.
Juanatey (2020, p. 104), en un corpus de discursos narrativos, conversacionales, e instruccionales,
en quichua santiagueño, concluyó que la construcción más utilizada para el
anclaje es la frase nominal con sustantivo común y que el determinante más
utilizado es el numeral suk, uno. En el
corpus de discursos explicativos, ningún referente se ancló con el determinante
juk. El tipo discursivo, sea narrativo
o bien explicativo, incide para que los hablantes seleccionen distintos tipos
de expresiones para ejecutar su anclaje referencial.
ll. En cuanto al criterio de individuación, en
los cuatro discursos explicativos se reconoce estas categorías. En primer
lugar, hay un concepto: colores en (28). También hay dos referentes genéricos del concepto
“dispositivo disuasorio para zorros”: talaqchuqta, sonajero, y manchachinasta,
espantaderos, de (22). Se identifican cuatro referentes no
específicos a través de frases nominales con núcleo sin especificador léxico
posesivo: atuq, (el) zorro, en
(14); jisp’ay poqoykuna,
orinas maduras y qhucha aceitekuna, aceites vencidos,
en (23) y yachas munaqkuna,
(los) que quieren aprender, en (36). En contraste, hay seis referentes
específicos. Estos se actualizan mediante sintagmas nominales con núcleo y
determinante posesivo: llamainiyki, tus llamas, en
(1); qallunchik, nuestra
lengua, en (35); mamitay, mi mamita,
en (49); hacienda-ta en (52); allqus, (los) perros, en (59); y hacienday, mi hacienda, en
(69). Aunque el ejemplo hacienda de (52) y allqus, (los) perros, en (59) carecen de sufijos posesivos, el referente es
específico porque la consultante Felisa Trejo habla de su hacienda y de sus
perros.
Finalmente, hay cinco
referentes
únicos. Uno de ellos se reconoce a través del nombre propio Lagunillas en (32). Los otros cuatro se pueden identificar a través de pronombres
personales. Tres de ellos son elididos por los hablantes: ñuqayku,
nosotros, en (43) que alude a Felisa Trejo y a sus hermanos; ñuqa, yo, de (58) que
refiere a Felisa Trejo y el ñuqa de (66) que alude
a Lucas Jesús Llampa. Solo un pronombre está
explícito: ñuqa,
yo, de (30) que remite a Eusebio Llampa.
Los referentes
específicos, en el corpus de discursos explicativos, se expresan con frases
nominales que contienen un núcleo y un especificador léxico posesivo. Si el
referente es no específico, explica Juanatey (2020, pp.
337-338) refiriéndose a su corpus de discursos narrativos, se utiliza la frase
nominal con determinante numeral juk, uno. En
los discursos explicativos estudiados, las referencias no específicas se
expresan mediante sustantivos comunes escuetos. El único concepto y los dos
referentes genéricos identificados también se expresan con sustantivos comunes.
Si se considera al
referente no específico como referente abstracto y límite entre las cinco
categorías presentadas, el cuadro de selecciones por parte de los explicadores quechuahablantes queda organizado de la siguiente forma:
Gráfico 3. Escala de categorías de individuación en
explicaciones en quechua
|
abstracto concreto |
concepto |
un caso |
|
referente genérico |
dos casos |
|
|
referente no específico |
cuatro casos |
|
|
referente específico |
seis casos |
|
|
referente único |
cinco casos |
Fuente: elaboración propia.
Se observa que, al
tratarse de discursos explicativos, los hablantes operan con un concepto, dos
referencias genéricas y cuatro no específicas. El uso de estas siete referencias
abstractas está justificado por la meta que buscan los consultantes quechuahablantes: hacer comprender un dominio de la
realidad que los circunda. Al mismo tiempo, se evidencia una preferencia de los
hablantes para utilizar, incluso en discursos explicativos, once referentes
concretos: seis específicos y cinco únicos.
III. En lo que se
refiere al seguimiento referencial, a nivel local, se expondrán conclusiones
relacionadas con dos aspectos: el nivel de la cláusula simple y el nivel interclausal.
a) A nivel de la cláusula simple, en
los cuatro discursos, se identifica un ejemplo de correferencia entre los
argumentos Agente y Paciente de un evento transitivo a través de un sufijo
verbal reflexivo -ku. Esto solo ocurre en el cuarto discurso, Haciendawan,
con mi hacienda, en su solo enunciado: el (67). En el verbo qhawa-ku-ni, me cuido, el Agente Ñuqa, yo, se correferencia con el Paciente a
través del sufijo reflexivo.
b) A nivel interclausal, en la lengua quechua, la conexión entre dos
eventos se presenta como una relación entre una cláusula control y una
dependiente. En el corpus estudiado de cuatro discursos explicativos, se
identificaron dos formas que Juanatey (2020, p. 338)
presenta para comprender cómo se resuelve la interpretación de un argumento de una
cláusula dependiente.
La primera es la
que presenta una cláusula dependiente con sufijo -paq
y nominalizador de posterioridad -na. Esta cláusula
señala una referencia independiente de la referencia de la cláusula control. Por ejemplo, la pregunta en (21) presenta una cláusula
control, imakunata churanki
chay llamasta, ¿Qué ponés
a esas llamas…, y una cláusula dependiente, … mana mikhunanpaq,
para que (el zorro) no (las) coma? Esta última, cuyo verbo
presenta el nominalizador -na-, señala la
referencia mediante el sufijo posesivo de tercera persona singular -n-. Este
posesivo señala el Agente de esta cláusula dependiente: el zorro. Otro ejemplo
de este tipo aparece en Qallunchik, nuestra
lengua, en (41). La cláusula control dice Chaymanta ñuqapis nini chay secundariapi (…),
Después, yo también hablo eso, en (la) secundaria, (…). En tanto, la cláusula dependiente dice … yacha-chi-ku-na-paq, …para que
se (la) enseñe. En este último caso, la inexistencia de algún sufijo posesivo
permite traducir la oración como impersonal.
La segunda forma
de identificar un argumento en una cláusula dependiente es la que presenta
cuando se opera con el sufijo -spa. En este caso, el referente de la
cláusula control se continúa en la dependiente. Van Gijn
et al. (2011, p. 9) dicen que el sufijo quechua de mismo sujeto -spa
no toma una marca personal, mientras que el sufijo de distinto sujeto -pti si requiere una marca personal. Del
corpus de cuatro discursos estudiados, solo en Haciendata
michiq kayku, Acostumbrábamos a pastorear la hacienda,
aparecen ejemplos de este tipo. En dos ocasiones, con -spa se realiza el
seguimiento referencial del referente Ñuqayku.
Por ejemplo, en (44): Cuatro
de la mañana jatarispa-Ø wayk’uq
kayku, Levantándo(nos)
(a las) cuatro de la mañana, (nosotros) acostumbrábamos (a) cocinar. En (50), la
consultante usa el mismo procedimiento, pero para hacer el seguimiento
referencial de mamitay, mi mamá: Quesuta ruwaspa-Ø-qa ña q’ayantinqa chay moteta churaq, Haciendo queso ya toda(s) la(s) mañana(s),
luego (mi mamita acostumbraba) poner mote.
La reflexión sobre
el seguimiento referencial interclausal concluye con
el reconocimiento del dispositivo utilizado, teniendo en cuenta las taxonomías
de Comrie (1994, 1998). Las más utilizadas son las
que se relacionan con un aspecto gramatical inherente (persona y número) y que,
al mismo tiempo, presenta un alcance extendido. Esto ocurre en seis casos. El
primero es llamainiyki, tus llamas,
(1) que en trece enunciados subsiguientes reaparece a través de un mismo sufijo
de tercera persona singular. Los otros casos
similares suceden con atuq, zorro, en (14);
con ñuqa, yo, de (30); con yachas munaqkuna, (los)
que quieren aprender, en (36); con Ñuqayku, nosotros, en (43);
y con ñuqa, yo, en (66).
Estas conclusiones se relacionan solo con la
referencialidad en el orden local (Juanatey 2020, pp.
264-339). Queda por investigar cómo opera la referencialidad en discursos
explicativos a nivel global en el que, por ejemplo, debiera estudiarse el
funcionamiento del sufijo topicalizador -qa, entre otras operaciones específicas.
Referencias bibliográficas
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Zapana,
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Antropología e Historia, Vol. 32, (2), 1-33.
[1] Otros tres discursos de ese
corpus, Allinta kanchata ruwana, ‘Hay que hacer bien el corral’; Señaladata
ruwachkanku, ‘Están haciendo la señalada’ y Talinaman riq kani,
‘Acostumbraba ir a Talina’, fueron estudiados en ‘Modalidad en discursos orales
en quechua jujeño’ (Zapana, 2021).
[2] Juanatey, en el quichua
santiagueño, registró el numeral suk. En las convenciones de escritura utilizadas
para transcribir los discursos en quechua hablado en Jujuy, se lo transcribe juk.
[3] Las convenciones de glosamiento
utilizadas son las siguientes:
1: primera persona, 2: segunda persona,
3: tercera persona, 1˃2: primera persona sujeto y segunda
persona objeto, AC: acusativo, APL:
aplicativo, AS: asertivo, CAUS: causativo, BEN: benefactivo, CIS: cislocativo,
COM: comitativo, COMPR: comparativo, CONT: continuidad, COP: copulativo, CVB:
converbo, DEM: demostrativo, DIR: direccional, DISY disyuntivo, EUF: eufónico, EST: estativo, EXCL: exclusivo, GEN: genitivo, GER:
gerundio, INC: incoativo, INDF: indefinitivizador, IMP: imperativo, INCL:
inclusivo, INT: interrogativo, IPFV: imperfectivo, LIM: limitativo, LOC:
locativo, MED: medial, MET: metadiscursivo conversacional, NEG: negativo, NMLZ
nominalizador, PAS: pasado, PTCP: participio, PERF: perfectivo, PL: plural,
POS: posesivo, POST: posterioridad, PRS: presente, PROG: progresivo, PROX:
proximal, RFL: reflexivo, SG: singular, TOP: topicalizador.
[4] El consultante pronuncia /tianchu/.
[5] El consultante pronuncia /Imanantajri/
[6] El consultante pronuncia /¿Atuj, zorro, zorro
mikhun manataj?/
[7] El consultante pronuncia /Eh
talajchojta manchachinasta churanchaj/
[8] El consultante pronuncia /tukuimás/
[9] La pregunta de (21) Iman churanki
chay llamasta mana mikhunanpaq, ¿Qué ponés a esas llamas para que no (las)
coma?, permite una reflexión sobre las formas pronominales quechuas. La oración
interrogativa en español requiere el pronombre personal átono las. En
contraste, en la interrogación en lengua quechua no se observa la presencia de
tal forma que también operaría en el seguimiento referencial de llamainiyki,
tu(s) llama(s).
[10] El consultante Eusebio Llampa pronuncia /ñoqa/
[11] El consultante pronuncia /llajta/
[12] El consultante pronuncia /yachakuj/
[13] El consultante pronuncia /p’unchaypi/
[14] El consultante pronuncia /qallunchej/
[15] El consultante pronuncia / kasiacha/
[16] El consultante pronuncia /-paj/
[17] El consultante pronuncia /yachas munajkuna/
[18] El consultante pronuncia /yachachikunapaj/
[19] La consultora pronuncia /llojsan/ una palabra que, en Qhichwa Suyup
Simi Pirwa. Diccionario de la Nación Quechua (2013, 112), aparece como lluqsina.
Se infiere que hay una síncopa de los sonidos -in- en el interior de lluqsina.
[20] En el comitativo -wan hay una
síncopa del sonido -wa.
[21] En jatari-q, la informante
pronuncia /jatarij/. El NMLZ -j
es una realización fonética de -q.
[22] La consultante dice /wayk’uj/. En todo el discurso, todos los NMLZ
son pronunciados con la fricativa -j en lugar de la consonante oclusiva -q.
[23] En la pronunciación del verbo upyay, la consonante bilabial p se
transforma en fricativa j y se
produce la síncopa de la fricativa palatal y. Por ello, la consultante
pronuncia ujaj en lugar de upya-q.
[24] Se observan una transferencia
sintáctica del español al quechua en lo referido al orden verbo-objeto directo
en lugar de objeto directo-verbo de la lengua sudamericana. También se observa
la transferencia morfológica del español cuando la consultora pluraliza oveja-s-ta
con la ‘s’ española.
[25] La consultante pronuncia /q’aya-ntan-qa/ como variante de q’aya-ntin-qa.
El sufijo -ntin- presenta diversos significados. Probablemente, es
realización fonética del sufijo -nti-.
[26] Se infiere que la consultante
quiere decir chaymanta, luego. Por ello, se lo traduce como un adverbio
temporal.
[27] Nuevamente, se infiere que la
consultante pretende decir chaymanta, luego.
[28] Es dificultoso escuchar el
sufijo -n en avio. De allí que se señale ese sufijo con un signo
de pregunta.
[29] La consultante pronuncia el
verbo chayay, llegar, como /chajaj/.
[30] El sufijo -u que
acompaña al verbo q’epiy puede ser el sufijo que se usa en el adjetivo quepiu
del español andino que presenta una síncopa de la -d- y la modificación
fonética de -o por -u. Su equivalente en el español estándar es quepido
con el significado de ‘cargado’.
[31] Tala es variante
léxica del quechua jujeño que significa ‘viejo’, ‘rotoso’, ‘arruinado’. Se
desconoce el origen de esta palabra. En Qhichwa
Suyup Simi Pirwa. Diccionario de la Nación Quechua. (2013, 230), para ‘rotoso’ se
usa thanta.
[32] En tarpuaq,
el verbo tariy, encontrar o hallar,
presenta apócope de -i. Además, se observa el agregado epentético de -a-
que quizás funciona como eufónico.
[33] Se evidencia el uso del deíctico kaykuna, estas, que se refieren a las manos de la
consultante Trejo.
[34] Limpu es una variante
lexemática del quechua hablado en Jujuy que significa ‘muy’.
[35] La consultante pronuncia /allqosnian/
[36] La consultante pronuncia /kaj/.
Para facilitar la traducción se lo transcribe kan.
[37] La consultante pronuncia /ouja/ como variante de owija.
[38] El sintagma chaya-yku-chi-na-lla
presenta el nominalizador -na que funciona como complementizador (Cerrón
Palomino 1994, 174) con matiz de obligatoriedad.
[39] Cuando la consultora expresa
‘este montoncito’ se refiere a un montoncito de ovejas.
[40] El sufijo de primera persona
plural exclusiva aparece en los enunciados (43), (44), (45), (46), (47), (48),
(51), (53), (54), (55), (56), (62) y (64).
[41] El consultante a la palabra p’unchaw la pronuncia /p’unchay/.
[42] Don Lucas pronuncia /haciendeiman/. Hay un cambio fonético que podría ser
un idiolecto.
[43] El adjetivo khuska, junta, es propio de la variedad lingüística
boliviana. Aparece en Qhichwa Suyup Simi Pirwa. Diccionario de la Nación
Quechua (2013, 92). Llama la atención la construcción de
este adjetivo con sufijo de AC. En
el texto, se infiere que el AC del sustantivo ‘hacienda’ se trasladó al
adjetivo khuski.
[44] El consultante dijo /Tardi chaa-ni jun…, tardi chaa-ni khuski-ta
hacienda-n wasi-man/. El verbo chayay cuando es pronunciado por el
consultor Llampa, presenta “síncopa”, o sea, pérdida del sonido y en el
medio de la palabra. Téngase en cuenta que chayay, llegar, se diferencia
fonológicamente de ch’allay, brindar, celebrar.
[45] En el discurso, Chantata
presenta el agregado del sonido /ll/ que se infiere que es el exclusivo -lla, nomás, con apócope de /a/.
[46] El verbo ruway en el quechua
jujeño hablado presenta síncopa del fonema fricativo semiconsonante bilabial
/w/. Además, el consultante Lucas lo pronuncia /ruaj/ con el agregado de
/-j/ al final del verbo.
[47] El verbo upyakuni es pronunciado por el consultante /ujakuni/
[48] En la pronunciación del presente
progresivo /chayashan/, el sufijo /sha/ es variante fonética del quechua jujeño, diferente a
/-sa/. Ambas son realizaciones fonéticas del
sufijo -chka.
[49] El consultante pronuncia al verbo pirqay
como /perqaykuni/.
El verbo pircay que significa
hacer pirca o pared, aquí tiene el significado de encerrar entre las pircas a
la hacienda. Hay epéntesis de -y en perqaykuni, probablemente
con una función eufónica.
[50] El verbo quechua cenaykuni presenta un agregado del sonido /y/
antes del sufijo -ku, o sea al interior de la palabra. Este agregado de
sonido se llama epéntesis.